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Mendoza activa otro proyecto conflictivo

DESPUES DE IDAS Y VUELTAS CON LAS NEGOCIACIONES, EL GOBIERNO TOMO EL CONTROL DE POTASIO RIO COLORADO

El gobernador mendocino Rodolfo Suárez informó ayer que la semana que viene enviará a la Legislatura el proyecto del traspaso de la mina Potasio Río Colorado a la órbita de Mendoza, un trámite que deberá ser refrendado por ambas cámaras. La intención del gobierno es encontrar un socio inversor para poner la mina en producción.

En diálogo con los medios de comunicación, Suárez explicó que «todos los bienes, tanto los activos que tenían que ver con los derechos sobre la mina de potasio, como los físicos que van desde 80 mil hectáreas en el Sur, edificios en el centro de la ciudad, pista de aterrizaje, pasarán a la provincia más un monto, que tiene que ver con el mantenimiento de esos bienes».

El próximo paso, agregó, es salir a buscar un socio para comenzar con la explotación de sales de potasio.

«Ya estamos trabajando, de hecho previo a la firma he estado en contacto con empresas vinculadas a la explotación del potasio tanto de China como de Suecia. Ayer nos trajimos toda la documentación certificada desde Buenos Aires para que el tema pueda ingresar a la Legislatura la semana que viene. Esperamos la pronto aprobación y que los legisladores acepten esta oferta», señaló.

La mina de cloruro de potasio se encuentra cercana al paraje Pata Mora, un lugar «donde nosotros ya hemos llevado todos los estudios necesarios para hacer una base que brinde servicios a las empresas que exploten en la zona. Muy cerca del área está la parte concesionada central de YPF en lo que se refiriere a explotación no convencional de petróleo».

La base a la que se refirió Suárez es otro elemento conflictivo y dio pie a que en el mes de enero hubiera una verdadera pueblada en la ciudad neuquina de Rincón de los Sauces, donde los pobladores cortaron el puente que une las dos provincias al enterarse que Mendoza tiene un proyecto para instalar frente a ellos esta base de empresas mineras y petroleras.

Conflictivo

El proyecto de excavar una mina para extraer el cloruro de potasio que se encuentra a unos 1.000 metros de profundidad fue conflictivo desde que empezó a tomar fuerza, en los primeros años de este siglo.

Los mantos de cloruros de sodio se encuentran por debajo del cauce del río, parte en la provincia de Mendoza y parte en Neuquén. Como su mayor extensión está en Mendoza, la puesta en marcha empezó por allí.

El proyecto Potasio Río Colorado comenzó de la mano de la empresa Río Tinto, una firma de capitales británicos y australianos, que luego lo vendió a la minera brasileña Vale do Río Doce. La firma le dio un gran empuje y avanzó con la logística para desarrollar la mina y trasladar la producción, hasta que una crisis internacional la obligó a desprenderse de algunos negocios.

Ahora, de la mano del gobierno mendocino, el proyecto parece renacer. Para extraer el cloruro de sodio se deberá utilizar una parte del caudal del río Colorado, un permiso que el comité de cuenca Coirco ya concedió.

Los enormes depósitos de sales que dejará el proceso minero fueron uno de los temas más espinosos y que motivó un profundo estudio de impacto ambiental. Los reclamos de las provincias, de especialistas y de organizaciones ambientales, obligaron a las empresas a buscar un lugar alejado del río para hacer de repositorio de las sales. El primer emplazamiento seleccionado se encontraba muy cerca del cauce, lo que facilitaba que por lluvias, movimientos sísmicos o incluso el viento trasladaran las sales acumuladas hasta el río.

Aunque cercenado a un tercio de su amplitud inicial, el proyecto demandará una gran cantidad de energía y obligará a utilizar vías de transporte para trasladar el material hasta el puerto de Bahía Blanca.