Inicio La Pampa Mendoza está al borde del default

Mendoza está al borde del default

QUIERE HACER PORTEZUELO Y NO PUEDE PAGAR SU DEUDA

El gobierno de la provincia de Mendoza no para de abrir frentes de conflicto. Ayer, en su portada, el matutino Los Andes reveló que ese distrito está al borde del default y debió contratar asesores financieros externos para «reperfilar» la deuda que no podrá pagar, producto del agravamiento de la crisis producto de la pandemia de Coronavirus.
De este modo, mientras sigue recibiendo fondos nacionales para la cuestionada obra de la represa de Portezuelo del Viento -NdR: envuelta en un escándalo por las denuncias de algunas constructoras de primera línea de tener sus pliegos digitados a favor del grupo IMSA-, debió abrir oficialmente las negociaciones para reestructurar su deuda con tenedores de bonos. Por esa razón, tuvo que meter la mano en la billetera y contratar como asesores financieros al grupo Credit Suisse y AdCap Securities.

Al borde.
De acuerdo a lo informado por Los Andes, Mendoza no canceló el martes un vencimiento por U$S 25 millones y ahora intentará reperfilar los bonos PMY24 de U$S 500 millones y PMJ21 de $ 5.218 millones. «Mendoza tiene tiempo hasta el 20 de junio para alcanzar un acuerdo con los bonistas, o en su defecto pagar, para no entrar en default», advirtió el matutino cuyano.
A través de un decreto publicado en el boletín oficial de ayer, el gobernador Rodolfo Suárez firmó el decreto 631, por el cual contrató a los asesores financieros. A su vez, Mendoza también debió contratar abogados, en este caso a DLA Piper, un bufete multinacional que la asesorará legalmente, en el plano local e internacional de esta operatoria, y una firma -D.F. King- que prestará el servicio de información, comunicación, clasificación, intermediación y/o identificación de los tenedores de los títulos.
Pero eso no es todo, la firma Quantum Finanzas prestará el servicio de asesoramiento financiero integral para la refinanciación del bono Mendoza 2024 y Puente Hermanos hará lo propio con el bono Mendoza 2021.
«El costo total de la operatoria de refinanciación de los bonos «no podrá superar los 30 puntos básicos y 25 puntos básicos respectivamente, incluyendo todos los costos, honorarios, remuneraciones y gastos», tal como marca el decreto», se informó.

Treinta días clave.
«El Gobierno provincial ha decidido mantener hermetismo sobre los pormenores de las negociaciones, que están comandando el ministro de Hacienda, Lisandro Nieri, y el subsecretario de Finanzas, Víctor Fayad (h). Incluso no se dieron detalles sobre si la oferta de canje que se le hará a los bonistas será similar a la que está planteando la Nación en la negociación de la deuda nacional. Serán 30 días clave para que la Provincia no entre en default, teniendo en cuenta que prácticamente la mitad de la deuda pública de Mendoza es con tenedores de bonos», sostuvo Los Andes.
Los bonos PMY24 y PMJ21, que suman U$S 587 millones, representan el 50,6% de la deuda consolidada de Mendoza, que es de U$S 1.220 millones. El resto de la deuda de Mendoza tiene como acreedores al gobierno nacional (17,7% del total), organismos multilaterales (16,5%), Banco Nación (15%) y bancos internacionales (0,2%).

Mendoza 24.
Los Andes aseguró que el Bono Mendoza 24 de U$S 500 millones (con una tasa de 8,37% anual) será el más importante en la negociación, puesto que tiene vencimientos fuertes no solo este año sino los venideros. En ese sentido, el artículo asegura que Mendoza tiene que pagar intereses de este bono por U$S 50 millones anuales durante lo que resta de este 2020 y 2021 y que los años 2022, 2023 y 2024 serán complicados, con pagos de intereses más capital de entre U$S 200 y U$S 250 millones.
El artículo menciona además que los equipos técnicos del PJ recomendaron al gobierno de Suárez (Juntos por el Cambio) realizar una reestructuración total «en línea con la propuesta nacional» que encabezan el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán, que implica una baja importante de intereses, un período de gracia y también una quita de parte del capital.