Operaron a “Miyi” Regazzoli

EN LA FUNDACION FAVALORO

La ex embajadora itinerante Zelmira Mireya Regazzoli (78) se recupera de una delicada intervención de corazón, operación que se llevó a cabo en la Fundación Favaloro el pasado 7 de junio. La recuperación de la dirigente del Partido Justicialista es óptima y se encuentra en buen estado de salud, según confirmaron sus familiares.
Uno de sus hijos, Damián, fue el que le explicó a este diario que Miyi -que así la conoce todo el mundo- fue sometida a una importante operación “a corazón abierto”, oportunidad en que “le cambiaron una válvula y le repararon la aorta. Fue dificultoso, pero ahora podemos decir que va evolucionando bien”.
El hijo de Regazzoli agregó que “se había complicado porque le apareció agua en un pulmón, por el edema producido por la operación. Pero esto fue cediendo y en los últimos cuatro días empezó a comer, y el sábado comenzó con pequeñas caminatas por la habitación”.

Alta inminente.
Damián, que habló ayer con LA ARENA, dijo que tenían la esperanza que hoy mismo, o quizás mañana, le den a Miyi el alta y se pueda retirar de la clínica Favaloro, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las fotos y un video que facilitó su hijo a este diario muestran a la ex embajadora caminando lentamente, pero luciendo su proverbial elegancia, aún en la especial circunstancia que está viviendo.
Miyi abrazó la política durante toda su vida -acompañó mucho a su padre, el ex gobernador Aquiles José Regazzoli-, y es sumamente conocida por su actuación pública; pero además porque fue docente de una enorme cantidad de pampeanos.

Miyi, la profesora.
Respecto a su trayectoria puede señalarse que dio clases de Historia y de Geografía en el Nacional-Comercial, en la Escuela Industrial y en el Bachillerato “Ayax Guiñazú”. Pero también se la reconoce como fundadora y profesora del Colegio Agropecuario de Realicó.
Cabe decir que Miyi Regazzoli es una entusiasta de todos los deportes, y suele no perderse ningún acontecimiento por televisión, desde la NBA, pasando por el fútbol y el boxeo hasta llegar al tenis. “Salvo fútbol americano, porque no entiendo”, aclara. Eso sí, nadie puede molestarla ¡cuando juega Boca!
Más allá obviamente de su familia, sus pasiones pasan por los colores azul y oro, los de “boquita”, pero también los de All Boys de Santa Rosa, entidad de la que alguna vez -por un brevísimo período- fue presidenta. Precisamente la práctica de deportes en la entidad alboyense, en sus años juveniles -creen los médicos-, la ayudaron en esta contingencia complicada de su vida.