Inicio La Pampa Movimiento Mundial hace reuniones de "buenas parejas que quieren ser mejores"

Movimiento Mundial hace reuniones de «buenas parejas que quieren ser mejores»

(Winifreda) – El vecino winifredense Ricardo Galeano y su esposa Silvia se sumaron al movimiento Encuentro Matrimonial Mundial, que tuvo sus orígenes en 1960 en España de la mano de un sacerdote jesuita y desde hace más de 40 años se encuentra vigente en Argentina. En La Pampa ya tiene a sus primeros adeptos. Consiste en reuniones de matrimonios durante un fin de semana. Durante ese tiempo comparten experiencias de la convivencia cotidiana. El objetivo es que tras escuchar diversos testimonios puedan dialogar entre ellos, renovar la relación matrimonial y ser mejores esposos, madres y padres.
Ricardo y Silvia recibieron en su hogar a Luis y Estela Osma, un matrimonio de Bahía Blanca, que forma parte de este movimiento en el país. Tienen dos hijos: Emanuel de 34 años y Baltasar de 29 años y una nueva de nombre Belén. Pertenecen a la región Comahue de las reuniones matrimoniales, que incluye las provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, sudoeste de la provincia de Buenos Aires y Esquel, provincia de Chubut. Con los vecinos locales se conocieron en diciembre del año pasado cuando se realizó un encuentro de matrimonios en Santa Rosa, más precisamente en la casa de retiros espirituales Nazaret.
Los visitantes fueron agasajados con una picada y la música del Trío Canto, que integran Ricardo Galeano, Oscar Pueger y Nelson Schall. «Este movimiento hace 42 años que está instalado en Argentina, desde Jujuy a Tierra del Fuego. En el país está dividido por regiones», contaron los bahienses a LA ARENA.

Hasta 10 matrimonios.
En tal sentido, agregaron que desde el año pasado hasta ahora «vivieron fines de semana en Santa Rosa, Bahía Blanca, San Martín de los Andes y El Bolsón. Participaron desde cuatro a diez matrimonios, entre parejas que se están por casar como una pampeana que lleva una relación de tres años de convivencia y matrimonios como el nuestro de más de 35 años. Y tenemos la experiencia de haber compartido con un matrimonio que lleva 52 años de casados y ellos nos dijeron que se lamentaban por no haber conocido antes este movimiento porque hubieran disfrutado mucho más de su relación».
En Santa Rosa, unos diez matrimonios convivieron 44 horas. Se juntaron el viernes a la noche y se despidieron el domingo a la tarde. El plan era que cada pareja pudiera revisar cómo está su relación. Para ello «tratamos todos los temas cotidianos como manejo de finanzas, sexo, relación con la familia política, con los hijos. Hablamos sin pudores y con total sinceridad. Las charlas son presentadas por tres matrimonios y un sacerdote, que también da su testimonio como hombre que tiene las mismas dificultades para llevar adelante su sacramento», narraron Luis y Estela.

Complemento.
El intercambio de experiencias apunta a «mejorar la comunicación entre los matrimonios, dejar de lado los malos entendidos y arrancamos de nuevo. Aprendemos y descubrimos que somos muy diferentes, pero nos complementamos. Por eso decimos que estos encuentros son para buenas parejas que quieren ser mejores».
Buscan afianzar la familia. «Estas reuniones fortalecen los matrimonios y nos ayudan a ser mejores padres y madres, eso hace que nuestros hijos nos vean distintos y piensen de otra manera. Las estrategias que aprendemos en los encuentros nos permiten llegar muy fácil a los adolescentes y a nuestros amigos. Uno sale con una luz distinta y puede entender a las personas de otra manera», señalaron.En la misma sintonía, expusieron «con Silvia y Ricardo ya somos una gran familia. A fines de febrero hicimos un viaje por el movimiento a Río Gallegos. Recorrimos unos 7.000 kilómetros juntos y antes de salir nuestros hijos nos preguntaban ‘¿Los conocen?’. La seguridad que teníamos era que pensaban y sentían como nosotros porque habían vivido el fin de semana y descubrimos que hablamos el mismo lenguaje». Ahora ambos matrimonios «andamos juntos y contagiamos a otros» para que se sumen a esta iniciativa mundial de preservar el contrato matrimonial.