Inicio La Pampa Multa ejemplar al responsable de una "fiesta" sin permiso

Multa ejemplar al responsable de una «fiesta» sin permiso

$ 316.000

El Juzgado Municipal de Faltas de Santa Rosa sancionó a un hombre que en febrero de este año organizó una fiesta clandestina y lo multó con más de 300 mil pesos, que deberá pagar en diez días hábiles. Pese a que el evento fue previo a la cuarentena, el fallo hace fuerte hincapié en la falta de «responsabilidad social» del condenado.

La información fue consignada a LA ARENA por fuentes del Juzgado Municipal, quienes acercaron la resolución de cuatro hojas en las que se relatan los hechos y los desacatos a distintas ordenanzas municipales. De acuerdo al documento, el evento en cuestión ocurrió el pasado 2 de febrero, cuando la policía procedió a desalojar una «fiesta» promocionada públicamente con el nombre «Silverfest», que se desarrollaba en un salón ubicado en la vivienda del organizador, en Vaira al 2100, en el barrio de Villa Elisa.

Según consta en el expediente caratulado como «Silveyra, Marcelo Alejandro S/Inf. Ord. 3218/2004», el organizador de la reunión social no contaba con «la autorización respectiva» para llevar adelante la reunión social y tampoco tenía «la habilitación del salón para tal fin». Más grave aún: en el desalojo debió intervenir la Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia de la Policía de La Pampa debido a que se constató «la presencia de menores que fueron restituidos a sus progenitores» y se secuestraron bebidas alcohólicas.

Siete meses después, Silveyra fue condenado a pagar una multa equivalente a 15 veces la asignación de la categoría 16 de un agente administrativo municipal, es decir, $ 316.648.05, que deberá abonar en el plazo de los próximos diez días hábiles.

Los hechos

De acuerdo al documento, el juzgado pudo comprobar que «según surge del acta y refirió el mismo infraccionado» la reunión existió y se llevó a cabo «en el local de su propiedad» hasta las 3.38 de la madrugada, cuando se realizó el desalojo voluntario. Además, detalla que se trató de un evento «público y publicitado» de entretenimiento, «donde había una barra donde se expenden bebidas alcohólicas y un discjockey pasando música».

También se detalla que la única restricción para el ingreso de personas fue el pago de una entrada de $ 300, por lo que se descartó la posibilidad de que la fiesta fuera privada, que tiene como nota necesaria la restricción del ingreso a quienes no forman parte del grupo íntimo del titular del lugar».

Finalmente, el documento expone el eje de la cuestión: «Conforme surge de las mismas actas, la autoridad de aplicación deja constancia a través de la aseveración del oficial público que Silveyra no está autorizado para realizar espectáculo público conforme la ordenanza 3218/2004, ni tiene el salón habilitado para tal fin».

Responsabilidad social

Pese a que el evento denunciado se realizó más de un mes antes de la entrada en vigencia del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio por el coronavirus, la resolución firmada por el juez de Faltas de la ciudad, César Ortiz, hace un fuerte hincapié en la responsabilidad social, «un concepto del que mucho se ha hablado en estas épocas».

Concretamente, la resolución condenatoria consideró que «debe ponerse el ojo» en la responsabilidad social, que fue el concepto «más vulnerado con la actitud del infraccionado, que en ningún momento siquiera dimensionó el impacto de la su actitud, así como que evidentemente puso por encima de todo el lucro, a todas luces ilegal».

Ese punto tiene una fuerte relación con las fiestas clandestinas que debió clausurar la policía en Santa Rosa y varias localidades de la provincia desde el 20 de marzo en adelante, cuando entró en vigencia la cuarentena y además de no cumplir con las habilitaciones municipales, la falta fue también al artículo 205 del Código Penal, que penaliza a quien «violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la propagación de una epidemia».

Precedente en pandemia

La multa de más de $ 316 mil que deberá pagar el organizador de ese evento clandestino, impuesta por el Juzgado de Faltas, es aún más alta que la que debió afrontar Guillermo Lett, quien el 21 de junio de este año organizó una fiesta privada en un salón ubicado en avenida Perón al 1700, a la que asistieron más de 80 jóvenes. En ese caso, la justicia municipal multó con $ 211 mil al organizador del evento realizado en plena pandemia de coronavirus.