Murió la mujer asaltada en el Barrio Calfucurá

EN COMA POR LOS GOLPES

Felisa Acevedo, la jubilada de 86 años que fue asaltada y brutalmente golpeada en su departamento del barrio Cafulcurá de Santa Rosa, falleció en las últimas horas en el hospital Lucio Molas donde estaba internada. Por el grave hecho hay dos personas detenidas.
La información sobre la muerte de Acevedo fue confirmada en la mañana de ayer. La mujer fue golpeada violentamente con una barreta de hierro y quedó inconsciente entre la noche del miércoles 31 de octubre y la tarde noche del viernes 2 de noviembre.
Acevedo fue encontrada ese viernes, gravemente herida, por una nieta y fue llevada al hospital Lucio Molas donde estuvo internada en Terapia Intensiva. La mujer, madre de la conocida docente Nilda Redondo, no pudo sobreponerse a las heridas y falleció.
Por el grave hecho están detenidos con prisión preventiva Pablo O’lery y Melany Martínez. A partir de la muerte de Acevedo la situación judicial cambió para ellos porque ahora están acusados de homicidio criminis causa doblemente agravado en grado de tentativa.
En el caso de O’lery, fue detenido tras un procedimiento en una casa situada en la esquina de Fiorucci y pasaje Solaire de esta ciudad. Mientras que la detención de la mujer se dio en una vivienda de la calle Manso. Esta última habría trabajado para la víctima y según la investigación sería la autora de planear el ataque.
El fiscal de Delitos Contra la Propiedad y Juicios Directos, Facundo Bon Dergham, acusó en su momento a los dos sospechosos de “Homicidio, criminis causae, en grado de tentativa” y caratuló el episodio como un robo doblemente calificado por las lesiones causadas, atento de que se utilizó un arma (una barreta de hierro).
Según su investigación inicial, ambos fueron coautores del asalto al departamento de Acevedo. Estaba inconsciente y llevaba allí más de 24 horas. Resultó con varias heridas pero una de ellas muy grave, un golpe fuerte en su frente ocasionado en principio por una barreta.

“Intención de muerte”.
En la audiencia, Bon Dergham acusó a los detenidos de haber “ingresado al departamento de la calle Garibaldi con intenciones de causarle la muerte. Martínez era conocida de Acevedo -asintió el fiscal- y la golpearon varias veces, le provocaron varias heridas y la golpearon también violentamente en la frente con una barreta. Revolvieron todo y robaron dinero, joyas y un crucifijo”. Luego aseguró que ambos huyeron a bordo de una camioneta Ford F-100, propiedad del acusado.
En este sentido y luego de describir los pormenores del asalto, el fiscal pidió algunas medidas probatorias, como así también una rueda de reconocimiento (sólo en el caso de O’lery) con un joven conocido de Martínez que fue quien declaró ante la Brigada de Investigaciones y así lograron las detenciones.
En cuanto al botín, Bon Dergham aseguró que no se conocía la cantidad de dinero que hurtaron, pero indicó que en la casa de O’lery hallaron un fajo de 10 mil pesos que serán cotejados con el perfil genético de la víctima. Luego de concluir con su exposición, el letrado describió que se trató de un hecho “sumamente violento” y que el testigo aseguró que ambos acusados llegaron a la casa de Martínez “alterados y bañados en sangre”.

Defensas.
Por su parte el defensor Pablo De Biasi se opuso a la prisión preventiva de Martínez y pidió que se le otorgue arresto domiciliario. Fundamentó su solicitud en que Martínez “padece de leucemia, además es madre de tres niños menores de edad”. Aceptó que se le hagan pruebas, pero no de sangre -por la enfermedad- y puso como posibilidad que le extraigan saliva. Los dos acusados estarán detenidos, como mínimo, hasta el 3 de febrero próximo, cuando concluya el proceso de investigación.

Acusación previa
Según pudo saber este diario, Acevedo había denunciado (o acusado) a Martínez en una oportunidad anterior y también por robo. De acuerdo a los datos de personas cercanas a la familia, la joven le habría sustraído un par de anillos valiosos. Sin embargo no se pudo corroborar la existencia de un denuncia en la comisaría; sino que todo parece indicar que la acusación fue más bien en el ámbito familiar. Por otra parte se supo que O’lery, luego de que ocurriera el asalto, puso en venta su camioneta Ford F-100. Lo hizo a través de las redes sociales y pidió $ 100 mil.