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Nacieron Agustín, Juanita y Milo

La tierna historia de las hermanas Verónica, Paula y Gabriela Agüero, que esperaban el nacimiento de sus hijos para una misma semana de julio suma una página más. Es que Milo, Juanita y Agustín finalmente nacieron durante la primera semana de este mes y con más sorpresas de las esperadas.

Luego de la espera, el pasado sábado 4 de julio llegó al mundo Milo, el bebé de Verónica Agüero, a las 10.22 de la mañana, dos días antes de lo previsto. En tanto, tres días después, el martes 7 y con media hora de diferencia nacieron Juanita y Agustín, los bebés de Paula y Gabriela respectivamente.

«El médico me vio internada y me dijo -pensé que hoy nacía Juanita, no Milo-«, cuenta con entusiasmo Verónica, la primera de las tres que fue madre y logró seguir con el impresionante juego de coincidencias reflejado en el artículo donde este diario dio a conocer la historia.

Media hora.
En tanto, media hora fue la diferencia con la que nacieron Juanita y Agustín, el martes 7. Para seguir con la línea de coincidencias, la segunda en nacer fue Juanita, la segunda hija de Paula, que a su vez es la segunda de las hermanas Agüero después de Verónica. Treinta minutos más tarde llegó el tercer hijo de Gabriela, la tercera de las hermanas. Los dos partos con el mismo día, lugar, médico y parteras.

«Teníamos programado el parto para ese día, por eso a las 7 de la mañana ya fuimos a la clínica a internarnos y fue todo rápido porque a las 8.30 me llevaron al quirófano y me pusieron la anestesia. Estábamos listos para arrancar cuando a las 8.45 entra el médico a decirnos que no podíamos empezar porque tenía que asistir a otro parto», relata Gabriela Agüero y especifica que ese otro parto era el de su hermana Paula.

«Rompí bolsa como a las 5 de la mañana del martes, estuve en comunicación con Sole, una de las parteras, y me dijo que me interne a las 8. Cuando llegué esperé en la guardia, nos instalamos, me pusieron el suero y cuando quise acordar la sentí salir a Juanita», cuenta Paula.

De un lado a otro.
El que estuvo al frente de todo fue el médico obstetra Carlos Berezovsky, que según las hermanas Agüero, durante las primeras horas de la mañana de aquel martes no paró de correr dentro de la clínica de la avenida San Martín.

«Yo había hablado un rato antes con Paula y no me había dicho nada», recuerda Gabriela y añade: «El médico iba corriendo de un lado a otro porque estaba a punto de arrancar conmigo y le llegó el mensaje donde le avisaban que nacía mi sobrina.

A metros de su habitación, en la guardia, Paula recuerda que diez minutos antes de las 9 «empezaron las corridas, llegó la partera, me hicieron acostar y medio entre risas y nervios nació Juanita», que «a toda costa quería ser la primera y ganarle al primo».
Es decir que, a las 8.52 nació Juanita, y al rato, a las 9.24, su primo Agustín.

Primeriza.
Milo es el primer hijo de Verónica Agüero. «Es hermoso», expresa emocionada mientras lo mira dormir plácido en su changuito. Confiesa a este diario que «lo buscamos desde hace unos años» y que «siempre nos decían no vas a dormir y es así, te levantás cansada, toda contracturada, pero es todo con muchísima felicidad y por eso se disfruta».

Consultada respecto de la experiencia de haber tenido su primer bebé en un contexto súper particular marcado por el embarazo de sus dos hermanas y atravesado también por la pandemia, manifestó: «Fui aprendiendo todo por internet durante el embarazo. Ahora que nació agradezco tenerlas a ellas porque les pregunto todo el tiempo qué hago con el ombligo, qué puede ser si llora por tal cosa o qué jabón usar cuando lo baño».

Adaptación.
Por otra parte, Paula y Gabriela atraviesan estos días el proceso de adaptación familiar con los hermanos de sus bebés. «El hermano de Juanita está todo el día encima y me ayuda a cambiarla; está re pendiente, adaptándose a la hermana que es re tranquila», cuenta Paula.

En tanto, Gabriela, madre de dos nenas de 2 y 4 años, contó: «Les está costando un poco ceder ese espacio, tienen su momento de celos y de a rato parece que son tres bebés o a veces juegan juntas».

Finalmente, toda la expectativa por la llamativa coincidencia de una triple dulce espera familiar tuvo un capítulo que en pocos días sumó tres pequeños motivos de alegría y festejo con nombre propio: Milo, Juanita y Agustín.

Más cuidados en pandemia
Las tres madres recibieron a un equipo de LA ARENA llevando al extremo las medidas previstas en el marco del distanciamiento social.

En el artículo anterior contaron que las tres realizaron el curso de preparto a través de Internet y que debieron asistir a sus partos acompañadas únicamente de una persona, que en todos los casos fueron los padres de sus bebés. Al nacer, los encuentros familiares fueron reducidos casi a la totalidad, y el encuentro afectivo fue transmitido de manera virtual.

«Se hace difícil el tema de las medidas porque nos pidieron que todo fuera con mucho cuidado, respetando los protocolos y acercándonos a los bebés con barbijo. Incluso nosotras recién es la segunda vez que nos vemos», cuenta una de las Agüero mientras que sus dos hermanas asienten.

Lamentan que en este momento la familia no pueda disfrutar a sus tres pequeños nuevos integrantes y anhelan que el tiempo de pandemia, cuarentena y distanciamiento pase para poder dar tantos besos y abrazos contenidos.

Contención y asesoramiento
Durante la entrevista, las tres hermanas coincidieron en destacar «el excelente trabajo de asesoramiento y contención» de los médicos y enfermeros que estuvieron cerca de ellas durante el proceso del ansiado embarazo. Verónica mencionó «a las parteras Paula, Sole y Cecilia, unas genias». Y no faltó también el agradecimiento para el médico Carlos Berezovsky, porque «anduvo de acá para allá».