Inicio La Pampa "Nadia está más presa que el asesino"

«Nadia está más presa que el asesino»

«Ella no pudo rehacer su vida y está más presa que el asesino», describió Jorge Lucero, el padre de Nadia, minutos antes del inicio del juicio que tiene como acusado a Laureano González por la brutal golpiza que la dejó más de 50 días al borde de la muerte.

La instancia judicial, que comenzó este miércoles a las 8, tiene siete audiencias programadas, y contará con más de 60 testigos. El tribunal está integrado por los jueces Gastón Boulenaz, Alejandra Flavia Ongaro y Daniel Sáez Zamora. El representante del Ministerio Público Fiscal es Walter Martos.

«A Nadia le cuesta salir de su casa por el peligro, causado por el entorno de González, y porque hay mucha gente involucrada que incluso nos amenaza a nosotros», expresó Jorge, en diálogo con el periodista de EL AIRE DE LA MAÑANA (RADIO NOTICIAS 99.5), Fabricio Coller.

Lucero prosiguió que fueron amenazados por «ese entorno» en reiteradas oportunidades.

«Me rompieron el auto y una infinidad de cosas más pero por suerte una fiscala empezó a investigar y agarró al menos a siete», expresó al agregar que «incluso hay gente cercana a González que vive en nuestro barrio».

«UN LARGO CAMINO».

-¿Cómo llegan al juicio?

-Con muchos nervios y ansiedad. Esperamos que se haga justicia, que sea una condena justa para que sume un precedente en La Pampa y no haya una Nadia más. Venimos con fe.

Por otra parte, Jorge definió cómo es el estado de salud actual de Nadia sobre todo en estas fechas tan especiales.

«Ella está muy nerviosa, quedó al cuidado de una mujer y siempre tiene que estar acompañada porque a veces sufre días muy difíciles», resaltó.

Y amplió: «hay fechas, por ejemplo, donde se acuerda de cosas, y por eso hay que estar a su lado y acompañarla».

SECUELAS.

Por último, Jorge hizo hincapié en que aún no se sabe con que secuelas puede quedar Nadia tras la agresión que la dejó más de 50 días internada muy grave en el área de Terapia Intensiva del hospital Lucio Molas.

«Ella tiene para rato, es muy largo el camino, no sabemos con que secuelas va a quedar: recién en tres o cuatro años más podremos saber: hay días que está bien, y otros mal, por ahí se pierde, es difícil», completó.