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Ningún pampeano fue a la Justicia

PARA EVITAR PAGAR EL APORTE EXTRAORDINARIO

Ningún pampeano o pampeana se presentó en la sede de la Justicia Federal para evitar pagar el Aporte Solidario y Extraordinario para los patrimonios superiores a los 200 millones de pesos, que aprobó el Congreso de la Nación para morigerar el impacto de la pandemia. A nivel nacional, la cifra de expedientes asciende a 400.
Desde su aprobación el 4 de diciembre, y su posterior reglamentación, hubo un grupo de los 12 mil contribuyentes alcanzados que se resisten a pagar el Aporte Solidario y Extraordinario. Según un artículo publicado en Página 12 por Mario Wainfeld, se trata de unos centenares que judicializaron la medida, mientras que hubo más de diez mil individuos que sí cumplieron y permitieron a la Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP) recaudar 230 mil millones de pesos.
El artículo publicado por el medio contiene un listado con los nombres y los juzgados donde se tramitan las presentaciones. «Según datos oficiales de acceso públicos encabezan a los pleitistas chúcaros los dueños o gerentes de medios de difusión, del mundo de las finanzas y del agro. Lógico porque son los sectores concentrados más opositores al Gobierno, los que más medraron durante la pandemia y los más insolidarios. Resulta más llamativa la presencia de industriales de otras ramas de actividad, tutelados por intensas políticas públicas», señala Wainfeld.

Ninguno en La Pampa.
Si bien por secreto fiscal no se conoce cuántas pampeanos o pampeanas fueron alcanzadas por el Aporte Solidario y Extraordinario, según fuentes del Juzgado Federal de Santa Rosa consultadas por LA ARENA, hasta el momento ninguna persona de La Pampa ha presentado amparo o pedidos de sentencias declarativas para evitar pagarlo.
Según la nota de Wainfeld, los expedientes que figuran en los sitios web de los tribunales son alrededor de 400. Cifra tentativa que seguramente se ampliará porque hay demandas no notificadas a la AFIP y por ende desconocidas por la repartición.
Los multimillonarios litigantes consiguieron pocas medidas cautelares para suspender los pagos: de momento se cuentan con los dedos de una mano. Hasta hoy solo prosperaron 4 medidas cautelares y fueron rechazadas 22.

Augurios falsos.
Wainfeld trazó una historia del Aporte, la cual «está jalonada de augurios falsos de la derecha nativa, propaganda engañosa y refutaciones fácticas». En esa línea, recordó que en su momento «pronosticaron que la norma jamás saldría por divergencias entre el bloque de Diputados del Frente de Todos (FdT) presidido por Máximo Kirchner que la impulsó y el Ministerio de Economía que supuestamente la vetaba».
A su vez, se vaticinaba «una rebelión fiscal de los magnates concernidos. Casi nadie pagaría, casi todos correrían en malón hacia Tribunales. Ya cumplieron más de 10.000, algo así como el 80 por ciento de ese universo conforme las estimaciones de la AFIP».
También hubo «publinotas» y una demonización del Aporte, tildándolo de «burdamente anticonstitucional y confiscatorio».
Para disuadir a los dudosos, la titular de AFIP, Mercedes Marcó del Pont, desplegó «un abanico de movidas para disuadir a díscolos o dudosos. Dialogó con popes empresarios. Acordó abrir un plan de pagos con intereses para los pobres angelitos que se quejaban por no tener liquidez para cumplir», recordó Wainfeld y mencionó la advertencia que hubo sobre «inspecciones, sanciones y eventuales embargos contra evasores».
Con este accionar se logró hacer recapacitar a varios de los interpelados, quienes «oblaron 7000 millones para redondear los 230.000 mencionados más arriba. Para quienes todavía cavilan, la AFIP avisa que habilitará una vía de salida, la última. Combina palo y tres cuartos de zanahoria. El palo: la deuda acrecentada con multas. La zanahoria, un plan de pagos y una quita en las multas del 75 por ciento. El plazo para acogerse vence el 30 de septiembre, antes de las Primarias Abiertas».

Algunos nombres.
En el listado difundido por Wainfeld figura Alejandro Julio Saguier, dueño de La Nación que también se dedica a la cría de ganado bovino, cultivo de soja y cereales. «Como empresario, cobró Anticipos para el Trabajo y la Producción (ATP)», recordó.
«Igual galardón ostenta el gerente de Clarín y gran productor arrocero José Antonio Aranda. Una fortuna cobrada en ATP, un esquinazo al Aporte en sus dos emprendimientos. La familia Aranda agrega otro pariente a la lista: Antonio Ramón», indicó y agregó: «Héctor Magnetto, CEO y dueño de Clarín, también se aferró al salvavidas de los ATP y rehúsa contribuir con una migaja de sus bienes a la lucha contra la pandemia».
Por otro lado, también figura Constancio Carlos Vigil, cabeza de Editorial Atlántida y Paparazzi. «Es otro prócer que capitalizó los ATP para ahorrarse pagar parte de los salarios y ahora gambetea el Aporte», señaló Wainfeld.