Inicio La Pampa "No existe grietas con arte y cultura"

«No existe grietas con arte y cultura»

ARTISTA PLASTICO ENTRERRIANO PESCABA PARA SOBREVIVIR Y HOY TIENE OBRAS EN 50 PAISES

(Eduardo Castex) – «Mauricio Macri tiene una obra mía y Alberto Fernández tiene otra. Eso hace el arte. En el arte no hay grieta. Tengo personas de extrema derecha y otras de extra izquierda que tienen obras mías. Hay obras en la Embajadora de Cuba y también hay obras en Estados Unidos y Gran Bretaña. El arte y la cultura hacen desaparecer las grietas», aseguró el reconocido artista plástico Mario Lange en una entrevista con este diario.
El viernes pintó su mural 1.322 en el paredón de un comercio ubicado en el ingreso a esta localidad, con la participación de los vecinos de distintas edades, para generar concientización sobre el cáncer de mama.
La visita de Lange a Eduardo Castex se concretó por intermedio de la Asociación Soles, y el municipio la declaró de Interés Municipal y Cultural. En las instalaciones del Centro Cultural Municipal (CCM) brindó -el jueves a la noche- una charla con la presencia limitada de vecinos y funcionarios, para cumplir con todos los protocolos sanitarios. Y el viernes pintó el mural, para después dirigirse a la ciudad de General Pico.

Una infancia difícil.
Lange tiene 52 años, pero arrastra una historia de superación, dedicación y solidaridad. Hijo de un padre alcohólico y una madre sorda, nació en un pequeño pueblo de Entre Ríos. Con su madre construyeron una pequeña casa de adobe a cuatro kilómetros del río Paraná, y en el patio su progenitora tenía una huerta. «No tenías luz, ni agua, ni electricidad y todos los días iba y venía corriendo al río para pescar algo para comer», recordó.
Cuando tenía 12 años, el padre decidió que se trasladarían a San Luis. La provincia puntana – a fines de la década del 80- estaba en pleno auge por los beneficios de una Promoción Industrial concedida por el menemismo. «Con mi mamá y mis hermanos vinimos en el camión de mudanza porque no teníamos plata para los pasajes», agregó.
«Nunca falté a la escuela rural donde me la pasaba dibujando y haciendo artesanías. Y cuando llegué a San Luis mis compañeros vieron que corría un poco más rápido que el resto, porque iba y venía todos los días corriendo al río a pescar, entonces me llevaron a un estadio y el fin de semana corrí mi primera carrera. Al poco tiempo fui campeón argentino y durante cinco años integré la Selección Argentina de Atletismo. Ahí tenía la licencia deportiva y empecé a faltar a clases porque tenía que viajar, porque anduve por todos lados y conocí mucha gente», detalló con cierta nostalgia. «Incluso vine a competir a Santa Rosa varias veces y tengo amigos de General Pico y Santa Rosa», destacó.

El deporte y la pintura.
«Crecí en una situación socio cultural muy complicada y en la vida me fue muy bien. Hice deporte de alto rendimiento y eso me ayudó mucho en la disciplina para el arte», destacó.
En San Luis, su padre fue peón de albañil. Y el siguió los pasos.
«Empecé a dedicarme a la construcción y esto me llevó al tema del diseño. A los 30 años comencé a diseñar casas de manera totalmente autodidacta, porque no tuve la posibilidad de estudiar. Y a los 44 años empecé a pensar en el arte como una forma de expresarme con mis primeras obras. A los 45 años hice mi primera muestra y a los 46 cerré la empresa constructora y me dediqué a la pintura. Hoy tengo obras en más de 50 países y en 1.180 ciudades argentinas hay murales. En Eduardo Castex pintamos el mural 1.322», relató sintetizadamente su trayectoria.

Galerías de arte.
Lange tiene un atelier en Estancia Grande, un pueblo de pocos habitantes a 38 kilómetros de San Luis. Y actualmente está radicado en Villa Carlos Paz, donde tiene otra galería de arte a media cuadra de la peatonal, tras firmar un contrato con una importante empresa que le compró un centenar de obras.
Entre 2016 y 2017, intervino con su arte en 320 escuelas de San Luis, con la participación de más de 45 mil niños. Sus obras recorren el mundo, y asegura que tiene trabajos diseminados en más de 50 países.
«En Argentina somos pocas las personas que podemos vivir bien del arte, porque realmente tengo una vida maravillosa de viajar, conocer gente y que me paguen para hacer lo que me gusta», admitió el entrevistado.
«Cuando uno vive de lo que le gusta no es trabajo, y yo disfruto mucho porque arranco a las 7 y son las 11 de la noche y estoy pintando. Soy un artista con una carrera muy corta, pero hay mucha obra distribuida en el mundo, pero es por la cantidad de hora que le dedico a este trabajo», narró.

«La pandemia, maravillosa».
Lange asegura, para sorpresa de muchos, que la pandemia «fue maravillosa». «Se dispararon las ventas de las obras. Nunca lo había imaginado. Tuve que empezar a pintar 14 horas por día, porque la cantidad de obras que se vendía era muy importante. Y disfruté mucho de estar en mi casa, porque en cuatro años había recorrido más de 1.000 ciudades, y reencontrarme con mis hijos en casa fue genial. En pandemia la pasé muy bien en familia. Tengo una casa muy linda, con un taller muy lindo. Y cuando aflojó un poco, una empresa muy importante de Córdoba me compró muchas obras y el contrato incluía armar una galería en Carlos Paz, así que la estoy armando».

-¿Por qué la gente compra más obras en tiempos de pandemia?
-Mi arte contagia alegría. Mi obra es simple, fresca, armoniosa. Creo que la gente estaba mal y necesitaba ver alegría en su casa. Muchos artistas no la pasaron bien, tengo amigos que la pasaron muy mal. Pero, mi obra empatiza con los chicos y los grandes. Esa fue la clave de llevar alegría a cada casa. De pronto, estar todo el mundo encerrado y agobiado, ver un poco de arte cambio un poco la vida. Y la gente empieza a ver que en la casa le faltan cosas. Se dispararon la venta de bicicletas, de ferreterías y pinturerías, porque la gente empezó a ver cosas que antes no veía. Y esto nos sacó de la rutina.

-En las recorridas, ¿cómo observa la situación del país?
-En lo social es difícil, porque recorro muchas ciudades. No te olvidés hago una obra solidaria muy grande donde voy a pintar donde no va nadie. Hay una falta de cultura muy grande. Hay dos cosas que como persona me cambiaron: el deporte y la cultura. Y el día que los gobernantes entiendan que el deporte y la cultura cambian a las personas, ahí cambiaremos el país. Europa tiene el principal mercado de arte y Estados Unidos el principal mercado del deporte, y son potencias porque tienen el arte y el deporte como primera opción.

-¿La grieta repercute en el arte?
-Mi experiencia como artista, Mauricio Macri tiene una obra mía y Alberto Fernández tiene obra mía. Eso hace el arte. En el arte no hay grieta. Tengo personas de extrema derecha que tienen obras mías, y hay personas de extra izquierda que tienen obras mías. Hay obras en la Embajadora de Cuba y también hay obras en Estados Unidos y Gran Bretaña. El arte y la cultura hacen desaparecer las grietas.