Inicio La Pampa "No más discusiones ni zurdaje"

«No más discusiones ni zurdaje»

MAS TESTIMONIOS EN EL JUICIO POR LA SUBZONA 14

Cuatro víctimas del sistema represor aplicado en la provincia en el marco de la Subzona 14 hicieron oír sus testimonios en la audiencia que se hizo ayer, una nueva jornada del juicio a los responsables de la represión ilegal en La Pampa durante la última dictadura cívico militar. Declararon ex estudiantes de la Universidad Tecnológica (UTN) de General Pico: Rosa Audisio, y Pedro Belliardo, Jorge Luis Canciani y María Inés Cortada, hermana de Francisco Cortada, que está fallecido.
Audisio ya había testificado contra los represores en el segundo juicio. Tenía 22 años cuando fue secuestrada y torturada en la Seccional Primera de esta ciudad.
Recordó que la «llevaron a un lugar con los ojos vendados y las manos esposadas atrás. Me apoyaron algo en la cara, no sé si era un arma. Comenzaron con un interrogatorio, que en algún punto era ridículo porque nos hacía responsable por la muerte de un policía en el aeropuerto, nos preguntaban dónde estaban las armas y nos dijeron que podíamos aparecer en una zanja. Como yo hice una mueca me dieron dos golpes de puño con guantes de boxeo. Creo que había entre cuatro o cinco personas», recordó Audisio, quien mencionó al ex jefe de la Policía, Luis Baraldini, como uno de los estaba en el lugar.
Audisio resaltó que el grupo secuestrado estaba «incomunicado» y que «nadie sabía de la situación. A mí nunca me vio un médico ni tuve un abogado. Fue una tensa espera de dos semanas, pensando si nos iban a volver a llevar al interrogatorio otra vez».
Ella fue dejada en libertad bajo vigilancia y admitió que salieron «con mucho temor después de sufrir las amenazas. Baraldini nos hizo firmar un papel y decía que no podíamos estudiar, que teníamos que registrar nuestros movimientos en la comisaría y que nos calláramos que ahí no había pasado nada. Salimos a la calle asustados por primera vez después de diez días y tomamos el colectivo al día siguiente para regresar a nuestra ciudad».
En otro tramo de su relato recordó que el grupo que había sido detenido insistió para remontar sus estudios pero que en la Facultad les advirtieron: «Nos dijeron que no más centro de estudiantes, ni discusiones, que se venía a estudiar, ni zurdaje. Yo pude seguir, otros no».

«Antro».
Pedro Belliardo también estudiaba en la UTN de General Pico y estuvo detenido en la Seccional Primera de Santa Rosa. «Me llamó la atención que en una de las oportunidades cuando fui al baño me crucé con (Raúl) Aragonés afeitándose y me saludó, nos conocíamos del club Costa Brava y yo le digo ‘cómo puede ser que estemos todos detenidos incomunicados y suceda esto'».
«En el interrogatorio me preguntaban donde estaban las armas que habían sido traídas de Bahía Blanca y qué actividades desarrollaban dos diputados, Acátoli y Gil. Todo el interrogatorio era sobre Acátoli, a quien sindicaban de traer las armas. Recibía golpes en el estómago, así pase varias horas. También me decían que si salía de ésta no tenía que volver a la facultad porque era un antro de terroristas, que si volvía la iba a pasar muy mal».
Otro testimonio de este miércoles en las audiencias que se pueden seguir por Youtube fue el de Canciani, que estudiaba en la UTN y era empleado estatal.
«Estuvimos en la seccional Primera, esposados con las manos atrás y nos dejaron parados en un pasillo unas 12 horas parados, sin poder tomar ni un vaso de agua. Luego nos vendaron los ojos y fuimos interrogados: nos pegaban en el estómago, en la cara, diciendo que éramos subversivos, dónde escondíamos las armas, qué teníamos que ver con la muerte de un policía en el aeropuerto de General Pico, nos acercaban un cigarrillo a la boca para quemarnos despacito y nos caíamos hacia atrás», resaltó.

Hermana.
El otro testimonio del día fue el de María Inés Cortada, hermana de Francisco, víctima de la represión contra los estudiantes de la UTN y que hoy está fallecido.
Ella tenía 15 años cuando supo que su hermano había sido detenido. «El motivo de la detención nunca fue claro. Hablaban de una panfleteada, de que los aleccionaba un profesor (Agaya) en sus políticas estudiantiles. Yo era chica y no tenía participación, pero veía el llanto de las mamás en mi casa. Mi hermano falleció y yo creo que todo lo que le pasó no lo ha contado. Cuando los soltaron mi papá les hizo un asado en casa, creo que hicieron un pacto de silencio para no hablar sobre eso y no afectar a sus familias».
El Tribunal Oral Federal de Santa Rosa lleva adelante el juicio contra seis ex militares y ex policías por privaciones ilegales de libertad y tormentos cometidos en perjuicio de 196 personas entre los años 1975 y 1982. Por primera vez también se los acusa por delitos relacionados con violencia sexual cometidos contra dos personas que estaban detenidas.
La causa, elevada a juicio en 2018, juzga el ex mayor del Ejército Luis Enrique Beraldini, quien ocupó la jefatura de la policía provincial entre 1976 y 1979; el ex coronel Néstor Greppi, quien cumplió el rol de secretario General de la Gobernación entre marzo de 1976 y enero de 1977; el ex capitán Jorge De Bartolo, quién integró la plana mayor de la subzona 1.4.
Además, están acusados los ex comisarios de la Policía Roberto Fiorucci, quien fue jefe de Informaciones del grupo de tareas de la Subzona 1.4; Carlos Reinhart, quien integró el grupo de tareas, y Humberto Riffaldi, jefe del Departamento de Informaciones de la policía pampeana entre marzo de 1976 y enero de 1981.