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«No me acuerdo ni cuántas puñaladas le pegué»

El fiscal Guillermo Komarofsky, en los alegatos del juicio por el femicidio de Valeria Coggiola, pidió que se condena a prisión perpetua a Enzo Walter Gauna, única pena posible que prevé la figura de Homicidio doblemente agravado por haber sido cometido contra la persona con la cual mantuvo una relación de pareja y por haber mediado violencia de género.

Los querellantes particulares, adhirieron a esa solicitud. El defensor particular Gastón Gómez, consideró que existieron atenuantes en su conducta y que el femicida “tuvo disminuida su capacidad reflexiva y sus frenos inhibitorios”.

Komarofky, que investigó el caso junto a la fiscala Ivana Hernández, sostuvo que el crimen se cometió sobre la cama y con el cuchillo que fuera secuestrado en la vivienda. Dijo que la
apuñaló en el cuello y que escondió un celular, dejándolo fuera del alcance de los hijos de la víctima.

Además el fiscal confirmó que existía una relación sentimental entre ambos y que actuó en
pleno uso de sus facultades mentales.

“Si la supuesta excusa (para matarla) fue que la víctima esperaba un hijo suyo, Gauna era
consciente de que tenía otras herramientas para recriminarle el aborto. Podía haber hecho
presentaciones en el hospital o en la justicia, pero eligió una conducta cobarde” para quitarle la vida.

Por su parte, el defensor negó que Gauna haya actuado premeditamente.
“Fue algo impensado, inesperado, porque se vio afectado su estado emocional. No hablo de
inimputabilidad, pero sí de la disminución de la voluntad y por eso pido que consideren las
atenuantes”, concluyó.

Confesión.
Ayer a la mañana se desarrolló la segunda y última audiencia del debate oral que se siguió
contra Gauna por el femicidio de Coggiola, perpetrado durante la madrugada del 25 de junio pasado en una vivienda del Barrio Molino de General Pico. En esta última audiencia, las partes desistieron de los testimonios de dos policías, del médico forense, de la genetista y de una psiquiatra forense, y en cambio, se incorporaron los informes que produjeron.
Una vez acabada la rueda testimonial y antes de los alegatos, Gauna decidió declarar,
respondiendo solo preguntas de su defensor. Lo primero que hizo fue pedir disculpas a la
familia de Coggiola. Luego, conto que dos días antes del hecho (domingo 23) se enteró por
María Inés Rapp (amiga de la víctima), que Coggiola se había realizado un aborto, y que al día siguiente viajó a Pico, para hablar del tema.

“Cuando llegué empezamos a hablar de a poco porque estaban los nenes. Ese día la pasamos bien. Yo le dije que habláramos a la noche porque estaríamos más tranquilos. Quería saber del aborto porque, no estuvimos peleados ni distanciados, aunque ese tipo de Trenque Lauquen siempre estaba en el medio. A la noche, estando acostados, yo le dije que primero me había dicho que lo de aborto era mentira; pero después, riéndose me dijo: ‘¿qué tiene si era tuyo? mirá si te vas a enojar por eso. La cuchilla estaba en la mesita de luz…y la ataqué. A partir de ahí no me acuerdo nada más, ni cuántas puñaladas le pegué. Me enteré lo de las puñaladas por el diario”, dijo el imputado.

Testimonios.
María Inés Rapp era amiga de Coggiola y mantuvo contactos personales y telefónicos con ella y Gauna en las horas previas al crimen. Dijo que el domingo 23 de junio habló con el imputado y le dijo que la mujer se había practicado un aborto en el hospital.
“Me preguntó si sabía si el hijo era suyo. Yo le respondí que no sabía y que la había
acompañado en todo el procedimiento. Enzo dijo que le había colmado la paciencia, que
estaba cansado de Valeria y que la iba a hacer cagar”, sostuvo.

Además contó que esa misma tarde fue a la casa de la víctima y le mostró el contenido de la charla que tuvo con el acusado.

También dio cuenta que al día siguiente, con Gauna ya en Pico, la pareja acordó “poner un
poco de cada uno” para mejorar la relación y seguir juntos.
 
Durante la audiencia, la fiscalía le hizo escuchar un mensaje de audio en el que Gauna le dijo:“Lo que se me está pasando por la cabeza es ir a limpiarla, no tengo nada que perder a esta altura”.

En otra conversación, Gauna insistió con la cuestión del aborto y le dijo a la testigo que viajaría a Pico para hablar con Coggiola. Rapp afirmó además que “Enzo era celoso, pero Valeria nunca me contó que la maltratara”.

Audios.
La Fiscalía además pidió escuchar algunos mensajes de audio que intercambiaron Gauna y
Coggiola, en los días previos al hecho.

En uno de ellos, en relación al aborto que se había practicado la mujer, el imputado le dijo: “No tenés perdón de Dios, no tendrías que haber hecho lo que hiciste”. En otro mensaje, ya con tono amenazante, le indicó: “Más vale que sea mentira, porque sino atenete a las
consecuencias”.

Durante el debate, también declaró Norma Liliana Alvarez, madre de la víctima, quien contó que conoció a Gauna en diciembre de 2018 y que su hija siempre se lo presentó como un amigo. Además dijo que tuvo contacto por teléfono con su Valeria, hasta la 1.15 del martes 25 de junio, momentos antes del hecho.

Otro testimonio trascendente, fue el de Juliana Estefanía Feith, la expareja de Gauna, quien
declaró por videoconferencia desde Catriló, porque el imputado, después del femicidio, viajó hasta su casa.

“Él me llamó a las 5.30 desde la Terminal de Omnibus de Pico. Me dijo que se había mandado una cagada. El me dijo “ya la maté a la loca” y que se venía a Catriló. Cuando llevé a mi hijo a la escuela, le conté lo ocurrido a la directora. Primero creí que era una broma, pero cuando en casa se sacó el buzo, le vi manchas de sangre en los antebrazos. Ahí me di cuenta que era verdad”, dijo.

El tribunal compuesto por los jueces Marcelo Pagano, Federico Pellegrino y María José
Gianinetto, dictará sentencia el 14 de mayo.