“No va a ser el primero que renuncie”

INTERNA EN EL GABINETE MUNICIPAL POR EL CASO DE "LA RECOVA"

El jefe comunal se refirió a los dichos del secretario Evangelista, que dejó abierta la posibilidad a presentar la renuncia por el caso de “La Recova” y reconoció que no comparte la ordenanza aprobada por el Concejo, que permitió la apertura del local, pero señaló que “es la norma”.
El intendente Leandro Altolaguirre reconoció ayer que el caso de la habilitación del comercio La Recova “áspero” porque “está en la justicia con denuncias cruzadas” entre las familias Ortiz y Corredera por la propiedad del lugar, y señaló que “no va a ser el primer funcionaria que renuncie” ante los rumores sobre la intención del secretario de Hacienda, Luis Evangelista, en ese sentido, tras la polémica ordenanza que abrió el camino a la apertura de la confitería.
“Es un tema opinable y áspero, porque está en la justicia con denuncias cruzadas, el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza, a uno le puede gustar o no pero son ellos quienes hacen las normas y no el Ejecutivo”, dijo Altolaguirre sobre el caso polémico de “La Recova”.
“Para tratar de dilucidar cómo proceder con el tema administrativo, mandamos los expedientes a Buenos Aires para que dictaminen y que no estén influenciados por la realidad de la ciudad. En base a esa opinión, era cómo íbamos a proceder, para que no se tratara de una cuestión opinable hacia adentro”, siguió.

Evangelista.
El caso de “La Recova” generó una fuerte polémica e idas y vueltas dentro del gabinete municipal. E incluso terminó con la salida de la directora de Sanidad y Control de Actividades Económicas, Griselda Vicens, quien se negó a firmar la habilitación, en el marco de un conflicto de propiedad del comercio que no tiene definición en la justicia.
En mayo, la Dirección de Asuntos Jurídicos municipal firmó un dictamen a favor del recurso presentado por Antonio Corredera, permitiendo la apertura de la confitería, sin tener la propiedad del inmueble ni el contrato de alquiler, uno de los requisitos que eliminó la ordenanza sancionada en 2017 por el Concejo Deliberante, flexibilizando las condiciones para los comercios. Solo se debe acreditar la tenencia del lugar.
Por este caso, el secretario Evangelista fue denunciado por Santiago Corredera luego de un encuentro entre ambos, en la joyería, donde el funcionario de “buena fe” fue a ver si podía llegarse a un entendimiento entre las partes enfrentadas por la propiedad de La Recova. Luego, el secretario se excuso de intervenir en el expediente.
Además, el funcionario dijo “estamos viendo cómo sigue el tema y otros de funcionamiento interno de la municipalidad” en referencia a la posible renuncia al cargo. “Nunca se descarta esa posibilidad”, advirtió a este medio Evangelista, que se opuso a la apertura de “La Recova” hasta que se defina el conflicto judicial de fondo entre las familias Corredera y Ortiz por la propiedad del lugar.
Consultado sobre la posible renuncia de Evangelista, Altolaguirre sorprendió ayer al afirmar que “yo tengo la renuncia de todos mis funcionarios. No solo de Luis, trabajamos como equipo y si alguien quiere renunciar, no va a ser el primer funcionario que renuncie. Hemos tenido muchos cambios a lo largo de la gestión. Hay momentos en que se tienen que decidir y uno cuando toma las decisiones, no pasa porque el cien por ciento se ponga de acuerdo. Si hay que esperar a eso, no se toman decisiones”.

– Pero esta decisión de reabrir La Recova no la comparte Evangelista…
– Es que tampoco se trata de una decisión mía, reabrirla. La forma que decidimos cómo se procedía, de abrirla o no, era de acuerdo al dictamen que viniera. Puede gustar o no. Si me preguntás a mí, la ordenanza no me gusta, pero es la norma. Y no es que se habilita con la ordenanza, se elimina una restricción, porque al poder demostrar la posesión, reúne uno de los requisitos necesarios básicos para tener la habilitación. Nosotros no fuimos los que no dimos la habilitación, desde la gestión anterior venían con ese problema. Cuando se venció la habilitación, no pudieron renovarla porque no podían reunir el requisito de la titularidad, o del contrato.