“No voy a dejar la Policía”

DIERON EL ALTA A UNO DE LOS EFECTIVOS QUE CAYO AL VACIO EN EL MALVINAS

(General Pico) – El efectivo policial piquense Marcelo Ruarte, uno de los dos uniformados que cayera al vacío al derrumbarse el muro de uno de los pasillos del primer piso del barrio Malvinas de esta ciudad, el martes fue dado de alta tras 25 días de internación y ya descansa en su casa junto a su familia.
El hecho ocurrió durante la madrugada del sábado 6 de octubre, en el momento en el que Ruarte y Leonardo Mansilla interceptaron a un sospechoso que había robado más de 20 pares de zapatillas de la sucursal de Armería Roasenda, en calle 9 entre 4 y 6 de esta ciudad. Los efectivos cruzaron al sospechoso en el sector del barrio Malvinas y en el momento de la detención, tras un forcejo cayeron los dos policías desde una altura aproximada de seis metros. Desde ese día Ruarte quedó internado en una clínica de la ciudad, en tanto que Mansilla fue trasladado de urgencia en estado delicado el Hospital Lucio Molas de Santa Rosa, donde experimentó una importante evolución tras ser operado de manera exitosa.
En la caída, Ruarte sufrió una lesión en la zona de la espalda y el jueves pasado fue sometido a una intervención quirúrgica que duró más de cuatro horas y de la que se recupera de buena manera.
“Me operaron el jueves y el sábado a la tarde ya estaba sentado, el domingo ya estaba caminando un poco. La operación fue un éxito porque no tengo dolor, solo la molestia que tiene cualquiera después de una operación, pero el médico me vio bien y me pudieron dar el alta. Me pusieron un implante entre la séptima y la octava vértebra. La recuperación fue buena después de la operación”, señaló.
“Fueron días eternos, uno no pensaba que iba a ser tan dura la situación de estar ahí. Hay que pensar de donde caí y que fue un golpe bastante fuerte, pero puedo estar contándolo. Hay que tener paciencia porque esto va para largo y hay que esperar a que vaya sanando de a poco”, agregó.

Fuerzas para seguir.
El policía piquense, que el martes recibió el alta médica, tendrá que hacer reposo absoluto durante los próximos tres meses, y luego deberá hacer kinesiología y los tratamientos que requiera la recuperación.
Pese al golpe duro que significó esta situación para su vida, aseguró que no va dejar de integrar la fuerza policial.
“Esto no me va a hacer pensar en dejar de ser policía, sino que me va a dar más fuerzas, porque es lo que yo elegí, es mi vocación. No voy a dejar la policía”, aseguró. En su casa está acompañado durante todo momento por su familia, a la cual le agradeció el “apoyo incondicional” que le dio.
“Mi familia estuvo todos los días, dándome fuerzas, tratando de tranquilizarme un poco porque me ponía muy nervioso por el estado en el que estaba y por los dolores. Además la gente amiga y otra gente que no conocía, también nos apoyó”, indicó.
“También rescato que los jefes, sea el mayor (Roberto Ayala) como al que tenemos acá (Daniel Güinchinau, titular de la Unidad Regional II), estuvieron en todo momento dando su apoyo. Se llegaban a la clínica también, donde tuve la oportunidad de hablar con ellos y de agradecerles porque están y siguen estando, y se preocuparon para que todo saliera bien, ofreciendo ayuda de todo tipo”, señaló.