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«Nos tuvimos que volver a casa»

POLICIAS DESCONOCIAN LA REGLAMENTACION PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Tres agentes de Policía hicieron pasar un mal momento a un padre y su hijo ayer miércoles al mediodía. Rubén Pereyra, «Tati», y su hijo Facundo, que padece una discapacidad, salieron a caminar en cercanías de su casa, en la calle Pilcomayo. En una rueda de prensa que encabezó el 10 de abril, cuando anunció una de las primeras prórrogas de la cuarentena, el presidente de la Nación Alberto Fernández informó sobre el permiso especial para salidas recreativas de personas con discapacidad y trastornos del espectro autista.
Transcurrido más de un mes de aquella decisión que llevó algo de alivio a muchas familias, tres efectivos policiales interceptaron ayer a las 13 a Tati y su hijo, cuando caminaban por la calle Pilcomayo, cerca de San Cayetano. El argumento fue que no podían salir a caminar porque solo estaba permitido los fines de semana y feriados.
«Les expliqué que llevando el certificado de discapacidad teníamos permitido salidas recreativas los lunes, miércoles y viernes, pero no lo sabían. Eran tres policías que insistían con que solo los fines de semana y los feriados. Delante de ellos, me comuniqué con el director de Discapacidad de la provincia, para que vieran que no mentía, pero me tuve que volver a mi casa», se lamentó.
Los Pereyra viven en el barrio Sagrado Corazón de Jesús, es decir, en la zona por donde caminaba, y ambos llevaban colocados sus tapabocas, tal como exige la reglamentación vigente desde el sábado.

«Tienen que salir».
Ante una consulta de este diario, el funcionario en cuestión, Iván Poggio, explicó a este diario que hace aproximadamente un mes que el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero, por orden del presidente de la Nación, estableció la excepción para las personas con discapacidad y autismo. De hecho aseguró que se trataba del primer incidente de este tipo desde que comenzó a regir la autorización.
«Se autoriza a las personas con discapacidad y a las que tengan trastorno de espectro autista, porque se desregulan cuando están mucho tiempo encerradas. Si no tienen el Certificado Unico de Discapacidad, pueden tener un certificado médico que acredite el diagnóstico y la necesidad de salir», sostuvo.
Las pautas establecen que las salidas deben realizarse a una distancia de alrededor de 500 metros del domicilio y de acuerdo al número de DNI, siendo los terminados en 1, 2, 3, 4 y 5 los autorizados para lunes, miércoles y viernes, y el resto, para martes, jueves y sábados. «Obviamente que si hay una persona en crisis y ese día no le toca salir, tienen que salir igual, porque las crisis no responden al número del DNI. A estos días, obviamente se suman los fines de semana y feriados», sostuvo Poggio.

Detenido por ir a comprar.
Un adolescente de 18 años fue detenido ayer a las 17 en la calle Ameghino cuando iba a realizar compras a una despensa y una carnicería. Lo detuvo personal de la Seccional Tercera cuando caminaba junto a otro joven que iba a comprar cigarrillos. Los dos fueron esposados y estuvieron en un calabozo de la Seccional Tercera hasta las 20.
«Les dijeron que no podían estar a más 500 metros de la casa, los esposaron y los metieron en un calabozo hasta las 20. Los largaron después de tres horas», se lamentó su madre en diálogo con LA ARENA.
Durante todo ese tiempo la madre no pudo contactarse con su hijo, que demoraba en regresar a la casa. «Si los negocios están abiertos hasta las 18 es para que alguien pueda ir a comprar. Eran las 17 cuando lo detuvieron, no tiene sentido», se quejó.
Desde la fuerza de seguridad le confirmaron a la angustiada madre que su hijo fue «judicializado por violar el aislamiento y no poder justificar la permanencia en la vía pública».
«Me da mucha pena por mi hijo, porque no sale nunca y ahora va a poder salir menos. Esto es una aberración. Si lo mando a comprar otra vez… ¿lo van a volver a meter preso por más tiempo?», se preguntó.
«Si no tiene antecedentes y no estuvo imputado antes, son detenciones que no duran más que lo que lleva hacer el papeleo y notificarlo en libertad. En cualquier causa que se inicia, lo que hay es una sospecha, de ninguna manera eso es una condena ni nada por el estilo. Siempre va a tener la posibilidad de acreditar que no era así y, en ese caso, se archiva la causa», aclararon desde el Ministerio Público Fiscal a este diario.