miércoles, 28 octubre 2020
Inicio La Pampa "Nuestra fortaleza está en la unidad"

«Nuestra fortaleza está en la unidad»

OSCAR GATICA, EL PERONISMO Y EL DESAFIO PARA UN NUEVO "DIA DE LA LEALTAD"

El militante justicialista Oscar Gatica, en su doble rol de actor político y apasionado por la historia realizó un análisis de la actualidad del peronismo y los desafíos a los que se enfrenta a días de un nuevo 17 de octubre. A un año del acto de la fórmula Fernández-Fernández en la laguna Don Tomás, el ex funcionario de la Secretaría de Derechos Humanos de La Pampa dijo que la fortaleza del frente que gobierna la ciudad, la provincia y el país sigue siendo la unidad.
Gatica dialogó con CPEtv, entrevistado por el programa La Parte y el Todo que se emitió el miércoles último a las 22. «La particularidad es que el peronismo y el movimiento popular en general en Argentina, representado en lo que es el Frente de Todos, ha optado por darle prioridad a la vida, a ver cómo se combate de la mejor manera posible esta pandemia, cómo nos preservamos y, en ese marco, somos respetuosos de todas las recomendaciones sanitarias para evitar justamente la propagación de este virus, que ahora está repercutiendo fuerte en las provincias», aseguró.
«En ese marco, lo que de algún modo nos identifica al peronismo y las demás fuerzas populares es que actuamos con responsabilidad social y política, por eso el 17 de octubre se realizará una movilización virtual», dijo.
-¿Cuál es el mensaje de este 17 de octubre?
-Este 17 de octubre hará hincapié en la unidad del peronismo y de todas las fuerzas aliadas en el Frente de Todos y fundamentalmente en los trabajadores, en el PJ y en fortalecer la imagen de la fórmula de Alberto y Cristina. Ese es el objetivo principal. Fortalecer al presidente de la república en su condición de militante peronista. Creo que ya está establecido que se le va a ofrecer la presidencia del PJ nacional y, en ese sentido, creo que es positivo y va a servir para darle una mayor fortaleza política el presidente, con el apoyo de la CGT y los gobernadores peronistas, para que lleve adelante el programa que votó el pueblo hace apenas 10 meses y que está un poco retrasado por esta cuestión de la pandemia.
-¿Hay un intento de dividir al peronismo? Me hizo mucho ruido la repercusión que tuvo este año el aniversario de la muerte de Rucci, convocando a viejos fantasmas del peronismo.
-Hay toda una estrategia de desgastar al gobierno con este tipo de movilizaciones por cualquier tema y, por el otro lado, paralelamente, jugar a la división del peronismo, al enfrentamiento interno.
-Como ocurrió en 2015.
-Exacto. Y Alberto lo dijo muy claro: «Me fui una vez, no me voy a ir dos veces». El está diciendo que todos hemos aprendido en el peronismo que nuestra fortaleza está en la unidad y que todo lo que haya que discutir en las corrientes internas, que existen y nunca se negaron, se debe debatir, pero acordando en lo principal, como se hizo en 2019 a través de la unidad del peronismo a través de la estrategia y la conducción de Cristina. Ella sacó de la galera, cuando nadie esperaba, su candidatura a vicepresidenta y la de Alberto como presidente.
-La oposición parece todavía no haber asimilado ese golpe.
-Las declaraciones de Mauricio Macri el lunes 12 por la noche parten desde el dolor de haber perdido las elecciones a manos de aquella persona que ellos demonizaron y persiguieron. Cristina, a pesar de todo lo que tuvo que pasar, tuvo la visión política y la tranquilidad para convertirse no solo en líder sino en conductora, como lo fue Perón, que fue un líder y un conductor. Esa materia de conductora le faltaba a Cristina y la aprobó sobradamente con la candidatura de Alberto que, además, fue el elemento para unir a sectores que se habían alejado del kirchnerismo y de Cristina. Esa unidad se reflejó el 17 de octubre del año pasado acá en Santa Rosa.
-¿Cómo interpretás el silencio de Cristina? El lunes Clarín convocó a concentrarse frente a su casa.
-Creo que, justamente, ella lo que hizo es cumplir su rol de vicepresidenta. El presidente es Alberto y ella contribuye a que Alberto esté en el lugar que tiene que estar y a fortalecerlo. Alberto es el presidente y es el que decide. Por supuesto que consulta con Cristina pero el que decide es él.
-¿Cómo surge la figura de Schiaretti en Córdoba? Es un peronista, ex empleado de Macri, muy similar al PRO.
-A Córdoba lo analizo por separado del país. Creo que allí existe un cordobesismo, primero son cordobesistas y luego radicales, peronistas o del PRO. Ese cordobesismo se ha gorilizado últimamente bastante, de hecho el lunes fue la marcha más numerosa, y Schiaretti sintoniza con esa tendencia antiperonista que históricamente tuvo Córdoba, con excepción del cordobazo. No nos olvidemos que el levantamiento de Lonardi contra Perón, en el ’55, surge de Córdoba.
-En La Pampa, en 2015, parecía que había diferencias irreconciliables entre vernistas y kirchneristas. ¿Cómo analizás lo que ocurre en nuestra provincia?
-Verna no tuvo históricamente una buena relación con Néstor y Cristina, más bien todo lo contrario, pero en los últimos cuatro años del gobierno de Macri se dio cuenta que el macrismo era fundamentalmente antiperonista, a grado tal que La Pampa no recibió una sola casa del plan Fonavi en los últimos cuatro años.
-Y el PRO estuvo a punto de ganar las legislativas de 2017. ¿Eso también funcionó para unir al peronismo?
-Todos esos elementos sirvieron para entender que Juntos por el Cambio realmente es una fuerza básicamente antiperonista. Lo lamento sobretodo por sectores del radicalismo, respecto de los cuales uno tenía una visión más positiva en cuanto a su concepción democrática, de partido de origen popular, pero que últimamente se ha derechizado de tal manera…
-O que han retomado su antiperonismo. Salvo Alfonsín e Illia, el radicalismo siempre se caracterizó por su antiperonismo. En todo golpe militar había algún componente radical.
-Sí, pero en 1973 estuvo la famosa frase de Balbín que decía que el que gana gobierna y el que pierde ayuda y también el abrazo de Perón y Balbín, entonces, a partir de todo aquello, ambos partidos populares dieron un salto a ese histórico enfrentamiento de peronismo y antiperonismo. Y ahora, aparentemente, ha vuelto a surgir en el radicalismo, al menos en lo institucional.

El repliegue de los noventa
Gatica recordó que empezó a militar a los 16 años y sigue hasta la fecha. «Desde el ’73 al ’76 y del ’76 al ’83 fueron las etapas más duras. Después en el retorno de la democracia, en los noventa, en esa época me alejé del partido pero no de mi condición de peronista. Hasta el año 1994 estuve militando con Rodolfo «Pildoro» Gazia en el Movimiento de Unidad Peronista que era un espacio contestatario al menemismo en el ámbito nacional y al marinismo en el provincial.
Sobre la figura de «Pildoro» Gazia, destacó que «fue una persona muy rescatable de nuestra historia política provincial y del peronismo, a quien siempre recuerdo».
Gatica aseguró que durante su alejamiento del partido en los noventa se retiró a su casa y se puso a escribir un libro, «Tiempos de liberación», en el que abordó la militancia peronista en La Pampa durante el último gobierno peronista previo al golpe de Estado de marzo del ’76. «La idea que tengo ahora es darle continuidad a aquel libro, contando en primera persona cómo fueron aquellos años entre 1976 y 1983 en La Pampa, con epicentro en Santa Rosa», anticipó.