Inicio La Pampa La ola de frío continuará esta semana y la que viene

La ola de frío continuará esta semana y la que viene

La agrometeoróloga del INTA Anguil, Laura Belmonte, dijo que la falta de lluvias de junio y julio no afectará a la zona agrícola de la provincia de La Pampa, ya que la misma conserva buenos niveles de humedad gracias a las precipitaciones de marzo y abril, que fueron mejores que las del año 2020. La especialista dialogó ayer con Radio Noticias 99.5 donde dio un panorama de la situación de sequía actual.
«Hoy por hoy estamos en condiciones de sequía. Este junio y julio vinieron más secos de lo normal, casi sin milímetros. Los promedios de lluvia en estos meses no superan los 30 ó 35 milímetros, pero este mes no llovió nada», dijo.
La buena noticia, explicó, es que este año tuvo más lluvias en marzo y abril, diferente a 2020. «El año pasado estuvimos más complicados para afrontar el invierno. Especialmente en el centro y este provincial este año tuvimos lluvias importantes y en mayo sobre todo en el norte de la provincia. Entonces, en esos suelos, gran parte del área agrícola de la provincia presenta mejores reservas de humedad», dijo.
Igualmente aseguró que se hará larga la espera hasta la llegada de las lluvias de septiembre. «Las previsiones respecto de agosto no son muy promisorias, por eso hay preocupación, pero gran parte del área agrícola tiene reservas adecuadas de humedad. Sí es cierto que esto no se da tanto en zonas del sur y sureste provincial», admitió.
«Lo que se espera en nuestra región es que a partir de septiembre, con el cambio de las condiciones térmicas, comience la actividad pluvial. El SMN analiza diferentes modelos y está dando un trimestre de agosto hasta octubre por debajo de lo normal en lluvias. Creo que está basado en los indicios de que tenemos nuestras probabilidades de la ocurrencia de la niña, para la primavera y parte del verano», indicó.

Doce bajo cero.
Belmonte también se refirió al frío polar que por estos días está invadiendo la zona centro del país. «Estamos viviendo una irrupción de aire polar que llegó el lunes a la provincia, agravado por el viento que baja mucho la sensación térmica. En la estación meteorológica del INTA, a nivel del piso, registramos 12 grados bajo cero a las 7 de la mañana, pero a nivel de abrigo, estuvo en 4,5 bajo cero la helada», explicó.
La especialista aclaró que no se trata de la helada más fuerte del año, puesto que a fines de junio hubo una más intensa aún (el 27 de junio llegó a -8 grados). «Esto lo consideramos dentro de lo normal. La ola de frío que ingresó será intensa, porque va a llegar hasta la parte central del país y va a llegar hasta el norte. Incluso hasta el norte de Sudamérica», explicó.
La agrometeoróloga aclaró que la temperatura que difunden los medios de comunicación, con datos del Servicio Meteorológico Nacional, se mide con un termómetro colocado a un metro y medio de altura y en «abrigo meteorológico», es decir, a resguardo de la influencia del viento y de la influencia de la radiación solar. «Esa temperatura en nuestro caso en el día de hoy (por ayer) llegó casi a los 5 grados bajo cero. Pero como la nuestra es una estación agrometeorológica, tomamos también la temperatura a la intemperie y el termómetro que está ubicado a 5 centímetros del suelo registró 12 grados bajo cero», explicó.

-¿Cuánto tiempo se puede extender una ola de frío?

-Vamos a sentir el aire gélido esta semana y algunos días de la semana que viene. A medida que avancen los días vamos a ver mejorar la temperatura hacia la tarde, pero vamos a tener heladas por las mañanas. Los primeros días las máximas no superarán los 11 grados pero a medida que pasen los días van a llegar a los 16 grados,.

-¿En los últimos años hay más viento en La Pampa?

-Normalmente a finales del invierno, en agosto y principios de la primavera, la provincia es ventosa, pero es bastante variable. Estamos teniendo años con bastante más frecuencia de vientos. Desde el punto de vista agrícola lo que hace el viento es, por un lado, intensificar más el efecto del aire frío y secar más la superficie del suelo, es decir, aumentar la evapotranspiración. Esto es un efecto negativo porque se pierde más agua del sistema.