Ordenan desalojo de una desocupada

La Justicia ordenó el desalojo de una joven madre que vive junto a sus hijas menores de edad en una vivienda social y que cuya dueña no ocupa. “Me notificaron recién ayer -por el jueves- que el martes a las 8.30 horas va a venir la policía a desalojarme”.
“No tengo a donde ir, no tengo plata, hago changas por hora para subsistir”, dijo Tamara Llanos, la mujer perjudicada por la decisión judicial y que, como si fuese poco, hace quince días fue despedida de “Calzar”.
Llanos atraviesa desde hace dos años y medio una delicada situación. Ella vive en la vivienda 148 de la calle Pasaje Carmona, entre Alemania y Stieben en el barrio Plan 3.000, gracias a que una mujer -con quien tenía “muy buena relación”- se la prestó hace cinco años. Sin embargo, en la mitad de ese tiempo le envió una carta documento en la que fue intimada a desalojar el inmueble: “hace cinco años me ofrecieron ocupar una casa. Acordamos que me la prestaban hasta que a mí me tocara una casa del IPAV, donde estoy inscripta”, argumentó ayer la joven en diálogo con LA ARENA. Respecto al acuerdo que tenía con la propietaria del inmueble sostuvo que “estuvimos dos años y medio rebien, la luz y el gas estaban a su nombre y los servicios también, estaba todo bien. Nunca me llamó para decirme que quería ocupar la casa”. Lamentablemente después de ese tiempo, Tamara tuvo un duro golpe en su vida, cuando la menor de sus hijas, con apenas nueve meses, sufrió un accidente con una pava con agua caliente que le produjo serias quemaduras en su cuerpo. A su vez, la otra niña sufre epilepsia. Como si fuese poco, inmediatamente al día siguiente del incidente -por cuestiones que aún no logra entender- la joven recibió una carta documento “como que estaba usurpando la vivienda y que en diez días debía desalojar el inmueble”, indicó. De un tiempo a esta parte, la joven vive sin gas y sin luz, “porque me cortó todos los servicios hace dos años”, sostuvo.

Juicio.
“Por lo de mi nena no pude contestar la carta a tiempo. Después de que contesté todo y demás
con mi abogada iniciamos un juicio por desalojo. A todo esto me pedían que me fuera a alquilar”, dijo la mujer que dejó en claro sus intenciones de “devolver” la casa, ya que “no me voy a quedar con una casa que no es mía, pero necesito esperar a que den el listado del IPAV, que deben faltar unos dos meses, porque mi abogada me aseguró que iba a salir como adjudicataria de una vivienda social”, aseguró la joven. “Ella me prestó la casa y yo le pagué al marido, eso lo dije en el juicio, pero ella no sabía. Se enteró en el juicio”, confió.