Ortiz: “La gente pide porque no le alcanza lo que gana”

MAYOR DEMANDA SOCIAL EN MIGUEL RIGLOS

En Miguel Riglos también crece la demanda de ayuda social, generada por el tarifazo en los servicios públicos básicos y la constante inflación, al tiempo que disminuye la recaudación por tasas municipales. El intendente Federico Ortiz, preocupado por la situación, indicó que “ya nos habíamos olvidado de lo que era que nos vinieran a pedir ayuda para pagar la luz y el gas” y dijo también que “lo primero que deja de pagar la gente en estas circunstancias son las tasas municipales, porque no le alcanza lo que ganan para vivir”.
Con fondos en su mayoría propios y un aporte del gobierno provincial, el municipio ejecuta la obra de pavimentado de 22 cuadras de la localidad y gestiona otros proyectos y la adquisición de herramientas y vehículos. En diálogo con LA ARENA, Ortiz también dejó su opinión sobre el debate en marcha sobre la coparticipación de recursos.

Sube la demanda.
“Se nota mucho el incremento de la demanda social”, reveló el intendente y aseguró que “ya casi nos habíamos olvidado de lo que era recibir a una persona pidiendo ayuda porque no puede pagar la luz o el gas”. Dijo que “a la gente no le alcanza, no llega, no hay otra explicación. Se nota en madres solas con hijos, gente jubilada y los que viven del trabajo informal. Vienen por ayuda y la verdad es que no hay más alternativa que apoyarlos, es la única solución”.
Informó que hoy atienden alrededor de unos setenta chicos en el comedor escolar. “En gestiones anteriores no pasábamos de los quince, hoy ese es el número, otro dato de la realidad que tiene la gente ante la situación económica”.
Sobre ese tema, Ortiz opinó que “tal vez hoy lo que más complica es la inestabilidad, este tema del precio del dólar que influye en todo y que no encuentra un camino. A veces es mejor estar mal que con inestabilidad, así no podemos prever ni planificar nada, tanto la gente en su casa como nosotros al frente de una administración como el municipio”.
“La gente, lo primero que deja de pagar es la tasa municipal. Habitualmente es lo último que paga, primero están los servicios básicos”, sostuvo respecto los números municipales, que empiezan a resentirse recibiendo un coletazo inevitable en este marco. “Hemos lanzado alguna moratoria, pero ya notamos que la cobranza no es la misma que unos meses atrás”, informó.

Asfalto.
La empresa contratista ya ejecuta en Riglos la obra de pavimentado de 22 cuadras, una cifra que pone a la localidad con un porcentaje cercano al 80% de sus calles asfaltadas.
La obra, que demandará alrededor de 16,5 millones de pesos se realiza con recursos en su mayoría genuinos de la comuna y un aporte de 2,5 millones del gobierno provincial. “Son dineros de ahorro por regalías e incluso de la soja, que ahora ya no existe. Hemos gastado casi tres millones en la tosca y su transporte y hemos construido por administración badenes por casi un millón. Ahora empieza a asfaltar la empresa”, informó.
Mientras tanto, el intendente sigue adelante con la gestión por la construcción de una pileta climatizada y afirmó que en breve habrá novedades.
Respondió, respecto de los recursos, que “el fondo sojero, que ya venía bajando, fue de 1,2 millones en año pasado, un dinero que estaba disponible para pequeñas obras o para la compra de herramientas. La cifra no parece tan significativa, pero en este contexto todos los recursos que no entran significan una pérdida importante”.

Coparticipación, “mucho para debatir”
Luego de participar en las reuniones con sus pares y autoridades provinciales debatiendo el tema de la coparticipación, Ortiz sostuvo que “es un tema que tiene muchos puntos para debatir. A mí me gustaría discutir sobre la base a distribuir, que la torta sea mayor, en eso estaríamos de acuerdo todos”, exclamó casi en tono de broma.
Seriamente indicó que “el índice se compone de varios puntos, todos discutibles y cuestionables según el interés de cada uno. Hay puntos en que se puede acordar y en otros los intereses son más fuertes y se hace muy difícil”.
“Me parece que vamos bien tras la idea, que también es del gobierno, de hacer que si hay cambios en los índices sean lo menos traumáticos posibles, que si hay subas no sean tan bruscas y lo mismo para las caídas”, agregó.
Resaltó “la siempre vigente discusión entre los chicos y los grandes, que es verdad que tienen más gasto, pero ellos barren diez metros de calles y tienen cincuenta frentistas en un solo edificio a quienes cobrarle”, dijo como ejemplo y también que “una cuadra de asfalto cuesta lo mismo en Santa Rosa y en Riglos, y los que van a pagar siempre son más en la ciudad. Por eso defendemos los mecanismos que nos dan igualdad”.