Otra casa usurpada

"NO TENGO OTRO LUGAR"

“Voy a seguir acá, porque no tengo otro lugar a donde ir y no quiero volver a la calle con mis hijos”, comentó Natalia Devia, una joven de 29 años que usurpó este viernes una vivienda del IPAV en la calle Apóstol Juan de Santa Rosa y denunció a la dueña del lugar, que sería una agente de la Policía, porque “nunca” habitó la vivienda social y la alquila, algo prohibido por el organismo provincial.
La mujer contó que usurpó la vivienda “sin forzar nada”, en un momento de desesperación junto a sus hijos. “Me metí a la casa anoche porque hace un año que estoy en la calle. Estuve alquilando pero me quedé sin trabajo en una empresa de limpieza y el hombre me desalojó porque es policía”, comentó a LA ARENA.
Natalia tiene una niña de dos años, con problemas crónicos en los pulmones, y un niño de 11 años. Con ellos, ingresó a la vivienda, ubicada a metros de la calle Toscano Sur. “Reclamé durante todo el año al IPAV, fui y esperé días para que me den una respuesta, quisieron sacarme a mis hijos y no tengo donde estar”, indicó.
“Esta casa hace seis años que está sola. Lo único que hay es un mueble viejo y una radio que ellos (los dueños) ponían todos los días para que pareciera que había gente”, siguió. Comentó que el padre de la propietaria “viene todos los días a regar y limpiar” y agregó que “es la tercera vez que la alquilan a la casa” algo que está prohibido por ser una vivienda social. “Ahora se la alquilaron a una persona de Mendoza”, completó.
Además, la joven reiteró que la dueña de la casa “nunca habitó el lugar”, algo que fue confirmado a este medio por una vecina que informó que la casa es alquilada permanentemente.
Sobre cómo ingresó a la vivienda, Natalia dijo que “la puerta estaba abierta, con la llave del lado de adentro, no forcé nada y filmé todo para que se viera cómo estaba el lugar. Cuando metí mis cosas, también filmé para demostrar que no quiero robar nada”.
“Solo quiero que me den una casa. Intervino Acción Social y lo único que me daban es un subsidio de 2.000 pesos, no tengo trabajo, comemos en el comedor y ni siquiera tengo asignación, ni los padres de mis hijos me ayudan. Vino el dueño de la casa, me empujó, me tiró trompadas y les dije que me iba a cortar, y me decían que me apuñale, que era una loca, por eso intervino la policía y lo sacó”.
“Tengo mucho miedo por mis hijos, que ven muchas cosas y no queremos volver a la calle. Dormí en la terminal, en el auto de una amiga sin vidrios. Quiero un techo digno para mis hijos”, destacó Natalia.

Esposada.
Por otro lado, ayer en horas de la tarde la policía de la Seccional Segunda, con una orden del juez Néstor Daniel Ralli, y en compañía de un funcionario judicial, desalojaron a una joven de 26 años que en la noche del jueves había usurpado por la fuerza una casa de la calle Catriel Sur al 800. La joven, madre de tres menores, fue llevada junto a una hermana, que también fue esposada.
Fuentes policiales confirmaron a LA ARENA que el desalojo, y la posterior detención, se efectuaron porque ella no compareció a la cita con el representante del Ministerio Público Fiscal, por la denuncia de usurpación que el dueño de la casa puso en su contra. La joven recuperó la libertad más tarde, aunque le impidieron regresar a la vivienda.