Otro crimen: mataron a puñaladas a un hombre

OCURRIO EN EL BARRIO ESCONDIDO Y HAY UN DETENIDO

El crimen ocurrió anoche y fue por una pelea entre familiares: eran cuñados y ya habían tenido enfrentamientos. Ballesteros, de 30 años, ingresó con una herida en el cuello al hospital Evita y murió.
Pocos días después de la conmoción que causó el escalofriante crimen de Diego Loza, la capital pampeana tuvo anoche otro crimen: en medio de una pelea un hombre mató a otro a puñaladas en el barrio Escondido.
El hecho ocurrió anoche, después de las 21, cuando Carlos Ballesteros fue internado de urgencia en el hospital Evita a raíz de una herida de arma blanca en su cuello. A los pocos minutos falleció, según confirmó a LA ARENA el jefe de la Unidad Regional 1, Luis Blanco.
A los pocos minutos del luctuoso hecho la policía detuvo a un hombre, identificado como Diego Galdame (de unos 40 años), quien quedó alojado anoche en la Seccional Primera de esta ciudad. En el caso interviene el fiscal Oscar Cazenave y se espera que en las próximas horas se realice la formalización judicial.
La pelea se originó entre familiares. Los hombres eran cuñados y ya habían tenido peleas anteriormente. El episodio ocurrió en la calle San José del barrio Escondido de esta ciudad, según confirmaron las fuentes policiales.

El cuarto del año.

El de anoche fue el cuarto homicidio en Santa Rosa en lo que va del año. Un denominador común que engloba a estos hechos es la violencia con que se llevaron a cabo.
La primera víctima fue Aldo Horacio “El Chueco” Fuentes (63), quien fue ultimado “a golpes” y, con un elemento que todavía no fue encontrado: le “destrozaron la cabeza” mientras dormía en su casa del barrio Colonia Escalante.
La segunda víctima fue Martín Tomaso, quien el pasado 10 de junio fue apuñalado en pleno centro capitalino, luego de una pelea que se originó en el interior del pub Cine Club, sobre la calle Quintana. Murió cuando era trasladado en ambulancia al hospital Lucio Molas.
El tercer hecho fue conmocionante: el lunes pasado, alrededor de las 22 horas, la Policía encontró a Diego Loza, de 34 años, muerto de un disparo en la boca, en un departamento de Emilio Zola y Luro, en el barrio Villa Santillán. Estaba tapado con mantas en un balcón, maniatado y debajo de una parrilla.
Por el hecho fueron detenidos Walter Rojas Pedraza, de 22 años, y un menor de 17. Con el correr de las horas se supo que los asesinos estuvieron todo el fin de semana en el departamento, con el cadáver de Loza, e intentaron vender un televisor y otros elementos a través de Facebook. “Lo maté porque sufría y gritaba mucho”, habría confesado el criminal ante la policía, según reveló en su edición de ayer este diario.