Pagan indemnizaciones

FRIGORIFICO DE TOAY

Luego de muchos años de espera, los ex operarios de la planta frigorífica de Toay podrán cobrar sus indemnizaciones. El ex delegado de los trabajadores, Carlos Villegas, informó que los trabajadores que iniciaron acciones legales podrán cobrar sus compensaciones.
En mayo de 2013 fue formalmente clausurado el Frigorífico de Toay por orden de la jueza Adriana Isabel Cuarzo. La última faena se realizó el 20 de noviembre de 2011, cuando los problemas de la empresa Indeco SA -en manos de la familia Buetti desde 2009-, y del ex propietario Francisco Gil, eran más que evidentes.
Un año después, en diciembre de 2012, la empresa estaba totalmente parada y los operarios a los que se les adeudaba más de dos millones de pesos, pensaron en reabrir el frigorífico a partir de una estructura cooperativa, intención que no prosperó.
En ese momento los obreros quisieron asegurarse que los dueños no vendieran las herramientas ni vaciaran la empresa para poder comenzar a trabajar cuanto antes y se mantuvieron en estado de alerta, cuidando las instalaciones por casi un año.
“El frigorífico cerró y nosotros estuvimos un año con las puertas cerradas, cuidándolo, subsistiéndonos con subsidios del municipio y del gobierno, hicimos bailes, peñas, aparecieron nuevos empresarios, los Buetti y duró unos meses más y no le pudieron encontrar la vuelta”, indicó.
Villegas comenzó a desenvolverse como delegado en 2007, y recordó que “nos avisaron de un día para otro que la empresa estaba en crisis y que el dueño se iba”.
“Gil actualmente está trabajando en Uriburu con otro frigorífico y acá dejó 60 familias en la calle”, ahondó. “Son empresarios a los cuales no les importa la gente, nosotros éramos un número para él. Hoy hay gente que está trabajando en pésimas condiciones con él”.
Villegas, en declaraciones realizadas a la Radio Municipal, señaló que en el 2013 el frigorífico cerró sus puertas definitivamente: “Se llevaron todo y no quedó nada”.

Unos 60 operarios.
Durante el transcurso de la semana pasada, arribó una notificación a su domicilio en donde se convoca a unos 60 operarios a hacerse presentes en el estudio de abogado Alvarez-Campanella de la calle O’Higgins de Santa Rosa. “El beneficio alcanzaría a unos 60 operarios, todos con distintos montos”, confesó.
“Llegamos a este estudio a través de Marcelo Pedehontaá (actual subsecretario de Trabajo de la provincia), ni pensamos en poner abogados en aquel entonces y cuando presentó quiebra el frigorífico nos dijeron que si se presentaba quiebra algún día podíamos llegar a recibir algún dinero y el viernes pasado me llegó una notificación”, amplió.
En este contexto, Villegas dijo que “muchos chicos se fueron y a tantos otros no los vi mas. Cuando cerró el frigorífico éramos 60, después se incorporaron muchos más. Ahora no sé si falta alguno, hay compañeros que la pasaron muy mal, a los cuales les faltaba muy poco para jubilarse y el día que cerraron las puertas fue muy triste”.
“Me ubicaron, me tiraron una pelota que no esperaba recibir pero espero que muchos compañeros se acerquen a la firma de abogados”, deseó.