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Pampa Desing, emprendimiento que diseña, produce y distribuye trofeos y medallas

Daniela Porras y Diego Crivelli son los creadores de «Pampa Desing», una pequeña pyme que se dedica al diseño y confección de trofeos y medallas. Desde el 2014 realizan entregas de premios en toda la provincia y gran parte de la Patagonia.

Pampa Desing es el nombre de un emprendimiento que nació casi «sin querer» hace ya cinco años y que, desde entonces, no paró de crecer. La firma, encabezada por Daniela Porras y Diego Crivelli, se dedica a diseñar y producir premios de todo tipo: desde trofeos y medallas hasta distinciones personalizadas y más artesanales.

«El cliente recibe el premio que quiere, con los detalles que quiere, por eso nos eligen. La idea es que terminen satisfechos para que nos vuelvan a llamar», destacan los propulsores de esta iniciativa santarroseña que ya tiene presencia en toda La Pampa y en varias provincias patagónicas.

«Yo organizaba carreras de Enduro y en uno de estos certámenes que hicimos en Ataliva Roca tuvimos un inconveniente con los premios que íbamos a entregar. Acá en Santa Rosa los precios eran incomprables así que los encargamos en Capital Federal y cuando llegaron, nos encontramos con la sorpresa de que la mitad estaban rotos. Se corrió la competencia y se entregaron los trofeos como se pudo. Al año volvió a surgir la oportunidad de hacer otro campeonato y al tener esa experiencia dijimos: ‘no debe ser tan difícil hacerlos'», recordó Diego sobre esa decisión que finalmente dio inicio al camino de emprender.

«Consultamos a un contacto en San Luis que también hace carreras Enduro y nos contó cómo hacía: compraba los insumos y los armaba él. Me dijo ‘animate’, me pasó los datos, fuimos a Buenos Aires, compramos lo esencial y así empezó. Más que como un negocio como una necesidad ya que en ese momento hacíamos solo para nosotros», añadió Diego.

«A la par de organizar las carreras también teníamos un comercio de ropa para chicos, pero no anduvo y lo cerramos a fines de 2015, así que ahí planteamos la idea de ver si con el tema de los trofeos nos podía ir bien», recordó. «Comenzamos con mucho coraje y en ese momento salimos a investigar cómo estaba el mercado, cómo eran los trofeos que se entregaban en la zona para poder tener una mejor oferta. Las primeras ventas que concretamos eran chicas, lo que hicimos en todo el 2015 fue entregarles las medallas a los egresados de todas las escuelas rurales de La Pampa, a las que nadie atiende. Nosotros les dimos una mano».

Cinco años después de haber iniciado este recorrido, Pampa Desing tuvo un 2019 para festejar. «Este año explotó, tuvimos mucho trabajo y fue muy bueno», admitió la pareja que durante estos 12 meses diseñó, elaboró y entregó un total de seis mil premios y distinciones. «Habremos hecho entre 350 y 400 trofeos fácil por mes y durante el año entregamos más de mil medallas», afirmó Diego.

No obstante, el catálogo de productos que tiene esta pyme es mucho más amplio. Además de los trofeos y medallas que entregan a eventos deportivos de todo tipo -no solo de enduro- también trabajan con colegios y municipios, confeccionan llaveros, copas, placas de reconocimiento, trofeos y productos más artesanales de madera como los que presentaron en la última Expo Pyme pampeana.

Un quiebre

Todo negocio tiene un antes y un después. Pampa Desing lo encontró en 2015 cuando pasó de ser una actividad secundaria a un proyecto más profesional. «El quiebre fue cuando cerramos el local de ropa y Daniela tuvo a los mellizos. Mandar a los nenes a una guardería era muy caro, comparado con el sueldo que tenía ella como empleada de comercio en un Laboratorio Agropecuario, así que vimos en esto una salida. Ella podía estar en casa, cuidarlos, y hacer el negocio», explicó Diego.

Con el tiempo la pyme se consolidó y se convirtió en un referente en las provincias del sur y en gran parte del territorio pampeano. «Este año logramos empezar a trabajar con Santa Rosa y con Toay porque al principio trabajamos con municipalidades pampeanas chicas y otras no tan chicas, y con el sur, con la Patagonia: Río Negro, Neuquén, Chubut. No fue una estrategia, sino que se fue dando», remarcó Daniela sobre la hoja de ruta que tomó su pyme en estos años.

¿Por qué resultó tan fluida la expansión hacia ese punto cardinal del país? «Allá todo es precio petróleo y acá no, entonces estamos un 30 %, un 40 % o un 50 % más barato que las firmas de esos lugares. Primero abarcamos la parte cordillerana y después para el lado de la costa. Arrancamos de esa manera porque acá había varias personas que hacían esto y allá el mercado estaba abierto», resumió Diego.

«Hemos entregado premios en Comodoro Rivadavia, en Jacobacci, en San Martín de los Andes, en Lonco Pue», enumera sobre esas localidades más «australes» adonde sus premios encontraron destino. Para el futuro, la pareja tiene como objetivo expandirse hacia la provincia de Buenos Aires, haciendo pie primero en la costa atlántica.

«Nosotros tenemos la ventaja de no pagar alquiler, no tenemos un alquiler a la calle y lo que producimos lo hacemos en casa y en el taller», señaló Daniela.

A medida

Una característica que distingue a Pampa Desing es que los productos que elabora son cien por ciento personalizados. En otras palabras, «el cliente recibe el premio que quiere, con los detalles que quiere, por eso nos eligen. La idea es que terminen satisfechos para que nos llamen de nuevo», explican Daniela y Diego. Para lograr que el trofeo o medalla sea «a medida», utilizan diferentes técnicas: estampa, sublimado. Se dibuja en PC para aprovechar al máximo los detalles y, en algunas ocasiones, las bases son totalmente artesanales ya que se elaboran con madera.

«Tenemos tantos clientes como trofeos podemos llegar a vender. Nosotros ofrecemos un modelo y el cliente ahí puede aportar qué cambiar, qué sacar, y es suyo. Los trofeos son personalizados y tratamos de que salga lo mejor posible porque ese premio que se ve, es nuestra publicidad. Si se ve algo que no gusta no van a pensar que tiene mal gusto quien lo encargó, sino quien lo hizo», analizó la emprendedora quien completó:

«Al tener un ida y vuelta tenemos un muy buen trato con los clientes, es casi familiar».
Este proceso de producción implica no solo trabajo para la minipyme, sino también para otras empresas pampeanas que son proveedoras y que ya constituyen una aceitada cadena de elaboración que genera movimiento económico. «Nosotros dos llevamos adelante el negocio, pero trabajamos con muchas personas porque tercerizamos algunas partes del proceso. Son cerca de diez firmas las que participan», precisó Diego.