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«Pedimos a gritos la vacuna»

FAMILIA CASTENSE TUVO COVID Y RELATO SU EXPERIENCIA DE LA ENFERMEDAD

(Eduardo Castex) – «La clave es ajustar todas las medidas de prevención, porque acá como no había casos nos habíamos relajado», reconoció el profesor Fabricio Robles, después de recibir el alta médica, junto a su esposa y sus hijas, como paciente recuperado de Covid-19.
«La pregunta es por qué no me voy a vacunar, si tanto pedimos la vacuna y por qué ahora no lo vamos a hacer. Pedimos a grito la vacuna y sea con la estadounidense o con la rusa estaríamos dispuestos a vacunarnos, porque mirá lo que esta pasando nuevamente en Europa y otros países», destacó el entrevistado.
En Eduardo Castex se registraron más de 100 contagios en 28 días, y desde que se dispuso el regreso a Fase 2, está disminuyendo la cantidad de casos activos. Los últimos informes indican que hay más de una treintena de contagios y aproximadamente 300 personas aisladas. El Gobierno provincial prorrogó la medida sanitaria hasta el próximo domingo.
«Siempre pensás que no te va a tocar, pero nos tocó. Nosotros teníamos muchos cuidados y nos contagiamos (de Covid-19). Indudablemente hay que tener mayor conciencia social y más ahora que se vienen los días lindos. Y nos pasó que donde estuvimos en lugares cerrados se contagiaron, porque mi hija contagió a una vecina. Y nosotros estuvimos con amigos al aire libre, cada cual con su mate y respetando el distanciamiento y no los contagiamos», destacó Robles.
Los cuatro integrantes de la familia castense se contagiaron de coronavirus. Inicialmente contrajeron el virus su hija menor Juana (6 años) y su esposa -también profesora- Valeria Priotto; y después la otra hija Martina (13 años) y Fabricio Robles. El «nexo epidemiológico» fue «un cumpleañito» que se realizó el jueves 22 de octubre, donde concurrió Juana y asistieron solamente «tres compañeritos» y «se respetaron todos los protocolos».
«El domingo 25 a las noche nos llaman a las 23 horas, y nos dicen que (los integrantes de la familia donde concurrió Juana) estaban con síntomas y habían hablado con el personal del hospital y nosotros nos teníamos que quedar en aislamiento preventivo durante 72 horas», recordó el entrevistado.
Robles destacó el gesto de esta familia, porque permitió evitar lo que hubiera sido un potencial foco de contagios. «Fue una llamada muy oportuna porque el lunes 26 tenía que concurrir a clases presenciales en los colegios Juan Humberto Morán y Licenciado Hugo Peinetti y podría haber ocasionado un problema grave con la propagación del virus. Así que informé a los directivos y preceptores para que avisen a los alumnos que no asistiría. Y hoy indudablemente que agradecemos que no fuimos a clases porque podría haber generado un gran problema», destacó.

«Una gripe fuerte».
«Inicialmente fue un baldazo de agua fría, pero lo pudimos sobrellevar con el acompañamiento del personal del hospital y lo enfrentamos con más responsabilidad y cuidados», relató Fabricio Robles. «No hay que estigmatizar a nadie, ni juzgar a nadie. Hay que ser sinceros con la información que brindamos y así se puede bloquear el virus», destacó.
«Nosotros tuvimos alternativas. Cuando le dio positivo a Valeria y a mi hija, nos ofrecieron aislarlas en un hotel, pero decidimos quedarnos todos en casa para enfrentarlo juntos y sabíamos que íbamos a terminar los cuatro contagiados», recordó Robles.
«Las nenas fueron casi asintomáticas, porque prácticamente no se dieron cuenta que tuvieron Covid. En cambio Valeria estuvo dos o tres días muy cansada e incluso algunos días se tenía que acostar temprano porque estaba muy agotada; y en mi caso tenía mucho dolor corporal, dolores cervicales, tos seca, dolor de cabeza, y me hizo preocupar que pasaban los días y no evolucionaba», detalló y agregó: «Las nenas ni se enteraron y para nosotros fue una gripe fuerte».

-Es muy importante brindar la información de contactos para evitar la propagación del virus.
-El personal del hospital se enojaba porque la gente no brindaba información. Nosotros podemos seguir con las actividades laborales desde nuestra casa y cobramos el sueldo, y otros no brindarán toda la información quizás porque tienen que trabajar para obtener el sustento diario de su familia. Ahora que pasamos por esto, nos hace ver que la solución es tener más cuidados y evitar las reuniones sociales.

-Después de varios días de aislamiento de toda la familia, ¿en la primera salida los mirarían de reojo en el pueblo?
-A la primera salida traté de tomarla con naturalidad, porque hicimos bien las cosas. Está demostrado que este virus no distingue situación económica ni social, y le puede tocar a cualquiera. Nosotros vamos a los colegios y parecemos astronautas con los barbijos y las máscaras, pero respetamos los protocolos y nos tocó como a cualquier otro trabajador. La verdad que fue un 2020 con una experiencia para no repetir.