Permiten estacionar pegado a las rampas

MODIFICAN ORDENANZA

Con una modificación a la ordenanza vigente, realizada ad referendum del Concejo Deliberante, el gobierno municipal ganó nuevos lugares para estacionar en la ciudad de Santa Rosa, sobre todo en la zona céntrica. La medida podría provocar polémicas, pues, a partir de ahora, en las esquinas semaforizadas, los automovilistas podrán dejar sus autos bien en la esquina, pegadito al inicio de las rampas para discapacitados.
Esto ya sucede en la actualidad, con la diferencia que constituye una infracción. Es más, no faltan los inaprensivos automovilistas que aparcan obstruyendo las rampas, una contravención de tránsito aún más grave.
Pero con la resolución que adoptó el intendente Leandro Altolaguirre, aparcar sin respetar la ochava ya no estará penado, salvo los casos puntuales de los cruces no semaforizados. En estos casos, no se podrá estacionar invadiendo las ochavas (dos cuando las calles son de sentido único) que permiten ver si viene un auto por la otra arteria. La situación será diferente en los cruces con semáforos, donde todas las ochavas serán reducidas.

Ad referendum.
En rigor, el Departamento Ejecutivo aprobó un cambio en la Ordenanza 3994/2009, sobre señalamiento horizontal, el cual deberá ser convalidado por los concejales y concejalas de la ciudad cuando el órgano comience a sesionar, en el mes de marzo.
“Con esta nueva disposición se producirá la ganancia de un módulo de estacionamiento por cuadra”, explicaron desde el municipio. La restricción anterior, entre veredas era de 20 metros (10 y 10 por lado), pero con la modificación actual se reduce a 15 metros (7,50 y 7,50). “Teniendo en cuenta el centro de Santa Rosa, con la diferenciación de esquinas semaforizadas y no; se han computado, aproximadamente, 365 módulos potenciales de estacionamiento a recuperar”, añade el parte de prensa.

Espacios residuales.
Desde la Municipalidad de Santa Rosa argumentaron que la nueva agenda urbana busca promover ciudades más incluyentes, compactas y conectadas mediante la planificación, diseño, gobernanza, legislación y economía, procurando crear un vínculo de refuerzo recíproco entre urbanización y desarrollo.
“Este tipo de ciudad apunta, sin duda, a nociones sustentables y ecológicas, pero cualquier concepto inclusivo conlleva un equilibrio deseado y una obligatoria convivencia entre todas las partes; aunque no todas las sociedades actúan y reaccionan de la misma manera: hay idiosincrasias heredadas, elegidas o contenidas, que signan a cada una de ellas”, explicaron.
“Entendiendo la necesidad de ordenar el espacio urbano y considerando al automóvil como un elemento esencial de nuestra sociedad, se presenta la necesidad de aprovechar el espacio disponible replanteando el análisis de una intersección vehicular, sin condicionar factores de accesibilidad, visibilidad y circulación peatonal”, añade el parte de prensa.
“Con esta modificación se propone recuperar aquellos espacios residuales sobre las esquinas que no necesitan cumplir con estas necesidades fundamentales de visibilidad, tanto en los laterales de no visibilidad como en las esquinas semaforizadas”, concluyeron.