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«Pese a la ayuda, seguimos con déficit»

GENERAL PICO: TRABAJO DEL HOGAR DE ANCIANOS DON BOSCO EN TIEMPOS DE PANDEMIA

(General Pico) – El Hogar de Ancianos Don Bosco de esta ciudad firmó hace unos días un nuevo convenio con el municipio, a través del cual accede a una ayuda económica y a una entrega de mercadería que le permite cubrir la alimentación de los adultos mayores. Sin embargo, la situación económica que lo aqueja desde hace años, no varió en absoluto, dado que el dinero que egresa, es mayor a los montos que pagan las prestadoras.
Grabiela Ceresole, responsable del asilo local, explicó que días atrás, se renovó el convenio con el municipio.
Esto les permite acceder a una ayuda económica, ahora de 60 mil pesos mensuales, y a una importante cantidad de alimentos, a cambio de tres lugares en el Hogar, que son utilizados por la comuna.
«Esto tiene vigencia anual, entonces todos los años se renueva el convenio con la Municipalidad. Es una gran ayuda para nosotros. Hoy es de 60 mil pesos, más la mercadería por cada una de las tres plazas. Con eso logramos darle de comer durante todo el mes», indicó.

Situación.
Ceresole contó que la difícil situación económica que atraviesa la entidad desde hace años, no mejoró en nada, debido a que los ingresos siguen siendo menores que los gastos.
«La situación del asilo no cambió nunca. Siempre seguimos en déficit y esto es una constante. El ingreso siempre es menor a los gastos, las prestadoras siempre nos pagan menos al costo mensual que tiene cada persona internada. Siempre estamos en déficit, pero durante la pandemia, con este tipo de ayudas que dio el gobierno, salimos un poco de la situación. La hemos sobrellevado, pero sin esa ayuda tendríamos serias dificultades», explicó.
«Tenemos 22 empleados más los profesionales que trabajan que son siete. Es mucho dinero el que hay que pagar. Lo que nos ingresa cada mes nos alcanza para pagar los sueldos, y luego se hace difícil porque el edificio es viejo, y hay que hacerle mantenimiento. Con la última pollada del año pasado pudimos comprar un termo porque el otro era muy viejo. Con este tipo de actividades podemos emparchar algunas cosas», agregó.

Pandemia.
Por último, la responsable del Hogar de Ancianos Don Bosco, explicó que la pandemia obligó a cambiar la forma de funcionamiento, a cortar las salidas de los abuelos y abuelas y a modificar los días y horarios de visitas. Esto repercutió en el ánimo de quienes se encuentran internados, y también generó estrés y cansancio en el personal.
«Es muy duro y estresante, con una carga emocional bastante importante, no solo en los internos sino también en el personal y en la familia. Esto nos afectó a todos y a ellos es un poco más», indicó.
«Desde marzo del año pasado que están sin poder salir, cuando el Hogar siempre fue de puertas abiertas para que las familias los pudieran venir a buscar y llevarlos para compartir en sus casas. Todo esto no se pudo realizar, y trajo consecuencias como las alteraciones en los estados de ánimos. Fue bastante duro porque genera en el personal grados de estrés, y también hay que contener y ayudar al personal para que sea un cuidado de calidad», ahondó.
«Resultó difícil para mí también, informar a las familias que no pueden venir a visitarlos, sobre todo, cuando se producen estas olas de contagios. Hay que coordinar horarios y esto hace que los vean no como estaban acostumbrados, sino una vez cada tanto. Ellos lo sufren y las familias también, es una situación bastante difícil», finalizó.