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Pese a la barrera, en Neuquén crece menos de la mitad que La Pampa

STOCK GANADERO

Un artículo publicado en un medio regional de Río Negro y Neuquén admitió que la barrera sanitaria que impide el paso de carne con hueso de La Pampa a la patagonia es comercial y ocasionó indignación entre los lectores. «El hueso del costillar no transmite aftosa porque no es hueco», sostuvo. A su vez, el informe reflejó que el stock ganadero en esa región creció menos de la mitad que La Pampa.
«Las cuentas pendientes en Neuquén tras 20 años de barrera sanitaria», es el título de la nota publicada por Mario Rojas en el diario Río Negro. Allí, el periodista planteó «seis claves» sobre la problemática y recordó que «el 24 de mayo de 2001 se emitió la resolución 58 del Senasa, que ratificó la barrera sanitaria en el río Colorado. Desde el norte del país no podía ingresar carne con hueso o animales en pie. Pasaron 20 años y los avances en la ganadería norpatagónica son tangibles aunque todavía no se pueda observar en el precio al mostrador de la carne, con cierta lógica porque no se trata de una zona de producción forrajera».
En ese marco, planteó variables de esta medida sanitaria que tiene «efecto directo en el bolsillo de los consumidores». Según el artículo, en una década aumentó el stock bovino «en un 10% y se contabilizan más de 230 mil cabezas frente a 12 años de sequía y posterior recuperación de los campos de la ceniza del Caulle. El sector se consolidó sin desbalancear la relación de los medianos y los grandes productores».
Esto demuestra que pese a la barrera, su stock creció menos de la mitad que en La Pampa, donde el incremento fue del 25,7 % si se compara las cifras del 2010 con las del 2019. Según el Anuario Estadístico que elaboró el Ministerio de la Producción, durante ese período «las existencias del rodeo bovino de la provincia se mantuvieron casi estables de un año a otro».
En esa línea, el gráfico que acompaña la información permite observar que en 2010 había 2.829.079, cayendo a 2.757.267 en 2011. A partir de allí creció y superó los tres millones, hasta que volvió a caer en 2015 y se ubicó en 3.027.490. Desde ese punto, volvió a registrar una tendencia en alza y en 2019 llegó a las 3.557.995 cabezas.

Barrera comercial.
Entre las claves planteadas, señaló que «la permeabilidad de la barrera sanitaria permitió la generación de un negocio clandestino de planchas de asado hacia el mercado consumidor que paga precios ‘petroleros’ de la zona de Añelo y la ciudad de Neuquén. Fuentes del Senasa indicaron que sólo se logra desbaratar un pequeño porcentaje de los ingresos».
A su vez, admitió de manera indirecta que la barrera tiene un fin comercial y no sanitario. «Un kilo de asado con hueso en Santa Rosa, La Pampa, se vende a $600 y en Neuquén ese precio se puede llegar a duplicar. El hueso del costillar no transmite aftosa porque no es hueco de allí la crítica de los carniceros que sueñan con volver al mercado tradicional cuando en el 2000 hubo un corredor para este producto», afirmó.

Techo a la producción.
A su vez, destacó que las cifras oficiales indican que «la producción de carne en Neuquén abastece por encima del 30% del consumo de la provincia por lo que sigue habiendo margen de demanda».
Por otro lado, planteó que hasta el 2001 «el flujo del negocio ganadero es que los terneros que se producían en la zona cordillerana, con calidad sanitaria y genética, se iban a la zona central del país y volvían después en forma de carne». Este esquema comenzó a «frenarse» con el surgimiento «de una treintena de engordes a corral que, a su vez, sufren la falta de oferta de granos o pasto en invierno, cuyos precios, para variar, penden de lo que puedan ‘importar’ desde el norte del río Colorado. La explicación al fenómeno puede encontrarse en la política de incentivo a la producción local criada, engordada y faenada en la provincia, aunque, se admite, tiene un techo».

Enojo de lectores
La publicación del artículo en la versión digital del diario despertó indignación en los y las lectoras. «Señor Rojas, lo que tiene que ver es que la carne cuesta el doble. La diferencia la pagan los consumidores», planteó uno de ellos y sugirió: «Haga una cuenta sencilla; a $ 350 de diferencia por kilo promedio; a 48 kg por habitante/año, cada neuquino pone $16800 anuales en sobreprecios; con 600 mil habitantes la cuenta le da 10,800 millones por año que.ponen los neuquinos gracias a la barrera sanitaria. No existe proporción entre el costo social y el beneficio de tal medida».
«Como siempre, el negocio es para unos pocos, y el ciudadano de a pie que se joda», fue la respuesta de un lector. En tanto, otro señaló que «la única ventaja de la barrera sanitaria es la plata que ganan nuestros ganaderos. Se están haciendo millonarios a costa nuestra porque venden la carne de la zona en la zona al doble del precio del que se cobra en la Pampa húmeda y los costos, el método de engorde es el mismo y no tienen costo de transporte».
«No hay argumento para la diferencia salvó el negociado. Y si la gente del Norte del Río Colorado están sanos no veo la razón por la cual nosotros los neuquinos debamos enfermarnos por consumir va me de la pampa húmeda. Todo curro», sentenció.