Pese al ajuste, el tren a Vaca Muerta sigue en pie

FERROCARRIL QUE PASARA POR LA ADELA

El “tren norpatagónico” no estará entre las obras afectadas por el ajuste presupuestario que el gobierno nacional piensa llevar a cabo para cumplir las metas que le impuso el Fondo Monetario Internacional (FMI). Así lo confirmaron fuentes de la Casa Rosada al portal de noticias La Política Online (LPO).
Se trata del tren que unirá el puerto de Bahía Blanca con el yacimiento petrolero Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén. La obra requiere una inversión de 570 millones de dólares y se realizará a través del esquema de Participación Público Privada (PPP). El gobierno la considera una obra clave para el desarrollo del megayacimiento de petróleo y gas no convencional.
“Las fuentes indicaron que el cronograma no sufrió alteraciones, como sucedió con otros planes ferroviarios vía PPP como el RER o la compra de nuevos coches. Así, la licitación para el tren a Vaca Muerta se lanzaría entre noviembre y diciembre y se espera que para mediados de 2019 se adjudiquen las obras y se firmen los contratos”, informó LPO.
El plan contempla la reactivación de 700 kilómetros de vías en un plazo estimado de 4 años. Si lo previsto avanza como debiera, los trenes podrían empezar a circular a mediados de 2023. En el artículo publicado por el portal de noticias se ventilaron los nombres de algunas de las compañías interesadas en participar de la licitación: Ferrosur, propiedad de Camargo Correa, y Ferroexpreso Pampeano, de Techint. Otro que había mostrado su interés en el proyecto era el empresario Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía, y cercano al presidente Mauricio Macri.
“Fuentes del sector explicaron a este medio que hoy en día el principal problema del yacimiento es la infraestructura. Actualmente está en alrededor del 4 ó 5 por ciento de su capacidad y tiene serios problemas en ese punto. En la industria creen que si en los próximos años llega al 15 por ciento de su capacidad -como vaticinan los pronósticos más alentadores-, la infraestructura no daría abasto”, reza el artículo.

Insumos.
“Es que el desarrollo de Vaca Muerta depende de una enorme cantidad de insumos (muchísimo más que para las explotaciones convencionales), como arena utilizada en las hidrofracturas, tubos sin costura, baritina, cemento y otros materiales para la construcción. Eso actualmente se traslada en camiones, con el previsible colapso de las rutas que van al yacimiento”, añade.
Según LPO, en el gobierno nacional creen que con la estructura adecuada y la capacidad actual en la que se está explotando el yacimiento (entre el 4 y 5 por ciento) se solucionaría una parte importante del problema de la falta de gas del país. Incluso vaticinan que cuando la explotación esté en una fase alta se podrán generar exportaciones por 15 mil millones de dólares, con lo cual no solo se solucionaría el déficit energético sino también el de la balanza de pagos. Sin embargo, para llegar a ese punto, se necesitan primero inversiones por 100 mil millones de dólares, concluye el artículo.