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Le robaron y le dio un pico de presión

LE ROBARON AHORROS A MECANICO

El mecánico Rubén Mansilla de Realicó, que fue víctima del robo de más de 16 mil dólares, ahorros que estaban destinados a la construcción de una pequeña vivienda y un taller sufrió una descompensación como consecuencia que el dinero todavía no apareció.
En diálogo con esta corresponsalía «muy triste, preocupado y además molesto» relató que la semana pasada mientras estaba en la comisaría local dialogando con los investigadores sufrió un «pico de presión arterial». Fue trasladado al hospital por la policía donde recibió atención médica.
Mansilla relató: «Sufrí un pico de presión arterial, más de 23 y ahora me quedaron algunas secuelas como consecuencia de la broca que tengo, pasan los días y hasta el momento no tengo ninguna novedad. Ya pasaron más de 15 días».
Cabe destacar que personas desconocidas ingresaron a la vivienda que alquila la familia en calle Gobernador Centeno, entre Estrada y Remedios de Escalada cuando los moradores viajaron a Huinca Renancó para participar de un cumpleaños del padre de la mujer.
Mansilla relató en ese momento que eran los ahorros de más de 20 años de trabajo y estaban destinados a la construcción de un pequeño galpón, destinado para el taller y una pequeña casita donde habitar. Los ladrones ingresaron por una ventana de una habitación que da al frente de la vereda.

Otro robo.
Por otra parte, vecinos realiquenses se preguntaron ¿qué pasó? con el dinero que faltó de la recaudación de la fiesta del 112 aniversario de Realicó. De una urna de madera, donde aguardaron la recaudación total de las cantinas faltó más de 100 mil pesos. Pese al paso de los días todavía no hay novedades sobre el hecho. Fuentes policiales ya habían adelantado que es un hecho muy complejo, muy difícil de esclarecer.
Cabe recordar que todo el dinero recaudado más de 200 mil pesos, canceladas las cuentas por la compra de la mercadería se distribuía con las instituciones que trabajaron para la fiesta.
Esa noche, madrugada del 3 de marzo, los integrantes de las instituciones contaron el dinero, lo depositaron el dinero en una urna de madera y luego quedó en custodia en la comisaría local. A los tres o cuatro días cuando abrieron la urna los representantes de las instituciones se encontraron que faltó parte del dinero.