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Piden justicia por un joven baleado

"UN POLICIA ME TIRO A MATAR Y EL OJO LO PERDI PARA TODA LA VIDA"

«Nunca me imaginé verme así, en una situación como ésta. Es la primera vez que vengo al Centro Judicial», decía Fernando Juárez al tiempo que familiares que lo rodeaban pedían que «a ningún otro chico le pase lo mismo». Porque lo que le sucedió al joven de 19 años, según su denuncia, es que perdió un ojo a raíz de un balazo de goma efectuado por un policía.
«Me tiró a matar. Ese policía se bajó con el arma en la mano y lo primero que hizo fue tirar a matar. Me dio de lleno en toda la cara. Y yo el ojo lo perdí para toda la vida», lamento Juárez ayer a la mañana, en una marcha que se realizó en el ingreso al Centro Judicial para reclamar por la aclaración del caso y para que el efectivo responsable del disparo «vaya preso». Asistieron familiares y amigos del joven junto a organizaciones sociales y algunas fuerzas políticas.
El grave hecho ocurrió el viernes 7 de mayo en el barrio Pueblos Originarios y en medio de una confusa intervención policial en la que supuestamente debieron dispersar a una veintena de personas que los agredían.
El incidente comenzó con un llamado al 101 por una supuesta lesión autoinflingida por una persona en una casa de la calle Grassi. De acuerdo al relato policial, una patrulla con dos efectivos de la Seccional Primera se hizo presente en el lugar.
«Cuando llegan, había un grupo de como de 20 personas consumiendo bebidas en una reunión ilegal y lo primero que hacen es agarrársela con el personal policial con una actitud hostil, y puede que el muchacho que perdió el ojo se haya encontrado ahí», explicó días atrás a LA ARENA el jefe de la Policía, Héctor Lara.
Y agregó que «ante la cantidad de personas que los superaban, los efectivos hicieron disparos disuasorios con una escopeta con perdigones de goma hasta que se logró calmar la situación y el personal de retiró».
Sin embargo, Juárez dio una versión muy diferente y acusa directamente al policía que le disparó. «Están hablando estupideces, no había ninguna fiesta clandestina y éramos cinco nada más, cinco amigos y los papás de mi amiga, que era su cumpleaños. Cuando llegó la policía yo escuché que cargaban el arma y que con eso era suficiente, pero entraron y me dispararon directamente a la cara, a matar. Y eso que tenían un montón de espacio para hacer tiros al aire, pero no, me apuntó y me hizo perder el ojo para toda la vida», aseguró el joven a los medios que estuvieron ayer en la Ciudad Judicial.

Indagatoria.
A raíz de la grave denuncia, la Justicia provincial inició una investigación al igual que la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) para determinar lo sucedido.
El lunes, el fiscal Máximo Paulucci le tomó declaración indagatoria al sargento Martín Jesús Martínez, de la Seccional Primera, que está acusado de ser el autor del disparo. En ese sentido, aún no se decidió si pedirá la formalización de la acusación.
«Ese policía tiene que estar preso, es la ley, y tiene que ser igual para todos. Que pague la policía por lo que me hicieron. ¿Cómo le van a dar un arma a alguien así? A mí me arruinaron la vida. Y es mentira todo eso de una clandestina porque si los hubieran atacado se habrían llevado a alguien demorado, cómo mínimo, y no llevaron a nadie. La gente que había ahí eran vecinos que se acercaron en ese momento porque escucharon los disparos. Había familias, criaturas, nadie los atacó», sostuvo Juárez.
El joven afirmó que trabaja como peón rural y que no sabe cómo reorganizará su vida. También resaltó que debieron extraerle dos perdigones de la cabeza a raíz de los disparos.
«Soy trabajador rural, de lunes a viernes trabajo en el campo y vengo los fines de semana. Ese día fui al cumple de una amiga y ahora estoy en una situación que al ojo no lo recupero más. Encima los médicos no me hicieron placas ni nada y a los pocos días me di cuenta que tenía dos perdigones en la cabeza, después de una semana me tuvieron que volver a operar para sacármelos», describió Juárez mientras la madre de su novia afirmó que el pedido de justicia incluye el reclamo «para que ningún otro chico tenga que pasar por esto».

Versiones cruzadas.
Lara, en tanto, había dicho que «cada cartucho tiene 24 perdigones y la escopeta tiene un disparo potente por lo que si hubiera sido dirigido a la altura del rostro lo hubiera desfigurado y hasta podría haberle causado la muerte y tendría un montón de marcas en su cuerpo que no tiene», consideró. Y añadió: «Cuando se dispara al piso, por ejemplo, si es duro no es extraño que rebote y pueda pegar en el cuerpo de quién esté cerca, por lo que bien podría haberle ido al rostro».
Paulucci explicó que hay dos líneas investigativas: una que apunta a la reunión ilegal y la otra sobre el disparo policial.
Según el fiscal, «el chico da una versión que difiere con la primera investigación» porque dice «que no había ningún tipo de agresión» contra la Policía. Por el contrario, los efectivos de la Seccional Primera manifestaron «que si hubo agresión, incluso uno de los policías tiene lesiones constatadas».