Pirotecnia: la pesadilla de los perros
Los ruidos, como cualquier estímulo, producen miedo a cualquier individuo de cualquier especie. "Las fobias tienen nombre según el estímulo que lo produce, por ello a esta se la conoce como sonofobia", explicó el profesional.
Como sucede en los últimos año hay una polémica que llega con las fiestas de fin de año: la del uso de la pirotecnia y el trastorno que se genera en los perros. Si bien se encuentra vigente una ordenanza en Santa Rosa que prohíbe la venta de esos artículos, sólo se soluciona una parte de la problemática.
La ordenanza (5526/16) fue promulgada el 26 de octubre del 2016 y dentro de su articulado establece que se prohíbe la fabricación, venta, tenencia, guarda, acopio, depósito o cualquier otra modalidad de comercialización mayorista o minorista como así también manipulación de cualquier elemento pirotécnico y/o cohetería.
En la norma se aclara también que se considera pirotécnico o cohetería, todo producto destinado a efectos mecánicos, visuales o auditivos, mediante detonación deflagración, combustión o explosión como así también aquellos de proyección cuyo efecto secundario produzca explosión y/o detonación. Con esta legislación se prohíbe la venta, pero no el uso de la pirotecnia; cuestión que trae aparejada diversos efectos negativos en los perros.
El médico veterinario y miembro de la Asociación de Veterinarios Latinoamericanos de Zoopsiquiatría, Gustavo Di Giambatista, explicó que desde el punto de vista de la Etología Clínica qué le sucede a estos animales cuando el ruido les molesta.
"Primero debemos manejar conceptos como el miedo, fobia y la ansiedad", aclara. "El miedo, el dolor y otras formas de sufrimiento no ocurren en la naturaleza por el azar, son producidas como mecanismos adaptativos para evitar peligros. Miedo se puede definir como la respuesta de autoprotección que muestra un individuo frente a situaciones que son percibidas como amenaza para él. Es una conducta adaptativa normal, ya que le permite al animal sobrevivir ante un evento o peligro. Si observa que no representa peligro retorna a su actividad normal".
La fobia.
"Fobia se define a la respuesta de miedo exagerada que se presenta de forma crónica e intensa ante un estímulo determinado. Cuando el perro siente miedo se van a producir reacciones fisiológicas como aumento de la frecuencia cardíaca (Taquicardia), jadeos cortos y frecuentes (Hiperventilación), temblores, dilatación de pupila (Midriasis), que son respuestas de la activación del sistema nervioso autónomo y el neuroendocrino", señaló Di Giambatista en una entrevista con este diario.
"También podrán observar que adoptan una posición agazapada con la cola entre las patas, tratar de esconderse debajo de un mueble, buscar de subirse a la falda o en lo peor huir, sin control entre otras. Esto es por falta de una respuesta adaptativa, por la reacción de un estímulo como lo fue el sonido. La fobia es una patología y afecta considerablemente al bienestar animal y tiene tratamiento", añadió.
Di Giambatista comentó que los ruidos, como cualquier estímulo, producen miedo a cualquier individuo de cualquier especie. "Las fobias tienen nombre según el estímulo que lo produce, por ello a esta se la conoce como sonofobia".
Capacidad auditiva.
Los perros tienen una mayor capacidad auditiva con respecto a los seres humanos. "El rango de frecuencia de sonido que un oído podría escuchar se mide en Herzios (Hz). El hombre tiene un rango que va desde los 20 Hz en tonos Graves hasta los 20000 Hz en tonos Agudos y el perro va entre los 16 Hz en tono graves hasta los 40000 Hz en agudos. Entre los sonidos agudos están los producidos por los instrumentos de viento, cuerda, etc; y entre los sonidos graves; los generados por instrumentos de percusión y los fuegos artificiales. Entonces, por un lado tenemos un estímulo (Ruido) que es impredecible, y produce miedo. Luego, por otros factores puede o no aparecer la fobia", explicó.
Causa de las fobias.
Las fobias en el perro podrían aparecen por diferentes causas: Una falta de habituación, porque desde cachorro no fue expuesto a este tipo de ruido, o una sobreprotección, que es una respuesta exagerada por parte del dueño hacia el perro cuando siente miedo.
Di Giambatista dice que otro concepto es el refuerzo: "este puede ser positivo o negativo, con el primero el perro repite la acción y con el segundo no. Es decir, si el perro adopta una actitud de miedo ante los petardos si lo acariciamos, abrazamos, etc éste lo toma como un "premio", asume que eso está bien y repetirá la conducta transformándose en una fobia".
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