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Plaguicidas: los ruralistas también cuestionaron la distancia y propusieron fumigar a 100 metros

El debate por la Ley de Plaguicidas continúa en el Parlamento pampeano donde este jueves a la mañana se vieron las caras los diputados de la comisión respectiva con ruralistas, contratistas y vendedores de máquinas. Los ruralistas, al igual que los agrónomos este miércoles, no estuvieron de acuerdo con la distancia de aplicación indicada en la norma y propusieron como alternativa fumigar a 100 metros de las localidades.

DEBATE.

El proyecto de la Ley de Plaguicidas propone una distancia de fumigación de 3 mil metros por aire y por tierra a 500 metros de los espacios urbanos.

Este miércoles, en la comisión que evalúa el proyecto (Legislación General, Asuntos Agrarios, Ecología y Legislación Social) se encontraron los legisladores con los ingenieros agrónomos que, entre otras negativas, no estuvieron de acuerdo con la distancia de aplicación.

Durante este jueves, por su parte, el debate también giró, entre otros temas, a la distancia.

«La Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa planteó que sea a 100 metros por tierra del ejido urbano y 1.000 metros a través de aviones», confirmó un comunicado de prensa de la Legislatura.

«NO DE PROHIBICION».

En comunicación con la prensa, previa al debate en el plenario, y siempre según el parte oficial de la Cámara de Diputados, el presidente de la Asociación Agrícola Ganadera, Víctor Tapié, dijo: “Nosotros no queremos que sea una ley que prohíba cosas o de restricción, sí de control, pero no de prohibición, porque si tenemos que volver a los modelos de hace veinte años atrás automáticamente la producción agropecuaria se va a caer un cincuenta o un sesenta por ciento”.

También, expresó: “En los pueblos del interior la mayor cantidad de hectáreas que hay
alrededor de los pueblos son pequeñas chacras con lo cual los pequeños productores de la provincia serían los más afectados por esta medida”.

«ERROR CONCEPTUAL».

Ya en el plenario, en líneas generales, los referentes ruralistas comenzaron su
exposición remarcando su “interés para que salga el mejor proyecto” porque “medio
ambiente, salud y producción pueden ir de la mano”.

Andrés González, de la Asociación Rural de Pico, sin embargo, recalcó que “vemos al proyecto apresurado. A criterio nuestro hay errores de definición que hace complejo entender la norma. Este proyecto de ley no es superador a la Ley 1173”.

Además, señaló que el “proyecto cambia el nombre de agroquímicos a plaguicidas, y los fertilizantes e inoculantes no son plaguicidas. Ahí hay un error conceptual. Además, las buenas prácticas no están consideradas en el proyecto”.

Con respecto al debate de las distancias de fumigación, indicó que “no hay un
fundamento técnico de resguardo humano que establezca estas distancias”. A su vez,
remarcó que ven “en la norma un desconocimiento de la realidad productiva”.

PREGUNTAS.

En la ronda de preguntas, se les consultó a las entidades rurales si es 100% probable
que no vaya a haber una deriva secundaria o terciaria, y el ingeniero agrónomo Juan
Manuel Pepa respondió: “El proyecto actual atenta contra las buenas prácticas. El
prohibir limita las rotaciones, lo cual genera el uso de los mismos productos y en
consecuencia una resistencia a esos mismos. ¿Es lógico usar diferentes distancias
comparados con países desarrollados? Con un viento de 40 kilómetros tuvimos una deriva de cero metros en terrestre y 40 metros en aérea”.

Además, manifestó que “la fiscalización genera tranquilidad en los productores y en los
ciudadanos. Una fiscalización firme es necesaria. ¿Hay capacidad para fiscalizar en
3000 metros?”, preguntó el agrónomo a los legisladores.

«O AGROQUIMICOS ES IMPOSIBLE».

Por su parte, se consultó sobre los cultivos de cobertura. “Los cultivos de cobertura se
usan en toda la provincia desde hace años. El maíz tardío y los cultivos de cobertura
fueron creados en La Pampa. Somos pioneros en ello”, manifestó Pepa.

Más adelante, dijo que “el problema es que no hay fiscalizadores suficientes. Los
fiscalizadores privados pasan por incomodidades al firmar una aplicación. Se genera
más tranquilidad al tener un fiscalizador municipal”.

Por otro lado, indicó que “el consumo de glifosato en los últimos 5 o 6 años ha sido
reducido gracias al uso de las buenas prácticas: rotación de cultivo, cultivo de
cobertura, entre otras”. Sin embargo, recalcó que “hoy por hoy no se puede no usar
agroquímicos, pero vamos en un reducimiento progresivo”.

Y amplió: “En lo personal puedo decir que he bajado muchísimo en glifosato. He
bajado muchísimo gracias al cultivo de cobertura. Hablar de 0 agroquímicos hoy es
imposible”.

En este sentido, dio un ejemplo. “Un médico le va a decir que coma sano y
se cuide, lo que nunca le va a decir un médico es que no se vacunen. Lo nuestro va en el mismo sentido. Hoy por hoy pensar en cero agroquímicos es imposible”.

«FUNDAMENTALISMO».

Por su parte, Tomás Álvarez, de la Sociedad Agrícola Ganadera, señaló que “no hay
elementos científicos que puedan decir cuál es la distancia de fumigaciones. Entre
todos tenemos que exigir que se empiecen a hacer trabajos. Ahí está faltando la parte
científica para que salga la mejor distancia”.

Por último, Adolfo Sánchez, de la Federación Agraria, manifestó: “Hay que informar a
la población urbana, porque a veces veo demasiado fundamentalismo, y hay que saber
analizar la realidad productiva. En la prensa se nota que la gente cree que el glifosato es un veneno, pero mientras tanto en sus casos siguen usando productos. Y hay bastante ignorancia. Hay que organizar charlas a la gente del pueblo”.