Inicio La Pampa Por la cuarentena cae el número de muertes en La Pampa

Por la cuarentena cae el número de muertes en La Pampa

EN LOS MESES DE ABRIL Y MAYO SE NOTO UNA RETRACCION IMPORTANTE EN LOS DECESOS

Las medidas de aislamiento y distanciamiento social, junto con las normas de higiene y sanitarias, tomadas a raíz de la pandemia del Covid-19 han provocado no solo una drástica caída en las enfermedades estacionales en nuestra provincia y en las muertes en accidentes de tránsito, sino también en el número de fallecimientos. Es un fenómeno que empezó a insinuarse en marzo, se consolidó entre abril y mayo y será aún más marcado si se mantiene la tendencia de la primera quincena de junio. La disminución oscila entre un 7 y un 27 por ciento según el lapso que se analice.
Hace una semana, el ministro de Salud de la provincia, Mario Kohan, dio cuenta de la «abrupta caída» que se ha detectado en las enfermedades estacionales como «consecuencia secundaria a las medidas de prevención que se han tomado» desde que el virus del Covid-19 llegó a nuestro país. Ello se manifiesta en que «en La Pampa, prácticamente no tenemos diarrea, no tenemos enfermedad tipo influenza, ha caído también la cantidad de casos de neumonía», según detalló el ministro en una conferencia que el 13 de junio brindó junto al gobernador Sergio Ziliotto.
En nuestra provincia, las medidas más fuertes empezaron a tomarse el lunes 16 de marzo y fueron in-crescendo hasta el viernes 20 de marzo, en que comenzó a regir en todo el país la primera fase de Aislamiento Preventivo Obligatorio Social (ASPO). Estas medidas comprendieron normas de aislamiento preventivo para todas las personas, cuarentena para quienes hubieran estado en contacto con potenciales enfermos de Covid-19, obligación de permanecer en los domicilios, suspensión de clases presenciales, promoción del teletrabajo, restricciones a la circulación pública y una fuerte profundización de las normas de higiene. Ello implicó una menor circulación de personas en los espacios público y una fortísima baja en los contactos interpersonales.
Otro efecto benéfico de estas medidas se reflejó en el tránsito, donde desde el primer día se notó, sobre todo en La Pampa, un drástica disminución de los accidentes, los lesionados y los fallecimientos, consecuencia directa de la menor circulación de personas y vehículos en la vía pública.

Fallecimientos.
Ahora, una consulta a la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa y localidades interconectadas del centro de la provincia permitió corroborar otra derivación positiva de las medidas tomadas en razón del Covid-19: una importante caída en el número de fallecimientos desde que comenzó el ASPO.
Este fenómeno se refleja en la estadística que lleva al área de Sepelios de la CPE -que todos los años se traslada a sus Memorias y Balances- y que corresponde a los fallecimientos ocurridos en Santa Rosa, Toay, Ataliva Roca, Anguil, Uriburu, La Gloria, Lonquimay, Catriló y Mauricio Mayer. Estas localidades representan más de la mitad de la población pampeana. A la revisión de las memorias de cada ejercicio se le añadió una consulta para conocer los datos de este año.
Los números muestran que si se toman los decesos correspondientes a los cinco primeros meses de los años 2015 a 2020, se nota la tendencia creciente de la curva, acorde al crecimiento poblacional de la provincia. Pero si se aíslan los números correspondientes a abril y mayo, en que las medidas de aislamiento y distanciamiento se extendieron durante el mes completo, la curva muestra una fuerte bajante.
En los bimestres abril/mayo de los años 2015 a 2019, el promedio de decesos fue de 159,4 personas, mientras que en el bimestre abril/mayo de 2020 ese guarismo cayó a 148, el más bajo del lustro. Para este segmento, la disminución fue del 7,15 por ciento.

Mes de junio.
En el caso del mes de junio, el informe de la CPE indica que en los primeros 18 días dejaron de existir 40 personas. Si la relación de 2,22 fallecimientos por día se mantuviera hasta el 30 de junio, se tendría que al cabo del mes habrían muerto 67 personas, convirtiéndose en el junio de menor cantidad de sepelios del lustro, muy por debajo de los años anteriores (2017, 105 muertes; 2018, 84; 2019, 87).
Con un promedio entre 2017 y 2019 de 92 muertes por mes, la disminución porcentual de junio 2020 sería mayor al 27 por ciento.
Sumando este valor proyectado de 67 decesos en junio a los otros dos meses de aislamiento social, la caída en el trimestre abril/mayo/junio de 2020 frente al mismo trimestre del lapso 2017-2017 sería del 14 por ciento.
Aunque pequeña, la muestra pareciera confirmar la sensación de que las medidas tomadas para prevenir la llegada y el contagio del virus que produce el Covid-19 han tenido un efecto benéfico, quizá no pensado en su primer momento, de minimizar la multiplicación de agentes patógenos que tienen su máxima expresión en los meses invernales y que presentan una gran potencialidad de causar muertes.
El número final del mes de junio -con la salvedad de que este mes las medidas restrictivas se han flexibilizado respecto a la rigidez inicial- corroborarán o no esta suposición.