Por la denuncia de abuso, Marino se bajó en el Senado

SENADORAS DEL PJ Y EL PRO AMENAZABAN CON OPONERSE EN EL RECINTO

La presión ejercida por sus pares mujeres del peronismo habría llevado a que finalmente el senador radical pampeano resolviera renunciar a continuar siendo vicepresidente primero del Senado. Así se lo comunicó apenas minutos antes de iniciar la sesión de ayer a la presidenta de la Cámara Alta, Gabriela Michetti.
El legislador -que fuera denunciado por abuso sexual por una empleada del Congreso- hizo esa comunicación señalando que no aceptaría ser propuesto para ser ratificado en la sesión preparatoria.
Cuando se daba por hecho su continuidad -le habían dado su apoyo los senadores radicales, y también los macristas-, se conoció esta determinación de Marino. El legislador, en su misiva a Michetti, le señaló también que iba a esperar el fallo de la Justicia, que aseguró lo iba a declarar inocente de la imputación que se le está formulando.
Al parecer su decisión de no renovar estuvo vinculada a que previamente recibió información de que las senadoras peronistas habrían estado dispuestas a manifestarse en contra en el recinto, y así se lo hicieron saber a Miguel Pichetto, jefe del bloque del PJ.

Nota a Michetti.
En la nota dirigida a Gabriela Michetti, el legislador agradeció el apoyo de sus pares del Interbloque Cambiemos quienes pretendían renovarlo en el cargo pero rechazó el ofrecimiento y expresó: “Como todos ustedes saben, me encuentro atravesando un proceso judicial por una denuncia que realizaron en mi contra. Tal como lo expresé en su momento, quiero reiterar mi inocencia en relación a la misma”.
“Soy un hombre de la democracia y respeto profundamente la división de poderes, por eso me ajusté a derecho desde el primer momento y voy a esperar y respetar el desenlace judicial que, no dudo, demostrará mi inocencia. Pero hasta que eso suceda, considero prudente no aceptar la postulación con la que me están honrando nuevamente”, sostuvo el pampeano.

Cargo vacante.
El Senado ratificó ayer al oficialista Federico Pinedo como presidente provisional y a todas las autoridades, pero dejó vacante la vicepresidencia primera, tras el paso al costado del radical Juan Carlos Marino.
Luego de un inicio caldeado por la catarata de cuestiones de privilegio que presentó el Frente para la Victoria, la Cámara Alta concluyó con el trámite de elegir a sus autoridades.
Además de Pinedo, fue ratificado el justicialista Omar Perotti como vicepresidente y la kirchnerista Inés Pilatti Vergara como vicepresidenta segunda, mientras que el puesto que ocupaba Marino quedó vacante hasta que la UCR defina a quién nombrará en su lugar.
El senador pampeano había decidido más temprano declinar la propuesta de su bloque de continuar en el cargo debido al rechazo de un nutrido grupo de senadores (que fue anticipado en la reunión de Labor Parlamentaria que se realizó al mediodía) fundado en la denuncia por abuso sexual que pesa sobre el legislador.
Si bien la UCR defendió al senador y el PRO manifestó que acompañaría la decisión que tomaran sus aliados radicales, finalmente Marino optó por dar un paso al costado para evitar un conflicto en el recinto.

Convocatoria de repudio.
Cabe señalar que en estos días venía siendo convocada una reunión por parte del colectivo Juntas y a la Izquierda, para pedir lisa y llanamente que Marino sea destituido. En un comunicado que firma una referente, “Lali” Oberts, quien es candidata también a intendente por el MTS, se indica que “Marino tiene que ser destituido ya mismo de su cargo. Con la gravedad de las denuncias que pesan en su contra no se lo puede sostener con sus privilegios en el poder”.
Se formulan en el escrito fuertes críticas a la UCR por “seguir bancando a este tipo, que además de ser un anti-derechos por haber votado en contra de la ley IVE, fue denunciado por abuso sexual hacia una asesora de su partido”.
Oberts señala que el senador “había desaparecido de la escena política después del escándalo de las denuncias en su contra, pero ahora reaparece para garantizar sus posiciones privilegiadas en el Senado”.

Senado patriarcal.
Ayer debía votarse a las nuevas autoridades del Senado, y se pensaba que se iba a renovar su cargo como vicepresidente de la Cámara, que es el tercer cargo en jerarquía después de Michetti. Hay que decir además que tiene otros cargos como las presidencias de las bicamerales de Inteligencia y de la biblioteca del Congreso. “Si hoy es votado por la oposición no va a hacer más que reafirmar el carácter patriarcal del Senado”, señala la referente.