Inicio La Pampa Potasio Río Colorado recupera terreno

Potasio Río Colorado recupera terreno

LUEGO DEL ROTUNDO RECHAZO A LA MINERIA METALÍFERA

Un proyecto minero en Mendoza que sí podría resurgir durante este año, es la construcción de la mina de cloruro de potasio en el sur del departamento Malargüe, cercana al cauce del río Colorado. Sucede que el proyecto minero no está alcanzado por las restricciones de la ley 7722 porque no es minería metalífera y por ende no requiere del uso de sustancias peligrosas. Ahora se conoció que en pos de esa reactivación, el gobierno mendocino firmó un convenio secreto con la empresa Vale.
La novedad fue transmitida por el portal Mendoza On Line a través de un artículo firmado por Pablo Icardi. Según su crónica, el objeto de ese pacto -ratificado por un decreto provincial recientemente publicado- fue «cruzar información sensible del proyecto Potasio Río Colorado» y convencer a la empresa de que transfiera las acciones y activos del proyecto a favor del gobierno, evitando sanciones económicas o la quita de los derechos concedidos.
La minería fue uno de los ejes de la campaña del actual gobernador Rodolfo Suárez. El proyecto Potasio Río Colorado siempre estuvo en carpeta para el gobierno mendocino, pero tras el traspié sufrido por la ley 9209 -sancionada y derogada en menos de una semana-, la mina del sur malargüino avanzó varios casilleros. Es que con la minería metalífera enviaba a boxes por una enorme y no prevista movilización popular, la minería no metalífera recupera terreno y ve subir sus acciones. Este nuevo escenario implica un empujón extra para el proyecto Potasio Río Colorado.
Para lograr la reactivación el gobierno mendocino «necesita retomar el poder sobre los derechos mineros y la infraestructura que la empresa brasileña Vale dejó en el Sur (de Mendoza) cuando abandonó la mina», señaló MDX. El camino para la reactivación «es complejo» ya que ante los problemas de la empresa Vale, Mendoza «eligió la negociación antes que la sanción». La idea es que la firma acceda a «una transferencia de acciones del proyecto de manera ‘gratuita»
«Así está establecido en el acuerdo que firmaron el año pasado para avanzar en las negociaciones y que tiene una particularidad», informó el portal. » Ese contrato tiene cláusulas secretas e información confidencial que el Estado local se comprometió a cumplir. Se trata de información técnica, financiera y hasta de los problemas potenciales que tiene el emprendimiento que, según Vale, no pueden difundirse porque podrían complicar cualquier negociación. La Provincia solicitó informes detallados como parte de una auditoría realizada sobre el emprendimiento».
La intención del gobierno mendocino es que el yacimiento de potasio -un mineral de alto valor principalmente para la fertilización de suelos pocos productivos- se ponga en marcha «aunque con un proyecto menor al original», que era de una magnitud tres veces mayor a lo que se quiere hacer ahora. «Para ello están avanzadas las negociaciones con la empresa estatal china Shanghai Potash, que explota esos recursos pero además investiga y desarrolla tecnología».

Secreto.
Para analizar las alternativas, «Vale abrió la caja negra de Potasio Río Colorado», graficó Mendoza On Line. Es una caja negra donde consta toda la información comercial, impositiva, laboral, judicial, técnica, ambiental y todo lo referido al proyecto.
El decreto del Poder Ejecutivo mendocino que garantiza el resguardo de la información dice: «Por el mencionado Acuerdo de Confidencialidad, la Provincia se obliga a mantener y guardar en estricta reserva y absoluta confidencialidad toda la información escrita u oral que Potasio Río Colorado entregue con posterioridad a la vigencia de este acuerdo y cualquier negociación relacionada a la transferencia de las acciones de la Empresa a la Provincia para que ésta promueva la reactivación del proyecto minero Potasio Rio Colorado, mediante la transferencia posterior de las acciones a algún inversor vinculado o no a la Provincia».

Proyecto trunco.
Potasio Río Colorado es un hito en la historia de Mendoza dentro de los intentos de desarrollo de la minería, recordó MDZ. El yacimiento es uno de los más importantes del mundo y es rico en potasio, un fertilizante que tuvo un alto valor pero ahora está depreciado.
Primero estuvo a cargo de la empresa inglesa Río Tinto, que avanzó en el desarrollo técnico, la factibilidad económica y también ambiental. Incluso hubo ambientalistas mendocinos que viajaron al Reino Unido para explicar su posición sobre la minería y en particular sobre PRC. Esa empresa luego vendió todo a Vale, la empresa brasileña que era una de las más grandes del mundo y que ahora está en decadencia por problemas financieros y ambientales.
La construcción de la mina comenzó y era una de las inversiones más grandes del país. Un consorcio que estaba formado, entre otros, la empresa Odebrecht estaba a cargo de la obra civil y una red de empresas mendocinas se unió. Más de 3 mil personas trabajaban en la construcción. El Estado, incluso, cobró regalías por adelantado y un «fondo solidario» que se había creado. Pero todo de derrumbó de un día para otro de manera dramática: el gobernador de Mendoza se enteró de rebote, pues la empresa informó que se iba a Presidencia de la Nación antes que al gobierno mendocino
La idea de Shanghai Potash es construir una planta piloto para producir un 5 por ciento de lo que Vale había previsto originalmente. El proyecto original preveía extraer y exportar 4 millones de toneladas de potasio. Ahora extraerían 200 mil toneladas al año, pero con la posibilidad de industrializar una parte de ese mineral en Mendoza.

Otro proceso.
El proceso extractivo del mineral se basa en diluir en agua -que se tomará del río Colorado- el cloruro de potasio que se encuentra a unos mil metros de profundidad, llevarlo a la superficie y allí producir su decantación en grandes piletas. Los aspectos delicados de este proceso son la extracción de agua del río -que, como es de público conocimiento, está atravesando años de muy bajos caudales- y los residuos salinos que quedan, que se deberán depositar en grandes parvas ubicadas en bajos sin salida a unos kilómetros al norte de la mina.