Preocupación de los vecinos por la aparición de caracol gigante

Vecinos de la localidad de Catriló denunciaron el miércoles ante las oficinas locales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria la aparición en esa localidad de un ejemplar de caracol gigante africano. La especie está catalogada como una de las 100 plagas agrícolas más perjudiciales del mundo. En dos días se podrá confirmar o descartar si se trata de un ejemplar de esa especie, o corresponde a otra.
La novedad fue transmitida por una emisora de frecuencia modulada de esa localidad, acompañada por un posteo en la página que la radio posee en Facebook. Esta publicación recibió muchos comentarios, la mayoría coincidentes en que en algún momento vieron ejemplares de esos enormes invertebrados en los patios de sus casas o en los baldíos.
Los ejemplares que motivaron el alerta fueron hallados en el Plan 3.000, sobre calle Belgrano, de la localidad de Catriló.
Fuentes de la Dirección de Vigilancia y Monitoreo del Senasa informaron a LA ARENA que la denuncia fue realizada el miércoles por un vecino “cuya identidad debe resguardarse”.
“Todo indica que es un caracol gigante africano pero deben realizarse las muestras correspondientes: en unas 48 horas se confirmará la información”, expresaron desde el organismo en Buenos Aires.
El tamaño de este tipo de caracoles es de 20 y 30 centímetros. “Su tamaño, en realidad, no es lo más importante sino el daño que puede causar ya que desplaza a los caracoles nativos entre otras causas. Todavía no podemos aventurar ninguna hipótesis, tenemos que esperar las pruebas”, reiteraron. La presencia en forma significativa de esta especie exótica en un ecosistema local puede provocar impacto en la agricultura y en la fauna de caracoles que son nativos, como así también trasmitir parásitos nocivos para las personas.
El sitio FM Fusión de Catriló publicó la información en un primer momento en su cuenta de Facebook donde fue comentada por gran cantidad de usuarios. La mayoría de los internautas coincidieron en que vieron, en algún momento, este tipo de caracoles en terrenos o patios de la localidad.

Cómo llegaron.
Cómo llegaron hasta allí es la primera pregunta que sobreviene al conocerse esta novedad. Un especialista en fauna silvestre consultado por LA ARENA evaluó que a priori hay dos posibilidades, una por causas naturales y otra producto de negligencia humana.
“Una posibilidad es que halla llegado prendido a las patas de las aves”, señaló el conocedor. “Los huevos de los caracoles están adentro de una baba, parecido a lo que pasa con los anfibios. Esta baba es muy fácil que se prenda en las patas de las aves acuáticas y así puede desplazarse grandes distancias”.
Una segunda hipótesis es que haya llegado de la mano de personas que quisieron “embellecer” sus jardines con estos enormes caracoles. “Sabemos que ya ha ocurrido y la gente es muy irresponsable en ese sentido”, sostuvo el especialista. “Le parece que porque queda lindo no va a haber ningún problema, y es todo lo contrario. Pueden ocurrir situaciones particularmente graves”, acotó.
Más allá de que el caracol corresponda a la especie señalada, o a alguna otra -aunque no sea tan agresiva ni esté calificada como plaga-, la fuente consultada consideró que corresponde estudiar la situación antes de que sea más grave. “Es una buena noticia que Senasa ya esté al tanto”, valoró.