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Preventiva para cuatro policías de General Acha

INVESTIGAN PRESUNTO CASO DE VEJACIONES Y SEVERIDADES

La Fiscalía formalizó la investigación iniciada contra los cuatro policías que estaban a cargo de Francisco Vivandelli, en momentos que cumplía prisión preventiva por haber violado la cuarentena impuesta por el Covid-19, y por ello se encontraba alojado en la Alcaidía de esta ciudad. En un principio se les atribuye haber cometido los delitos constitutivos de severidades y vejaciones, en los términos del artículo 144 bis -inciso tercero- del código penal. Se trata de una calificación legal provisoria, sustentada en las pruebas acopiadas en la investigación.
Durante la audiencia desarrollada ayer por la mañana por videoconferencia -a través de la plataforma Zoom-, los fiscales Raúl Miguez Martin y Juan Bautista Méndez solicitaron la prisión preventiva de los imputados, sustituida por medidas de restricción y prohibiciones de contacto dirigidas a asegurar el normal desarrollo del proceso y la seguridad de los testigos, informaron fuentes consultadas por LA ARENA.
La diligencia fue presidida por el juez de control Diego Asin, y también contó con la participación de los defensores particulares Raúl Lanz y Miguel Ángel Rolando, además de los abogados Omar Gebruers y Alejandra Lezcano López, quienes asisten al querellante particular constituido en la causa. Cabe recordarse que los fiscales cumplieron con la formalización en representación del equipo de trabajo dirigido por el fiscal general Jorge Amado.

Hechos.
En el inicio de la audiencia la Fiscalía expuso los aspectos claves de la investigación que se inició el sábado 28 de marzo por orden del fiscal de guardia de ese entonces. En ese sentido, se mencionó que alrededor de las 17, Francisco Vivandelli, había resultado con graves lesiones en su cráneo a raíz de las cuales fue derivado al Hospital Lucio Molas de Santa Rosa, donde aún permanece internado sin posibilidades neurológicas de comunicarse verbalmente.
Dos días después de eso, el Procurador General de La Pampa conformó un equipo de trabajo para llevar adelante la investigación, encabezado por el fiscal general Jorge Marcelo Amado. Ese mismo día, representantes de la Fiscalía local entrevistaron personalmente a las doce personas que se encontraban detenidas en el mismo pabellón que el damnificado Vivandelli.
Diligencias, que se cumplieron previo haber tomado las medidas necesarias para que en ese momento los testigos pudieran expresarse sin temor, y al mismo tiempo otorgarles seguridad después de su participación.

Testigos.
Las doce personas detenidas, al igual que otras tres que lo habían estado pero que al momento de sus declaraciones ya estaban en libertad, coincidieron en que el joven Vivandelli se autoprovocó las lesiones en su cráneo, las cuales resultaron determinantes para su internación, sin que en ello tuviera participación ninguna otra persona.
La Fiscalía también señaló que según todos los relatos, Francisco estaba solo en su celda cuya puerta estaba cerrada con candado y en un momento se arrojó de cabeza desde lo alto de la cama cucheta (una tarima de cemento de un metro y medio de altura). En ese momento, el resto de los detenidos llamó a la guardia y cuando los encargados ingresaron al pabellón, el joven se levantó y subió nuevamente a la cucheta, desde donde volvió a arrojarse de cabeza. Recién en esa segunda ocasión, la guardia policial se encontraba dentro del pabellón, pero siempre fuera de la celda ocupada por Francisco, que en todo momento permaneció cerrada con candado, indicaron las mismas fuentes.

Imputación.
La imputación a los cuatro efectivos policiales se realizó porque a medida que se avanzaba con las entrevistas a los detenidos, del relato coincidente de varios de ellos surgió que el mismo día 28 de marzo alrededor de las 7, es decir 10 horas antes, personal policial que cumplió funciones en la Alcaidía, en momentos en que se disponían a realizar el cambio de guardia y previo a concretarlo, habrían sacado a Francisco Vivandelli de la celda en la que estaba y también del pabellón y lo habrían trasladado hasta el patio interno. Una vez allí, lo habrían obligado a hacer gimnasia y lo habrían agredido físicamente mediante golpes en la cara, lo que le habría producido un hematoma en el párpado superior del ojo izquierdo y eritema en arco supraciliar derecho.

Querella pide imputación por presión moral y psicológica
En un pasaje de la audiencia realizada ayer los representantes del querellante particular, Gebruers y Lezcano López, adhirieron a la formalización realizada por los fiscales. No obstante ello, consideraron que además debía imputarse a los cuatro efectivos policiales, el haber presionado moral y psicológicamente a Vivandelli. Lo que, según los profesionales, habría provocado su caída desde el sector superior de la cama cucheta sufriendo lesiones gravísimas. Calificaron tales acciones en los términos del artículo 144 -incisos primero y tercero- del código penal.
Por otra parte, la defensa de los imputados no se opuso a la formalización de la investigación, debido a que aseguraron que sólo se trata de una instancia en la que se comunica que se lleva a cabo la investigación y por qué hechos. Sostuvieron que de la prueba reunida surge claramente que el hecho investigado no puede llevarse al nivel de gravedad de la tortura, y que todo indica que las lesiones gravísimas que sufrió Vivandelli fueron provocadas por él mismo, sin participación de los imputados.