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«Primer acto de resistencia»

La figura del ex gobernador José Aquiles Regazzoli fue homenajeada ayer en un emotivo y multitudinario acto que se llevó a cabo en el barrio que él valientemente inauguró en la víspera del Golpe de Estado de 1976. La actividad contó con la presencia de sus hijas y nietos, desplegaron unas placas conmemorativas y recibieron un reconocimiento.
La iniciativa se llevó a cabo en el espacio verde del barrio, por iniciativa del diputado provincial Leonardo Fabio Avendaño, y contó con la participación del vicegobernador Mariano Fernández, el intendente Luciano di Nápoli, la secretaria administrativa del Senado María Luz Alonso, funcionarios provinciales y municipales, legisladores y concejales. También estuvieron presentes las hijas de don José, Mireya y Cristina Regazzoli.
En el acto se recordó aquel conmovedor hecho que se vivió el 24 de marzo de 1976. Durante la mañana de ese día, ya instalado el golpe en todo el país, el entonces gobernador Aquiles José Regazzoli estaba en su despacho esperando que llegaran los militares, «ocupando hasta el último minuto el lugar en que lo había puesto el pueblo de La Pampa».
Su preocupación en aquel entonces estaba relacionada a los más necesitados. Por eso, tomó «una decisión que involucró a cientos de vecinos. Llamó a su despacho a Alicia Chávez, una joven militante de la Juventud Peronista y empleada administrativa del IPAV, y le pidió que entregara las llaves del barrio Peñi Ruca a sus legítimos adjudicatarios».

Valentía.
La joven, que en el acto no pudo estar presente por estar aislada, aquel día también decidió jugarse la vida y fue hasta la oficina del IPAV. «Ante la guardia policial que ya le impedía el ingreso, dijo que tenía autorización para retirar unas llaves que se había olvidado el día anterior». Así fue como entró y llegó hasta el tablero donde estaban las 80 llaves del barrio, las retiró y volvió a salir. Junto con Avelino Cisneros fueron hasta el barrio El Molino, conocido también como El Salitral, e instaron «a los vecinos a que por orden del gobernador debían cambiarse ese mismo día hacia el nuevo barrio, sino podían perder sus casas».
Ese mismo día, se produjo el éxodo y los vecinos recorrieron de punta a punta para llegar al barrio Peñi Ruca y habitar sus casas.
El acto, argumentaron, fue para «para rendir homenaje a todas y todos los trabajadores, los pibes del barrio, los que soñaban con hacer la revolución, los delegados gremiales, los que tenían el bolsillo vacío y el corazón lleno de ideales, en los que pensó don José Aquiles Regazzoli, que aún en aquel momento le fue fiel al mandato de Evita: donde hay una necesidad hay un derecho».

Acto de resistencia.
El diputado Avendaño fue uno de los oradores y, en su discurso, destacó que «en un clima de retroceso del campo popular y el inicio de la peor de todas las represiones don José, teniendo a su hija detenida, tenía en claro que tenía que hacer, que era tenderle la mano al caido, estar con los más humildes y cumplir con el mandato popular. Hasta último momento, estuvo pensando cómo a cada vecino le llegaba la llave».
«Don José, traído por la historia gobernador, aquel humilde policía y militante peronista, iniciaba el primer hecho de resistencia en el país frente a la dictadura. El hecho que hoy se agiganta a 45 años, es el primer hecho de resistencia de la militancia popular», afirmó.
Por su parte, el intendente di Nápoli también reivindicó la figura de Regazzoli y resaltó que «jugándose la vida fue don José aquel 24 de marzo a la noche quien mostró todo el liderazgo y la valentía que tienen que tener un verdadero peronista».

Una figura institucional.
El encargado del cierre fue Mariano Fernández, quien empezó saludando a «los vecinos y vecinas de la república de don José Aquiles Regazzoli». El vicegobernador contó que tuvo la suerte de conocerlo y señaló que «bien podríamos hacer una película de todo esto que se llame ‘Las 80 llaves’ que don José entregó en manos, arriesgando la vida suya».
También reivindicó la figura de Alicia, quien sorteando «a todos los milicos, que el 24 a las 6 de la mañana ya estaban parapetados en las oficinas públicas, y así pudieron birlar democráticamente las llaves para entregarselas a cada propietario».
Por otro lado, reivindicó «al hombre institucional» y resaltó que «fue un gobernador que peleó por la defensa de los intereses de La Pampa, por la defensa de nuestros recursos naturales. Ya había reuniones con provincias por la defensa del río Colorado, ya Regazzoli hablaba del Paso Pehuenche que hoy actualmente lo estamos tratando de sostener por su importancia. ya hablaba de un parque industrial. Por eso quiero también reconocer en don José una figura institucional que estaba a cargo del gobierno de La Pampa en un momento convulsionado».