¿Privatizaron parte de la laguna “Don Tomás”?

Sin el consentimiento de la Municipalidad de Santa Rosa, el concesionario de la confitería “Recreo La Isla” -ahora bajo el nombre de “Brücke Restó, Bar y Eventos”- decidió, al parecer unilateralmente, cerrar las instalaciones del islote durante las horas en que no funciona el establecimiento gastronómico. “Eso no estaba en el pliego, debería estar abierto”, afirmaron las autoridades municipales ante una consulta de LA ARENA.
Las luces de alerta se encendieron cuando los vecinos que visitan a diario la laguna, durante las horas previas a la apertura del bar, se ven vedados de uno de los espacios más bellos que tiene el Parque Recreativo Don Tomás: la Isla del Recreo.
Dos meses atrás, la Municipalidad de Santa Rosa licitó la concesión del lugar y hace un par de semanas que abrió finalmente sus puertas al público. Sin embargo, no estaba estipulado en el pliego, ni en la concesión, que la pequeña isla debía cerrarse -con candado incluido- en los momentos en que no esté en funcionamiento el establecimiento.

“Debería estar abierta”.
El secretario de Educación, Cultura, Turismo y Empleo, Gabriel Gregoire, afirmó a LA ARENA que las instalaciones “no deberían estar cerradas” durante los horarios en que el parque municipal está abierto a los vecinos. “Eso no estaba en la concesión”, aseguró el funcionario.
Gregoire recordó que tanto el Parque Recreativo “Don Tomás” como el predio de la estancia “La Malvina” se cierran durante la noche por cuestiones de seguridad. “Cuando estén instaladas las cámaras las puertas estarán abiertas toda la noche, pero ahora por falta de presupuesto para serenos debemos cerrar”, aclaró.
Gregoire explicó que “el espacio que se concedió al señor (Juan Pablo) Azcárate es el de la confitería y se le permitió utilizar parte de la isla para colocar mesas afuera, pero cualquier vecino debería poder ir con termo y mate en cualquier momento del día”.
“Por una cuestión lógica, es un espacio público y tendría que estar abierto”, reiteró el funcionario.
Adalberto Furh, director de Servicios Públicos, aseguró también a este diario que “no tendría porqué estar cerrada la entrada a la isla”, confirmando así los dichos de Gregoire. “Hay momentos en que la laguna está cerrada por cuestiones de seguridad, pero eso es a la noche, durante el día todo tiene que estar habilitado para que los vecinos disfruten del parque”, agregó en sintonía con su par de gestión.

Crítica fundamentada.
La crítica de muchos de los vecinos está fundamentada. Los parques y plazas, además de tener un rol ecológico indispensable para una ciudad, son espacios en donde las personas se encuentran para descansar o distenderse.
No obstante, varios santarroseños, entre ellos periodistas de este diario, fueron testigos de cómo -al parecer por una decisión unilateral del concesionario de la confitería y sin el consentimiento de la municipalidad- la pequeña isla permanecía durante gran parte del día cerrada al público, pudiéndose observar en las puertas de entrada al espacio, en el puente que une al islote con el parque, cómo eran celosamente custodiadas por un candado, cuando tiempo atrás cualquier vecino podía ingresar y visitar el espacio sin inconvenientes.
Cierto es que este sitio ha sido víctima de reiterados ataques que provocaron importantes destrozos en sus instalaciones. Sin embargo, existen varias alternativas antes de prohibir el acceso a todos los habitantes de la ciudad que son, precisamente, los verdaderos dueños de estos espacios.