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Procesaron a pareja por explotación

"TRATA DE PERSONAS AGRAVADA" DURANTE MAS DE UNA DECADA

Un matrimonio santarroseño fue acusado de «trata de personas agravada» por la Justicia Federal. La pareja habría explotado a un hombre en un horno ladrillero, entre los años 2007 y 2018, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad.
Según informaron desde el Ministerio Público Fiscal, el Juzgado Federal de Santa Rosa procesó a un hombre y una mujer por trata de personas agravada. Se trata de Oscar Palacios y Marta Meninger, quienes están acusados de «haber captado, recibido y acogido a un hombre -de iniciales L.O.- con fines de explotación, agravado por haber mediado engaño, el aprovechamiento de su situación de vulnerabilidad y por haberse consumado la explotación de la víctima en un horno ladrillero durante más de una década».
En la causa interviene la Fiscalía Federal de Santa Rosa, a cargo de Leonel Gómez Barbella, junto con la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), que encabezan Marcelo Colombo y Alejandra Mángano.
La investigación, precisaron, surgió a raíz de una denuncia anónima que recibió, en marzo de 2018, la Secretaría de Derechos Humanos de La Pampa. Allí se dejó constancia que «en un horno ladrillero ubicado en el barrio Los Hornos de Santa Rosa, un hombre sería víctima de reducción a la servidumbre».
En base a lo que se pudo reconstruir, «los imputados mantuvieron a su víctima en forma permanente desde 2007 hasta el 4 de septiembre de 2018, día en el que L.O. fue rescatado luego de un allanamiento llevado a cabo en la lugar. La víctima fue entrevistada por el equipo de Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata».

Contratación irregular.
De acuerdo a la pesquisa, Palacios se aprovechó de su «vulnerabilidad circunstancial» y contrató a la víctima «de manera irregular» para trabajar en el horno, ubicado en el predio donde residía junto a Meninger y donde también funcionaba una despensa. «Palacios le ofreció alojamiento en el lugar, en el que la víctima vivió desde ese momento hasta el día de su rescate, y que constaba de una habitación muy precaria, sin baño ni conexión de agua y con piso de tierra, circunstancias que hacían indigna su ocupación», detallaron.
A su vez, mediante la proporción de bebidas y alimentos provenientes de la despensa administrada por Meninger, «los imputados mantuvieron a L.O. en una situación de deuda constante hacia ellos durante el tiempo en que lo retuvieron». Esto se extendió durante una década.
Incluso, cuando se realizó el allanamiento constataron que «la víctima no poseía en su poder el DNI entre sus pertenencias, circunstancia que de alguna manera aseguraba a los tratantes de que la víctima no pudiera -o al menos eso creyese- salir de su situación de explotación».

Procesamiento.
En su pedido de procesamiento, Gómez Barbella solicitó además el decomiso de una camioneta Mercedes Benz y un automóvil Dodge, al considerarlos a ambos instrumentos o producto del delito por el cual deben responder Palacios y Meninger. Por su parte, desde la Protex se solicitó que se libre un oficio al Registro de la Propiedad del Inmueble de La Pampa para que informe «con urgencia la totalidad de bienes que registran los acusados, con las respectivas constancias inherentes a cada uno de ellos».

En ese sentido, para el Juzgado «están reunidos los elementos de convicción suficientes para tener por acreditado el hecho investigado. La hipótesis acusatoria es que la víctima llegó hace trece años desde la localidad de Pedro Luro -donde había estado trabajando- a la Terminal de Ómnibus de la ciudad de Santa Rosa».
Tras su llegada, «consultó a personas que deambulaban sobre ofertas de trabajo y una de ellas le indicó el lugar en cuestión. El motivo de su llegada a la ciudad fue por la búsqueda de nuevas oportunidades económicas».

Aprovechamiento.
En la investigación surgió que el acusado «se habría aprovechado de la situación de vulnerabilidad de la víctima al hacerle creer que había iniciado los trámites para adquirir su DNI, lo que podría ser un mecanismo de control a la autonomía de la voluntad y de la libertad».
Por estos motivos, el Ministerio Público Fiscal advirtió que tanto Palacios como Meringer «abusaron de la condición de vulnerabilidad que poseía L.O. al llegar a Santa Rosa sin conocer a nadie, con un bajo nivel educacional y sin trabajo alguno».
Si bien no se constató que la víctima se encontrara impedida de salir del lugar en el que se realizó el procedimiento, «no tenía posibilidades de retirarse, ya que no poseía documentación alguna y había producido una deuda tal en el negocio que poseía Meringer que generaba una situación de dependencia».
«Ello implicaba seguir trabajando para poder solventarla, a lo que se suma que no le era permitido realizar otras tareas remuneradas fuera del lugar donde se desempeñaba para sus victimarios, lo que le hubiese permitido saldar la deuda contraída», señalaron.
Con estas pruebas, el Juzgado Federal de Santa Rosa decidió hacer lugar a lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal y procesar a Palacios y Meringer por el delito de trata de personas con finalidad de explotación laboral.

Hasta 15 años de prisión.
El artículo 145 bis del Código Penal prevé una pena de cuatro a ocho años de prisión para quien «ofreciere, captare, trasladare, recibiere o acogiere personas con fines de explotación, aunque mediare el consentimiento». Además, el artículo 145 ter prevé de 10 a 15 años cuando, en este escenario «mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, o concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima».