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«Prostitución no es trabajo»

PEREZ ARAUJO OPINO SOBRE ABORTO Y ESI

El diputado nacional por La Pampa, Hernán Pérez Araujo (PJ) opinó sobre la Educación Sexual Integral, la despenalización del aborto y destacó «la importancia de seguir trabajando en políticas públicas que contemplen y resguarden los derechos de mujeres, niñas, niños y adolescentes e identidades disidentes».
A su vez, analizó el debate sobre prostitución y fue contundente al señalar que «no es un trabajo» y que «habría que tomar las medidas del caso para que no haya mujeres y mucho menos niñas que tengan que someterse a esas situaciones».
El legislador recordó que su postura sobre el aborto fue manifestada claramente durante la campaña que lo llevó a ocupar una banca en el Congreso de la Nación. «En aquel momento Carmina Besga, desde su lugar de mujer, se manifestaba absolutamente a favor de la interrupción voluntaria del embarazo», indicó.
Por su parte, explicó que desde su «imposibilidad de gestar como hombre, y como padre de dos hijos deseados, entendía que nuestra tarea desde la masculinidad era acompañar a nuestras compañeras, aquellas que estaban por llevar un embarazo a término y aquellas que estaban para interrumpirlo».
De esta manera, sostuvo que «para llevar adelante ese acompañamiento necesitamos que la ley lo permita, no solo en los puntos específicos que la legislación penal hoy contempla como interrupción del embarazo legal sino cuando la voluntad de nuestras compañeras así lo manifiesten y aprecien».

La ESI.
Con respecto a la aplicación de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas de la provincia y del país, Pérez Araujo consideró que «es un proceso que viene dándose paulatinamente y seguramente, esto lo ha manifestado el gobernador de la provincia (Sergio Ziliotto), necesita una profundización, llegar a todas nuestras niñas y niños de la provincia, que es nuestro ámbito. Esto debe suceder en todo el territorio nacional».
«Como padre, veo que hay un cambio de paradigma en los niños y niñas respecto de las cuestiones que tienen que ver con la identidad de género, con la sexualidad y la identidad. Es un desarrollo que se viene dando de otra forma a la que tuvimos nosotros, quienes somos adultos», agregó en diálogo con el medio digital especializado en género Diario Femenino.
El legislador señaló que la educación sexual «tiene que ser una ida y vuelta», y «no una bajada de línea del adulto a las niñas y niños, sino tener una recepción de lo que piensan, de cómo se vienen involucrando en cuestiones que para nosotros, cuando teníamos su edad, eran absolutamente distantes y ajenas. Saber cuáles son su intereses, cuáles son sus preocupaciones, su inquietudes e ir aprendiendo de ellos y ellas».

Prostitución.
Pérez Araujo también manifestó su postura sobre la prostitución y la dicotomía entre el abolicionismo, que propone erradicar el «sistema prostituyente», y el reglamentarismo, que aspira a reglamentar como trabajo a la prostitución. «Lo hemos charlado con varias compañeras, también en la campaña, nunca públicamente y lo hemos charlado con nuevas funcionarias del área de género de la ciudad de Santa Rosa», reveló.
«Entiendo que si bien no es única la voz en la provincia de La Pampa, está mayoritariamente expuesta la postura abolicionista. Me parece que hablar de feminismo y hablar de igualdad de género con una postura permisiva al sistema prostituyente o reglamentarista de la prostitución es una contradicción, un contrasentido», continuó.
En ese sentido, opinó que «si estamos hablando de la libertad de sus cuerpos, de las mujeres, como fundamento para la legalización del aborto no podemos obviar esa misma cuestión en la cuestión abolicionista o reglamentarista de la prostitución».
Por este motivo, señaló que «podemos llegar a discutir si hay voluntariedad o no en quien ejerce la prostitución, y si llegamos a que hay voluntariedad sería un trabajo». Sin embargo, manifestó que en esa situación «debemos ponernos en una situación de cuán voluntario es el sometimiento de un cuerpo de mujer, niña o cuerpos feminizados, respecto de una situación que es de superioridad de quien está pagando. En eso estamos, en la postura que seguramente llegará al Congreso de la Nación, y ojalá así sea, para poder seguir asegurando derechos».
«Está claro que la prostitución no es un trabajo, está claro que desde ese punto de vista, reglamentarla de parte del Estado no sería conveniente. Habría que, además de postular el abolicionismo, tomar las medidas del caso para que no haya mujeres y mucho menos niñas que tengan que someterse a esas situaciones», completó.