Inicio La Pampa "¡Qué grande, Nacho!"

«¡Qué grande, Nacho!»

El viernes por la mañana, Ignacio Pinardi Legaz se enteró que el presidente Alberto Fernández venía a Santa Rosa y no quiso más que ir a saludarlo. Fue así que ese día, luego de conectarse a Zoom para cumplir con una tarea escolar, su mamá Vanesa lo llevó en el auto para intentar llegar al primer mandatario. Y lo logró.
La imagen de su encuentro con el presidente salió publicada en la tapa de la edición de ayer de LA ARENA, y un día después del emocionante y tan ansiado encuentro, el joven de 24 años aseguró: «Tenía ganas de verlo a Alberto porque es mi presidente». Después de la repercusión que generó el encuentro, sus familiares y amigos no tardaron en llamarlo para dedicarle un «¡Qué grande, Nacho!».
Su madre, Vanesa Pinardi, relató a un cronista de este diario cómo fue el recorrido previo que debieron realizar para llegar a Fernández. «Estábamos en casa y empezó a insistir con que quería ir a verlo, entonces le puse como condición que no deje de entrar a un Zoom previsto con sus compañeros para saludarlos y hacer una actividad virtual. Lo hizo y arrancamos: primero al Aeropuerto, donde un policía nos dijo que ya se había ido», dijo.
Y siguió: «En el aeropuerto nos dijeron que se había ido para La Campiña, y arrancamos. Al llegar me encontré a un ex alumno que es policía y nos dijo que estaba en Carnes Pampeanas, así que seguimos camino para allá».

El encuentro.
Ya sobre la entrada del frigorífico, el joven por fin pudo coincidir con el presidente, aunque no lo dejaron entrar y tuvo que esperar afuera, desde donde observó a la comitiva y al primer mandatario tomándose fotos. «Ahí le gritaba ‘Alberto, Alberto'», recordó Vanesa.
Mientras recuerda ese momento, Nacho, que tiene 24 años y un grado de autismo, no deja de expresar su emoción ni borra la sonrisa de su rostro.
Cuando Fernández salió del frigorífico lo hizo a bordo de una traffic, por lo que Ignacio no lo pudo ver. De todos modos no bajó los brazos porque insistió para llegar al Medasur. «Arrancamos, íbamos atrás de toda la comitiva presidencial, es decir, iba la combi, un auto de seguridad, el móvil de Canal 3, otro auto y nosotros. Mi idea era llegar al Casino y venir a casa, pero quiso seguir y fuimos al Centro Cultural», recordó Vanesa.
Al llegar, ambos tuvieron que abrirse de la comitiva porque la seguridad presidencial impidió su paso, así que estacionaron sobre la avenida Belgrano. «Cuando fui a estacionar él abrió la puerta y salió corriendo», agregó la madre del joven. Y ahí, tras pasar los cordones de seguridad pudo llegar al presidente y saludarlo con un choque de codos. «Me gustó saludarlo a Alberto porque es mi presidente», sostuvo Nacho con emoción.
Minutos después del encuentro, desde la custodia presidencial se comunicaron con la madre del joven para hacerle llegar las fotos del encuentro y también para manifestarle que «ya lo veníamos observando desde el frigorífico», por lo que permitieron el encuentro.
A ese momento no se lo olvidará jamás. En el cierre de la entrevista, su madre aseguró que en los próximos días enmarcarán en un cuadro la tapa de LA ARENA del viernes 5 de junio del 2020.

Un joven muy sociable.
Durante la entrevista, la madre del joven dijo que a Ignacio le gusta dar abrazos y que cada vez que vienen celebridades a la ciudad insiste con llegar a ellos. “El es cholulo, viene Piñón Fijo y va, viene Tan Biónica y va. Cuando vino el circo quiso sacarse una foto con Flavio Mendoza”, expresó Pinardi al tiempo que recordó que el muchacho fue tapa de LA ARENA hace una década cuando saludaba a los Reyes Magos.
Pero no sólo se limita a las celebridades, sino que al joven le gusta la movida de personas, la multitud. “Siempre lo llevé a todos lados, incluso cuando el autismo no se veía como se ve ahora. Acá hay marcha de Ni Una Menos y vamos, incluso cuando era chico estuvimos en las marchas de la crisis del 2001 en Buenos Aires. Todo eso le permitió ser bastante más sociable de lo que su discapacidad le permite”, sostiene la madre del joven.
En épocas de normalidad, el joven mantiene sus días cargados de actividades, pero con la cuarentena todo se paró de golpe. “Por eso empezamos a armar una huerta, hacemos tik-toks, y un montón de cosas más”, explicó finalmente su madre.