¿Qué pasó en Vialidad durante la tarde del 12?

CANDADO ROTO Y COMBUSTIBLE

Durante la audiencia de ayer también declaró Jacob Juan Domingo, quien tomó a las 14 del 12 de diciembre el servicio de guardia del predio de Vialidad Provincial, y señaló que Pablo Montes, uno de los acusados, aquel día en horas de la tarde rompió el candado del portón de ingreso y cargó combustible en un móvil policial. Coincidió con el playero Franco Emanuel López.
Jacob dijo que Montes rompió el candado con un fierro e ingresó al predio. “Dijeron que estaban trabajando. Era un candado mediano”, manifestó y agregó que Rojas “manejaba el patrullero y Montes fue quien rompió el portón, fue caminando hasta los surtidores”.
Jacob trabajaba para una empresa de seguridad privada que ejercía el control en Vialidad. Ante una pregunta del abogado Boris Vlasich, defensor de Rojas, el testigo mencionó a Gustavo Baudaux como directivo de la firma.
López dijo que los acusados estaban uniformados, que Montes “estaba muy alterado”. En rigor, existieron dos situaciones en Vialidad. En un principio, según los testigos, Montes fue solo hasta Vialidad pero no pudo cargar combustible, y luego volvió con Rojas. Allí rompió el candado del portón que ya estaba cerrado.

Refuerzos.
Danilo Fernando Giménez, un oficial principal que era el responsable del manejo de los vales en Administración de la Jefatura, declaró que se había cambiado el sistema de entrega de ellos y dado de baja a todos ellos para evitar que cualquiera cargara combustible. Contó que un policía, al que le negó una carga, le dijo que iban a tomar Vialidad y por eso solicitó refuerzos para custodiar el lugar. A su vez dispuso cerrar el portón.
Luego llegó Montes, al que vio forzar el portón y “no entraba en razones”. El acusado pidió una carga y, ante la negativa, le manifestó al playero “me cargás por las buenas o por las malas”. En ese momento, Giménez intervino, autorizó el expendio y el imputado se cargó directamente él. Además expresó que Montes llevaba el arma reglamentaria. Después que se fueron los efectivos, que no respetaban el mando natural en la fuerza, llegaron refuerzos para controlar la seguridad en el predio de Vialidad, ante las amenazas de una toma.
Además, Giménez contó que Montes se quería quedar con su patrullero y él se negó porque tenía armas, chalecos, cascos. “Le dije que no se lo iba a dar y no se lo dí”.