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«Quiero empezar de a poquito»

AFECTADA POR INCENDIO DE LA TAPICERIA

La damnificada por el incendio del mes pasado realiza un intenso trabajo de venta de rifas para reponer las pérdidas de su tapicería y de su hogar. Muchos han realizado donaciones para colaborar.
El pasado 14 de septiembre pasado las llamas arrasaron tanto su vivienda como la tapicería, en el barrio Zona Norte de esta ciudad, específicamente sobre la calle Mendoza. La propietaria, Carina Sierra, perdió prácticamente todos sus bienes, entre ellos todo el equipamiento industrial para su trabajo, herramientas esenciales cuyos costos son de alrededor de $160.000 cada una de las tres máquinas usadas. Luego del siniestro, inició un duro trabajo de recuperación de su emprendimiento, y también de su hogar, que sufrió los mismos efectos devastadores.
Las amigas y los vecinos ayudaron a Sierra a llevar a cabo una campaña solidaria mediante la rifa de un cordero donado por un conocido del barrio. «Estamos pensando en otra rifa. Con la rifa anterior estuvimos comprando pintura, artículos esenciales para la casa, ropa interior para los chicos, comida. Estamos retirando comida del comedor, y eso nos ayuda bastante al mediodía. Comprando herramientas para seguir limpiando y trabajando. Se compraron muchas cosas de limpieza, para pintar lo que se pudo salvar de las aberturas. Perdimos toda la ropa», detalló la joven a LA ARENA.
«Los placares se quemaron totalmente, están irrecuperables. Mi vestidor también lo tuve que desarmar y tirar porque se quemó todo. La ropa que no se quemó, cuando la estirás se abre toda producto del calor. Me puse unas sandalias que se habían salvado y me quedé con la sandalia en la mano. Se reseca todo y no te dura nada», se lamentó la afectada.
«Tenemos ganas de hacer una rifa grande, de 10 o veinte premios. Porque hay muchas donaciones de negocios, de clientas mías, de proveedores. Tengo mucha gente que me está ayudando», valoró Sierra.

Emprendedora.
Carina Sierra se dedica a la industria textil desde hace ocho años. Se inició sin tener ningún capital, financió la minipyme con su propio trabajo y había logrado montar la tapicería a costa de un enorme sacrificio.
«Yo tenía dos máquinas cuyo valor de hoy es alrededor de $350.000 nueva y $155.000 usada. Y una tercera que apenas había terminado de pagar y todavía no la había usado. Las tres se me perdieron», señaló. «Tenía remachadora, pistola de pintar, caladora, lijadora, todo tipo de destornilladores. Tenés que tener muchas herramientas para hacer ese trabajo porque abarca desde vehículos, muebles, todo lo que puede ser tapizado. Tenía muchísimas herramientas, matrices para forrar botones de varias medidas, hojaladoras, juegos de botones, vivos para vehículos, que son rollos importados. Tenía cosas que no voy a poder recuperar. Pero quiero empezar de a poquito con lo más necesario», relató.
Sierra añadió que «hace ocho años que tenía la tapicería acá, y empecé desde cero. Empecé sola de a poquito con algunas herramientas que me iba comprando mientras iba trabajando. Primero hacía sábanas y puff para vender, porque era lo que menos herramientas necesitaba. Después empecé con el tapizado de muebles y fui comprando más herramientas para crecer».

Hogar.
Además del taller, la vivienda también fue devorada por las llamas. No sólo se consumieron los electrodomésticos sino que también los daños sobre la edificación fueron absolutos. «Todavía hoy mis amigas y amigos me ayudan a rasquetear, a sacar lo quemado a los pisos. Los cerámicos del baño están todos partidos. Los circuitos de los servicios esenciales se derritieron. Tengo que hacer todo de nuevo. Los revoques se tuvieron que sacar la mayoría. Estamos con el tema de continuar quitando los revoques porque están todas las paredes infladas. Te apoyás y se cae todo el revoque porque está todo partido», describió Sierra.
Por otro lado, Sierra enfatizó en su gratitud hacia la gente que la apoya: «tengo una heladera que me trajeron, una cocinita que me trajeron del merendero de Villa Germinal. Estoy conectada con un cable a una térmica. Hay un chico que me trae agua mineral y una señora también que está a disposición de cualquier cosa que necesite. Los vecinos me ayudan».
Los interesados en comprar rifas para colaborar pueden acercarse a su domicilio en la calle Mendoza al 1385. También se pueden hacer donaciones al CBU : 0930300120100493100057