“Recibimos una denuncia por día”

TRAFICO DE ESPECIES SILVESTRES

El tráfico de especies silvestres es el tercer comercio ilegal a nivel mundial, después del tráfico de armas y de drogas. “Nuestra provincia no está exenta de ello”, sostuvo Federico Bruno, subdirector de Recursos Naturales de la provincia. Su repartición recibe un promedio de una denuncia por día por tenencia ilegal de fauna silvestre. Aunque la captura y comercialización ha disminuida en forma manifiesta, muchas personas mantienen la costumbre de mantener aves locales, tortugas o zorros, como mascotas en sus hogares.
Bruno fue entrevistado a raíz del informe de la Dirección de Recursos Naturales de la provincia que daba cuenta de la observación durante el invierno de2018 de una importante población de cauquenes en el sureste de nuestra provincia, una zona que visita todos los años pero no en número tan grande como en esta oportunidad.
“Es normal que estén en La Pampa, porque son aves migratorias”, explicó Bruno en la entrevista. “Nidifican en el sur de Argentina, en la Patagonia, y vienen a pasar el invierno en el centro de Argentina”, acotó. En el invierno de 2018, los técnicos de Recursos Naturales que hicieron, como todos los años, el Censo Nacional de Cauquenes, estimaron una población de 1.000 ejemplares y determinaron la presencia de ejemplares de cauquenes reales, una especie más rara de observar en La Pampa.
Bruno explicó que “existen tres especies de cauquenes que vienen a La Pampa y Buenos Aires en invierno”, que son el cauquén común, el cauquén real y el cauquén colorado. En el caso pampeano, las visitas habituales son las de cauquén común mientras que el real recién volvió a verse nuevamente el año pasado. “El cauquén colorado está en grave estado de conservación, en vías de extinción, y las poblaciones que quedan son muy chicas”, alertó el conservacionista.
En realidad las tres especies de cauquenes están en peligro de extinción, aunque el cauquén colorado es el que está más amenazado. “Es un conjunto de cosas”, sostuvo Bruno respecto a las causas de esta situación. “Los cauquenes fueron durante años tuvieron mucha presión de cacería”. No solo se los promocionaba para la caza deportiva sino que como se alimenta de brotes de trigo, eran fuertemente perseguidos por los productores rurales del sur de La Pampa y Buenos Aires.
“Han llegado a ser arriados con aviones mar adentro para evitar que estuviesen comiendo dentro de lotes de los sembrados”, contó Bruno. Empujados gran distancia mar adentro, muchos caían agotados al mar y morían ahogados.

Tráfico ilegal.
El tráfico de especies silvestres “es el tercer comercio ilegal a nivel mundial”, sostuvo Bruno al ser consultado por esta actividad ilícita. “Después de las armas y las drogas, el tercer lugar lo ocupa el tráfico de especies silvestres y sus derivados”, detalló.
“La Pampa no está exenta de eso”, aseguró el subdirector. “Es una provincia que retira ejemplares de su hábitat y los vende. Los deriva hacia afuera (de la provincia), aparte del consumo interno”. Entre las especies más afectadas están cardenal amarillo, cabecita negra, corbatita, las rapaces en general y entre los reptiles, las tortugas.
“La tortuga es muy fácil de encontrar en la ruta. Se carga en el baúl del auto y se la llevan. Pero después es difícil de recuperarlas para que vuelvan a sus hábitats naturales. En general los reptiles son los más difícíles de reinsertar en su hábitat natural”.
“El comercio de fauna silvestre es grande y nosotros no estamos exentos. En La Pampa y en Argentina está prohibida la captura, venta y tenencia de especies nativas”, recordó. Cuando la especie no es nativa, tal el caso de las cotorritas australianas y los canarios, está permitida su tenencia y comercialización, e incluso hay criaderos habilitados.
Bruno comentó que en su repartición “recibimos diría que a diario, más de una denuncia por tenencia ilegal” y ello refleja que “la gente ha tomado mucha consciencia respecto de esto”.
La tenencia en domicilios de especies autóctonas “todavía existe, es bastante normal”. Hasta hace poco era habitual que una persona tuviese un loro, una cotrora, un cardenal o un picahueso en el patio de su casa. Ello sigue ocurriendo pero donde se nota una merma importante es “en el el tráfico y la venta”, destacó.

Forrajerías.
Consultado por un oyente sobre los lugares de venta de semillas o de alimento para mascotas en los que se pueden ver jaulas con distintos tipos de aves, Bruno comentó que durante el año 2017 se hicieron numerosos operativos de fiscalización de forrajerías, pajarerías y semillerías, tanto en Santa Rosa como en General Pico, Toay y varias localidades del interior provincial. “Puede ser que tengan a la venta especies que están permitidas, son especies que no son nativas de La Pampa”, señaló Bruno.
“En 2017 hicimos 70 operativos y en 2018 unos 40, y no hemos encontrado forrajerías en las que estén vendiendo fauna nativa”, aclaró el subdirector.