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Reclaman acciones contra agrotóxicos

COLECTIVO SANITARIO LANZO PEDIDO PUBLICO A CANDIDATOS

La agrupación planteó la necesidad de nuevas normas legales pero también exigió la efectiva aplicación de las ya exigentes. En las zonas de mayor utilización, el índice de cáncer cuadriplica el promedio. 

El Colectivo Sanitario de La Pampa, filial Santa Rosa, exigió a los candidatos que hoy resulten ganadores de la elección, que «activen y, si es necesario, trabajen en la creación de nuevas normativas legales» para detener el uso masivo y agresivo de agrotóxicos en detrimento de la salud de la población, principalmente aquella de ámbitos rurales. En el caso de normas ya vigentes, reclamó a las futuras autoridades que obliguen a su cumplimiento.

Integrantes del colectivo pampeano participaron ayer de la Marcha Mundial Contra Monsanto-Bayer que se realizó en Buenos Aires y otras ciudades del país. Estas marchas comenzaron en 2013, cuando fracasó la Proposición 37 de California, que tenía por objeto obligar a la rotulación de alimentos elaborados a partir de organismos genéticamente modificados. Ese fracaso derivó en la fundación del movimiento «March Against Monsanto» por la activista norteamericana Tami Monroe «para detener los O.M.G. (Organismos Modificados Genéticamente) y la aplicación de pesticidas dañinos», y apoyar «un sistema de producción de alimentos sostenible».

En el caso de nuestro país, el colectivo recordó que en febrero del año 1996, con la firma del entonces subsecretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación, Felipe Solá, se habilitó el uso de la soja transgénica en un trámite express conjuntamente con el modelo que lo sustenta, el agronegocio. «Basado en la agricultura industrial intensiva con la utilización de insumos entre ellos los agrotóxicos que a un promedio de 300 millones de litros por año, se esparcen en la geografía nacional», denunció el colectivo. «A partir de ese entonces, no hubo gobiernos en la Argentina que se opusieran, por el contrario, todos lo continuaron respaldando y aún hoy lo siguen haciendo», advirtió.

En expansión.
Los estudios científicos han mostrado «que estos productos provocan una elevada mortalidad en peces y anfibios, la amenaza de extinción de abejas» y en los seres humanos y animales generan «nacimientos con malformaciones, abortos espontáneos, infertilidad, leucemia, enfermedades renales, lupus, problemas neurológicos, afecciones respiratorias severas, obesidad, autismo, dermatitis, y otras tantas enfermedades entre las que se destaca el cáncer».

En aquellas áreas rurales de la denominada zona núcleo, la tasa de cáncer «llega a cuadriplicar la media nacional», sostuvo el colectivo.

Pese a los comprobados efectos negativos sobre la salud humana, sobre el suelo, además de los recursos hídricos de superficie y subterráneos, como así también la atmósfera, la frontera del agronegocio «continúa expandiéndose, provocando desmontes, desplazamientos de pueblos originarios, de chacareros y de sus familias», junto con la pérdida de biodiversidad, alta mortalidad de peces y abejas, contaminación genética, desertificación del suelo e inundaciones.

Elecciones.
Visto que hoy se desarrollarán elecciones provinciales y municipales en nuestra provincia, el colectivo hizo «un llamado urgente» a quienes resulten electos -y tomen sus cargos a partir de diciembre- para que «activen y, si es necesario, trabajen en la creación de nuevas normativas legales, más allá de las existentes y que no se hacen cumplir», para que el derecho a la vida, a la salud y a una alimentación sana que propugnan la Constitución Nacional y la Constitución Provincial sean una realidad.

«Los niños, niñas, adolescentes, y el resto de la sociedad que conforma la trama social pampeana, se lo agradecerán, sobre todo quienes padecen las consecuencias de irracionales aplicaciones de agrotóxicos en pequeños pueblos pampeanos que penetran y envenenan todo lo que tocan», afirmó el colectivo, que a manera de conclusión reiteró que «tengan siempre presente que la peor parte se la llevan los niños y niñas más pequeños, y las mujeres embarazadas».