Reconocieron a vecinos santarroseños

HOMENAJES EN ACTOS POR EL DIA DEL INMIGRANTE

La Dirección de Migraciones realizó sendos actos para homenajear a quienes hace muchos años residen en Santa Rosa, que llegaron en calidad de inmigrantes y se integraron a nuestra sociedad y hoy son reconocidos vecinos. Matías Traba, titular de la delegación local, explicó que se puso en contacto con las respectivas colectividades para llevar adelante los actos que, si bien modestos, tuvieron pasajes de emotividad, porque en algunos casos el reconocimiento fue a vecinos que llegados desde sus lejanas tierras, tienen ya muchísimos años residiendo en Santa Rosa.
En ese sentido el primero se hizo -el viernes anterior- con los inmigrantes hispanos, actividad realizada en la Sociedad Española de Socorros Mutuos; y el lunes último se concretó en la Asociación Árabe de La Pampa, con algunas personas nacidas en esa tierra.

De España.
Los españoles que fueron reconocidos por su permanencia en Santa Rosa fueron: Antonio Matías Rafael Osorio Miralles, llegado de Andalucía en 1956; Gustavo Arias García, de León, en 1948; Quinto Puig, arribado de Cataluña en 1950; Miguel Martín Herrero, de Salamanca, en 1927; Angel Muñoz Martín, también de Salamanca, llegado en 1949; Milagros Alvarez Castillo, de León, en 1935; Pilar García Alvarez, de León en 1952; Jesús Daniel Los Arcos Vidaurreta, de Pamplona, arribado en 1952; María Regalado Regalado, de Salamanca en 1951; Pilar Alvarez Castillo, de León en 1952; Segundo López Díaz, de León en 1955; María de las Mercedes Otero Gontad, de Pontevedra, en 1950; y Herminio Amigo Aira, de León, llegado en 1951.
En la Asociación Arabe de La Pampa, el reconocimiento alcanzó árabes, sirios, libaneses: Halil Hussein Hussein; Aref Alí Diab; Hamid Selman y Lina Hassan.

Un poco de historia.
La celebración se lleva a cabo desde 1949, y fue instituida por un decreto del gobierno de Juan Domingo Perón, en recuerdo de una disposición dictada por el Triunvirato en 1812.
Aquella resolución del Triunvirato establecía que el gobierno argentino ofrecía su inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a su familia que quieran fijar su domicilio en el territorio del Estado, asegurándoles el pleno goce de los derechos del hombre en sociedad con tal de que no perturben la tranquilidad pública y respeten las leyes del país. Se creó una comisión de inmigración que constituyó la primera entidad establecida para fomentar la inmigración y colonización del territorio.
Las guerras por la independencia impidieron su funcionamiento, aunque fue reactivada años más tarde, en 1824. Fue disuelta el 20 de agosto de 1830 por orden de Juan Manuel de Rosas.

Fomento a la inmigración.
Cabe mencionar que el preámbulo de la Constitución de la Nación Argentina hace referencia, desde 1853, a “todos los habitantes del mundo que quieran habitar el suelo argentino” y en su artículo 25 reafirmaba el fomento a la inmigración: “El gobierno federal fomentará la inmigración europea y no podrá restringir, limitar ni gravar con impuesto alguno la entrada en el territorio argentino de los extranjeros que traigan por objeto labrar la tierra, mejorar las industrias e introducir y enseñar las ciencias y las artes”.
El decreto de 1949 expresa que el documento del Triunvirato “fue, en verdad, el punto de partida de una ininterrumpida serie de actos de gobierno; que a través de leyes, decretos y reglamentaciones estimuló, protegió y encauzó la inmigración” y destaca “…la conveniencia de que se rinda un permanente y público homenaje al inmigrante de todas las épocas, que sumó sus esperanzas a la de los argentinos, que regó la tierra con su sudor honrado, que ennobleció las artes, mejoró las industrias…”.