Inicio La Pampa Rector de la UNLPam afirmó que "víctimas vieron truncadas sus vidas", en...

Rector de la UNLPam afirmó que «víctimas vieron truncadas sus vidas», en juicio de Subzona 1.4 III

Oscar Alpa, rector de la Universidad Nacional de La Pampa (Unlpam), declaró hoy en el juicio de lesa humanidad de la causa Subzona 1.4 III, en el cual esa casa de altos estudios actúa como querellante, y afirmó que las víctimas de la represión ilegal en esa provincia «vieron truncadas sus vidas por el exilio, la tortura y el desempleo» que padecieron durante la ultima dictadura cívico militar.

«Entre las víctimas del terrorismo de Estado en la provincia hubo un grupo de entre 50 y 70 personas que estuvieron comprometidas con el proyecto de conformación de una Universidad Nacional en La Pampa», dijo.

«Ellos sufrieron el exilio, detenciones, torturas, desempleo y cesantías. Estamos hablando de estudiantes, no docentes, docentes y autoridades que vieron sus vidas truncadas», señaló Alpa al declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Pampa.

Los magistrados Marcos Javier Aguerrido, José Mario Triputti y Pablo Díaz Lacava escucharon el testimonio del rector en el debate de la causa en el cual se juzga a seis exmilitares y expolicías por privaciones ilegales de libertad y tormentos en perjuicio de 196 personas.

Los crímenes investigados se cometieron entre 1975 y 1982. y en este proceso oral también se analizan delitos contra la integridad sexual.

«Nuestra Universidad ha sufrido y ha formado parte de un perverso círculo en el que se proyectó el aniquilamiento del derecho social a la educación, de forma simbólica y material. Hubo achicamiento y desfinanciamiento del sistema educativo y se aplicó una política para atomizar el conocimiento», remarcó Alpa.

La Unlpam tomó la decisión de querellar en este juicio por considerar como una práctica «de alta relevancia institucional que la Universidad Pública investigue, recopile y publique los hechos de violaciones a derechos humanos padecidos por los integrantes de la comunidad educativa durante el periodo de terrorismo de Estado.».

«Con todo lo que significa la lesividad en las personas, hay además otros daños. También existió un perjuicio epistémico y cultural, que se relacionó con el borramiento y la estigmatización de enteras corrientes de pensamiento, de enseñanza, de investigación y extensión»,

En ese sentido, el catedrático catedrático recordó la intervención del Instituto de Estudios Regionales «cuya intervención a fines de 1975 inició la escalada represiva sobre nuestra Universidad»

«Ese hecho además coincidió con la primera detención de un integrante de la comunidad universitaria y otras formas de daño, como el cierre del Comedor Universitario, espacio logrado por las luchas estudiantiles, la intervención de la Cooperadora de la Unlpam, y el cierre de residencias donde se alojaban docentes que llegaban a General Pico», remarcó Alpa.

En otro tramo de su declaración, el rector enumeró «el daño institucional» padecido por la Universidad, cuyos «órganos de gobierno y académicos fueron arrasados, al igual que los Centros de Estudiantes».

«Se puso de manifiesto el veneno de la vigilancia, la delación y la expulsión, en franca sintonía con el propósito de achicamiento del sistema universitario. Se estableció el cobro de aranceles, los cupos por formación profesional, los exámenes y tests de ingreso; mecanismos todos de desaliento para el ingreso universitario» señaló Alpa.

Además opinó que «la dictadura hizo de la Universidad un instrumento viable para que el orden autoritario, impuesto a la fuerza, expandiera su propia lógica no sólo entre los claustros que la habitan, sino también en los vínculos que establece con las comunidades a través del saber, de la investigación y la extensión».

«La Universidad asume día a día el compromiso de articular un sistema público, solidario e inclusivo, con un rol protagónico en la construcción de la sociedad. Ese compromiso abarca la defensa de los derechos humanos y la formación de una ciudadanía consustanciada con la democracia y los valores de justicia. También debemos relevar de una vez y por todas el modo diferencial en que la dictadura afectó a las mujeres, algo que durante tantos años fue invisibilizado», puntualizó. (Télam)