Recuperan elementos robados por dos menores

Dos adolescentes fueron demorados el viernes y están acusados de haber ingresado a un domicilio de la calle Jujuy, en Villa Tomás Mason Norte, de donde sustrajeron una serie de elementos y luego se dieron a la fuga. Los autores del hurto quedaron filmados en una cámara de videovigilancia de una vivienda cercana a la escena donde se produjo el robo. Los sospechosos tienen 16 y 17 años y fueron notificados por la causa ante las autoridades del Area de Niñez. El padre de uno de ellos entregó parte restante del botín ante la policía.
Conforme a los datos a los cuales accedió LA ARENA, el hurto fue denunciado por el propio damnificado, quien adujo ante efectivos de la Seccional Segunda que en horas de la madrugada del viernes había sido víctima de un robo cuando unos desconocidos ingresaron al garaje de una casa situada en calle Jujuy al 1300 (donde funciona un comercio) a través del portón, sin ejercer la violencia, y se llevaron de allí una bicicleta, un horno microondas y un teléfono.

Esclarecimiento.
La investigación del hecho inició en principio con las tareas de la División Criminalística en el sitio de donde faltaban los elementos y continuó luego en una vivienda lindante al lugar donde se efectuó el robo. De acuerdo a lo manifestado, los policías de la Dependencia ubicada en calle Río de la Palta, pudieron acceder a una cámara de videovigilancia que da a la calle -propiedad de una vecina- y a través de ella lograron identificar a los autores, quienes para llevarse el botín tuvieron que realizar dos viajes y luego huyeron a pie. Sendas investigaciones, con la colaboración del Centro de Control, Operación y Monitoreo (Cecom) que habilitó una serie de cámaras para su revisión, permitieron dar más tarde con el paradero de una persona que se dirigía a bordo de la bicicleta, con características similares a la que había sido sustraída, cuando circulaba por el Pasaje Cisneros, entre Asunción del Paraguay y Antártida Argentina. Ante la consulta de la policía, esta persona (mayor de edad) no pudo argumentar quien era el propietario, ni tampoco supo fundamentar cómo había conseguido el rodado, por lo que llamó a su hijo, un menor, que al arribar al lugar confesó haberla robado junto a un amigo. El joven identificó a su cómplice y este fue demorado más tarde. El padre del primer adolescente identificado entregó más tarde el resto de los elementos sustraídos, quedando así el hecho completamente esclarecido.