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Río Negro y Neuquén ponen condiciones

NUEVOS ESTUDIOS Y MAS CONTROL SOBRE EL MANEJO DE PORTEZUELO DEL VIENTO

Las provincias de Río Negro y Neuquén avalarían la construcción de la represa Portezuelo del Viento, en provincia de Mendoza, si es que se cumplen tres condiciones. Estas son: realizar un nuevo estudio de impacto ambiental e integrarlo con los dos ya existentes; darle a Coirco facultades para sancionar a Mendoza -algo que esa provincia resiste- y que el contrato con las constructoras se firme cuando haya consenso pleno.

Según publicó ayer el portal «Memo – Política, Economía y Poder» (www.memo.com.ar), tras la reunión del Consejo de Gobierno del Coirco del 26 de julio, los mandatarios y sus equipos técnicos se mantuvieron en contacto a través de plataformas virtuales, y de esos diálogos «surgieron propuestas en busca de consensos para avalar la construcción de Portezuelo del Viento».

La síntesis de estos encuentros virtuales es que Neuquén y Río «avalan la construcción de la represa, aunque piden cumplir con tres condiciones».

Estas condiciones, corresponde señalarlo, son en gran parte similares a las que ha planteado La Pampa, que el artículo presenta como totalmente negada a la represa hidroeléctrica.

Estudio de impactos

El primer punto en el que hay acuerdo entre esas provincias es que «se necesita un nuevo estudio de impacto ambiental que integre los dos informes previos» y que también se convoque a un nuevo estudio, en este caso abarcativo de toda la cuenca y que se integre con los preexistentes.

«Queremos que se unifiquen los dos estudios», dijo el titular del Departamento Provincial del Agua de Río Negro, Fernando Curetti, a Memo. El primer estudio que hizo Mendoza, conocido como Manifestación General de Impacto Ambiental (MGIA), «se hizo correctamente, con audiencia pública incluida», afirmó el funcionario. «Sin embargo, afirmó que esto no se replicó en el segundo estudio que se encargó a las universidades del Litoral y La Plata», advirtió Memo.

Aún así, Curetti insistió en que se debería «licitar un nuevo estudio» de impacto ambiental integrando conceptos de los dos anteriores. Esa integración permitiría acortar los tiempos de la obra.

Como sostiene La Pampa, Curetti sostuvo que Coirco «no es autoridad de aplicación para aprobarlo», por lo que insistió en que eventualmente debería obtener la autorización del Ministerio de Ambiente de la Nación, como ha ocurrido con otras obras hidroeléctricas realizadas en distintas provincias.

«Es lo que planteamos en el Comité Ejecutivo (del Coirco) como fundamentación del voto. Neuquén está de acuerdo con nosotros. Ssobre La Pampa y Buenos Aires desconozco porque no emitieron opinión Esperemos que esta propuesta sea un punto de encuentro para que se pueda concretar la obra», remarcó el representante de Río Negro en el Coirco.

Facultades del Coirco

El funcionario rionegrino insistió en que el comité de cuenca del Río Colorado debe tener facultades para sancionar a Mendoza si incumple con el manejo de la represa. Para eso, años atrás, el Coirco votó una ampliación de facultades, acuerdo que, sin embargo, nunca fue ratificado por la Legislatura de Mendoza.

«Es fundamental para dar garantías de que se va a cumplir con la norma de manejo de la represa. Para eso se le dio poder sancionatorio al Coirco en su estatuto, pero se necesita que cada provincia lo apruebe en su Legislatura», planteó Curetti, quien consideró que el fondo de garantías que propuso el gobernador mendocino Rodolfo Suarez «no alcanza».

«Puede ayudar, pero no es la cuestión de fondo. Si se aprueba la ampliación de facultades y se suma ese fondo de garantías, ayuda. Igual, insisto, no creo que sea suficiente por el daño ambiental que puede causar un mal manejo de la represa».

Contrato solo con consenso

Curetti, siempre según publicó Memo, consideró que Mendoza puede avanzar con la licitación de la represa pero que deberá esperar a que «estén sorteadas las diferencias» entre las provincias para firmar el contrato de adjudicación.

«Dado los tiempos que pueden llevar todos esos trámites, se puede avanzar (con la licitación), pero no se puede realizar la firma del contrato», continuó el titular del Departamento Provincial del Agua de Río Negro. Para eso, insisten, es necesario que previamente surja el aval del Coirco y que el Ministerio de Ambiente nacional apruebe el estudio de impacto ambiental integrador que solicitan.

Manejo de la represa

En sus declaraciones, Curetti consideró que el manejo de la represa debe estar en manos de Mendoza, quien deberá abrir y cerrar las compuertas -es decir, el manejo del caudal del río- en coordinación con Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista de la Energía SA), atento a la generación de energía que sea necesaria.

Sobre el rol que, para Río Negro, tendría que tener el Coirco en este aspecto, Curetti enfatizó que debería intervenir en épocas de crisis: cuando el dique llegue a almacenar mucha agua o todo lo contrario: cuando tenga un nivel demasiado bajo.

«Mendoza puede determinar qué caudal vas a erogar. Es el despachante el que define cuál va a ser el caudal siempre que Camessa se lo pida. Pero cuando el caudal esté por encima (de lo estimado), define el Coirco por resguardo de la represa; lo mismo debería pasar cuando esté por debajo del nivel», explicó el rionegrino.

El martes 28, otro depósito

El martes 28 será otro día clave para testear cómo sigue la polémica obra hidroeléctrica. Es que ese día, el gobierno nacional deberá depositar a Mendoza la cuarta cuota del acuerdo de pagos que firmó en su momento el ex gobernador Alfredo Cornejo y el entonces presidente Mauricio Macri. Será el tercero de este año y contempla una erogación de 18,5 millones de dólares, destinados íntegramente a la construcción de la represa sobre el río Grande.